lunes, 26 de octubre de 2020

NUNCA PERMITAS EL POSICIONAMIENTO DEL MEDIADOR

 

Cuando avanzamos en un proceso de mediación, muchas veces las partes pueden pedirnos nuestra opinión y con ello surge rápidamente una pregunta ética, debo o no dar mi opinión. Evidentemente si lo hacemos seguramente vincularemos la decisión de las partes luego sería un gran error. Para comprenderlo basta con ver nuevamente este pequeño trocito de la película 7 años

https://youtu.be/3-G4WLnIKUg



87 comentarios:

Laura Rodríguez Pérez dijo...

En primer lugar, me gustaría comentar que ver estos pequeños trozos de la película ha hecho que saltara mi interés en verla y conocer aún mejor la figura del mediador, teniendo un mejor análisis de ello.

A lo largo de la película vemos los diferentes pasos que se llevan a cabo en el proceso de mediación. Me parece muy interesante la oferta de trabajo que le hacen para continuar en la empresa y el salario para conseguir captar su interés y que el saque un beneficio también de ello, consiguiendo una mayor involucración. Así mismo, como el mediador deja clara las reglas y normas del proceso, y como hace el símil con el ajedrez para dar paso a una comunicación más efectiva, asertiva y respetuosa. Además, como deja claro que quien marcan las decisiones son ellos, el simplemente les ayuda y guía que ponerse de acuerdo.

Por otro lado, quizás bajo mi punto de vista yo como mediadora no hubiese aceptado la oferta, ya que quedaría bajo mi consciencia que no es una decisión equitativa y justa, siendo yo cómplice de ello.

Por último pero no menos importante me gustaría destacar como a lo largo de la película se marcan los diferentes roles que puede haber en un proceso de mediación y como estas figuras pueden evolucionar desde la postura incial que tomaban hasta cuando el proceso termina.

Judit Arias Delgado dijo...

En estas circunstancias, donde el cliente te pregunta y te vuelve a preguntar que harías tú como mediador, debemos mantenernos neutros y no inclinarnos para ningunas de las respuestas en ningún momento, ya que si no aquello que respondamos va a tener una consecuencia (ya sea positiva o negativa) en la respuesta de nuestro cliente.

Creo que es de suma importancia, recordarle al cliente que lo importante no es lo que nosotros pensemos que se debería hacer sino lo que él diga. Ya que es el cliente quien tiene el conflicto y vive este conflicto.

Rosa Franco Jiménez dijo...

A lo largo de lo clips que nos presentan se ven diversos temas de interés.
Primero voy a comentar sobre la oferta que le ofrecen al mediador, me parece interesante que capten sus atención mediante medios económicos. Al parecer, le ofrecen una cantidad de dinero bastante más elevada que la tarifa que el mediador suele presentar y creo que esto hace que sea un detonante para que él acepte el trabajo sin conocer bien el tema que iba a tratar. Creo que este es un grave error por parte del mediador, ya que es esencial conocer qué es lo que se pretende trabajar en la mediación, porque puede ser un tema que a ti como profesional no te interese o que sea, como en este caso, un tanto ilegal.
Como hemos visto en clase, a la hora de empezar la mediación es muy importante poner sobre la mesa las normas con las que el profesional trabaja, ya que como se dice en la película, es un proceso voluntario y cualquiera, incluso el mediador, puede abandonar el lugar porque no se respeten estas normas.
Y por último decir que el profesional no debería de decir su opinión, ya que el mediador está para guiar a los clientes a conseguir una solución. Además, como estudiante de psicología es algo que nuestros tutores nos han hecho mucho hincapié, ya que al decir lo que tú harías en esa situación puede provocar que el cliente sienta que la mejor opción es la que tú le has dicho.

Claudia Medina Trapero dijo...

Haciendo referencia al clip adjuntado al principio del post, se puede llegar a observar uno de los desaciertos que se pueden encontrar en el proceso de mediación. Desde mi perspectiva este es uno de los errores más ''graves'' que se pueden cometer durante la mediación, pues la opinión personal por parte del mediador puede influir en la decisión de los pacientes ante el conflicto.

Marta Alcaide Cabezas dijo...


En mi opinión, el mediador no debería jamás posicionarse ante una de las partes. Ya que como profesional uno de los objetivos es mantenerse neutro en la búsqueda de soluciones. Como se muestra en el clip, el profesional toma partido por una de las soluciones propuestas, dando su opinión e influyendo en la decisión final. Probablemente si el mediador no hubiera respondido, la persona hubiera evaluado personalmente la situación y hubiera decidido por el mismo si cargar o no con el delito.

Milagrosa Hidalgo García dijo...

En mi opinión, un mediador no debería dar su opinión ya que la mediación se produce cuando un tercero "imparcial" busca facilitar la comunicación entre las partes para intentar llegar a una solución integral.

Es un tercero imparcial ya que considero que un mediador nunca debe dar la razón, no debe valorar quién dice verdad y quién no...Por ello, no debe dañar esa imparcialidad ya que es el factor que aporta confianza para favorecer la colaboración de las partes.

Ana Morales Cabanillas dijo...

Bajo mi punto de vista, considero que el mediador no debe posicionarse, ni en este caso ni en cualquier otro, ya que considero que el Mediador tiene que ser neutro. Es cierto, que, en algunas ocasiones, además profesionales, somos humanos, y en algunas veces va a resultar imposible no dar nuestro punto de vista o ponernos en posición de algunas de las partes. Pero en la medida de lo posible, hay que ser neutros y no posicionarnos, pues esto es fundamental y es uno de los puntos clave en el proceso de Mediación.

Roxana Ramos dijo...

Considero inoportuno que el mediador se vea implicado en la decisión de uno de los miembros, dado que este debe de mantenerse de manera imparcial, interviniendo (como lo hace en la película) con alguna que otra metáfora para que puedan entender el posicionamiento de otro de los miembros, pero en ningún caso dar su opinión, debido a que en cuanto el mediador decida intervenir con su opinión, estará opinando de la decisión a favor o en contra con alguna de las partes. Por tanto, instantáneamente, su figura de mediador pasará a no ser neutral y esto hará que ciertas partes de la mediación se apoyen en la opinión del mediador utilizandolo a su favor y las otras partes no verán justa y cómoda dicha mediación, retrayéndose a mediar y obtener una solución para ambas partes. Convirtiéndose la figura del mediador en la de un abogado donde este apoye y vea por el beneficio de su cliente (uno de los miembros de la mediación).

Teresa Gallego Gancedo dijo...

Considero que no viene a cuento dar tu opinión. Es tu trabajo mediar en el debate y creo que una vez que das tu opinión, podrían utilizarlo para defenderse y discutir más al decir por ejemplo que tú siendo un profesional opinas lo mismo que él. Creo que puede avivar la disputa entre ellos y no lo veo aconsejable, lo veo fuera de lugar.

Emilio Pericet Caro dijo...

El hecho de que el mediador se posicione supone el engrandecimiento del propio problema debido a que provoca en la persona con la que se ‘’contraposiciona’’ un sentimiento mayor de rivalidad al no tener solo una persona con la que defenderse (la del problema con el que vino a mediación), sino además tendrá que defenderse contra el propio profesional. Además, en este sentido opino que, de esta manera, la persona con la que se posiciona el mediador no creerá que tenga que ceder en ninguna de sus posiciones, intereses o necesidades por el hecho de tener el apoyo y la aceptación del profesional, mientras que la persona con la que se ‘’contraposiciona’’ se sentirá en la obligación de tener que ceder en todos los aspectos de la negociación.

En conclusión, esta situación provocaría un desequilibrio en la negociación que beneficiará solo a una de las partes, dejando a un lado uno de los principios de la mediación, el acercamiento de <> partes para el encuentro de una solución.

Azahara Agreda Martínez dijo...

En mi opinión pienso que por una parte parece que uno de los socios le sonsaca al mediador su respuesta personal con el objetivo de que los pueda aconsejar desde su propio punto de vista. No obstante, no considero que sea profesional el ponerse de parte de alguno de los socios ya que su trabajo es mantenerse al margen de una forma neutra y de lo contrario, puede dar lugar a problemas entre los cuatro socios en el proceso de la mediación.

Carmen Rodríguez dijo...

Según mi punto de vista, considero que el mediador nunca o en muy pocas ocasiones debería dar su punto de vista, ya que, como profesional tan solo se debe centrar en aportar los recursos necesarios para que el cliente pueda solucionar su problema; en el momento en el que el mediador da su punto de vista está influyendo en la toma de decisiones del cliente e incluso puede provocar que el conflicto se agrave.

Tal y como se ve en este clip, en un momento de la intervención, uno de los clientes le pide opinión al mediador quién en un principio se niega, pero tras varios intento acaba “mojándose”. Claramente la opinión del mediador tuvo una gran repercusión sobre los pensamientos del mediado. Por lo tanto, gracias a esta escena se ve con mayor claridad como los mediadores no deberían entrar en los asuntos de sus clientes.

Luis Felipe Ruiz de Castañeda Herreros dijo...

Al igual que en las preguntas que respondimos acerca de la película creo, que el mediador no debería posicionarse nunca hacia un lado u otro, siempre mantenerse al margen, ya que esto podría hacer que los participantes del proceso se sientan incomodos y una de las partes no respaldada por el mediador ya que se está posicionando hacia una idea, además puede influir esta opinión sobre ellos condicionándolos a sus decisiones futuras. En resumen, debe ser objetivo y neutral.

María dijo...

El mediador nunca debe de posicionarse respecto a ninguna parte, puesto que su trabajo es conseguir que se llegue a un objetivo, pero que éste se consiga por parte de los mediados, nunca siendo él quién de su punto de vista acerca de lo que sucede.

El trabajo a realizar por parte del mediador es que los mediados lleguen a un acuerdo gracias a poner los diferentes puntos de vista y eligiendo la mejor opción, pero la opinión del mediador no debe de influir, y menos que influir aparecer en el proceso de mediación.

M. Rodríguez Vázquez

Antonio Gallardo Pereira dijo...

El mediador nunca debe posicionarse en cualquier caso, debido a que si lo hiciera, el discurso de los mediados podría estar sesgado. Además, el mediado podría pensar que el mediador se ha puesto de acuerdo con alguna de las partes para favorecerla mediante su discurso.

Aunque en ocasiones el mediador piense que alguna de las propuestas es la más correcta y la más sensata, es necesario que su opinión se mantenga al margen y que sean los mediados aquellos que logren conseguir una conclusión.

Lucía Baena Mínguez dijo...


En mi opinión el mediador no debe posicionarse en ningún caso. En ocasiones hemos hablado en clase sobre cómo en la mediación “todo depende”, pero en este caso no depende, el mediador nunca debe posicionarse. En la película 7 años, el mediador llega a dar su opinión, diciendo que por mucho menos dinero entraría en la cárcel, y esto repercute en la decisión de uno de los mediados de manera indirecta, algo que no se debe permitir en la mediación. Nunca debemos influir en la decisión de los mediados a partir de un posicionamiento personal, de forma que, una vez que empecemos a mediar debemos dejar de lado nuestra creencias e ideas y actuar como mediador.

Conchi Castro Cabezas dijo...

Desde mi punto de vista el mediador no debe posicionarse en ninguna situación. Esto es debido a que el mediador tiene que ser una persona completamente objetiva. El posicionamiento de este sesga por completo, tanto las decisiones de los mediados como el proceso en sí. No llegando a una resolución donde todas las partes salgan igualmente beneficiadas, si no que se decantara más fácilmente o se tomaran más medidas para que la resolución sea acorde con el lugar donde el mediador se ha posicionado previamente.

María Caballero Delgado. dijo...


Me ha parecido muy interesante pues es algo que a nosotros, los que estudiamos psicología, también nos puede pasar cuando nos acude un cliente creyendo que nosotros le daremos la solución, o buscando nuestra opinión para arreglar los problemas que nos presenta en terapia.

Con respecto a este trozo de video de mediación, en mi opinión el mediador nunca debe posicionarse porque esto podría generar que la parte que se ve "desfavorecida", es decir, la parte a la que el mediador no elige, adopte una actitud defensiva durante todo el proceso de mediación. Esto producirá que crea que el mediador esta siempre favoreciendo a la parte con la que se ve identificada.

Además, creo que esto es algo que se debe dejar muy claro con ambas parte en la primera sesión de mediación, que la solución es algo que deben acordar entre ellos, y que tu opinión sobre qué crees que es lo adecuado o qué es incorrecto no importa ahí, mostrándote en todo momento neutral y objetivo.

María Caballero Delgado

Rafael Garrido Luque dijo...

Creo que el mediador siempre debe situarse de una manera neutral desde el tema principal en cuestión y ayudar a que los clientes puedan llegar a un punto en común. El mediador no debe dejarse sesgar en ningún momento (por otra parte creo que en la película da su opinión porque él mismo desde que acepta el contrato está involucrado totalmente en que uno de ellos cargue con la condena) y no tolerar que en ningún momento se produzca una situación de agresión por las partes involucradas.

Sí en algún momento el mediador toma parte y deja de ser neutral, esto podría afectar a la opinión y pensamiento de los clientes y lo más probable es que el caso que tuviera se viera abocado a la deriva.

Iñaki Durán Escribano dijo...

En este caso en concreto la persona que ejerce de mediador debe llevar a cabo su rol, en ningún momento debería manifestarse como persona individual ya que él está contratado y cobra por mediar, no por dar su opinión o lo que él haría en la situación de la persona que reclama sus servicios. En la situación que se da en el video el mediador debería única y exclusivamente ceñirse a dar opciones de solución al conflicto existente.
Debería ser neutral en todo momento y no influenciar a ninguna de las partes de forma voluntaria.

Andrea Guerrero Moreno dijo...

En mi opinión, el mediador nunca debe posicionarse en el caso, ya que esto podría llevar a una fuerte influencia por parte de este en cuanto a la respuesta y posición del mediado, quedando sesgada.
Si yo fuera este último, el hecho de que un profesional se decidiera por una de las opciones que le presento sería para mí un gran motivo de peso para decantarme por esa opción.
Pienso que el mediador debe mantenerse neutro durante todo proceso de mediación, su trabajo es ayudar a los mediados a llegar a un consenso, cada uno con sus circunstancias y sus intereses o necesidades, no inclinarse ante una de las partes, pues esto no ayudaría, además de no formar parte de su trabajo.

Unknown dijo...
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Inma Márquez dijo...

En mi opinión, creo que el mediador no debe contestarle a la pregunta que le hace el cliente de qué haría en su situación, ya que, la figura del mediador no es dar sus opiniones, sino ayudar a las partes a que juntos lleguen a una solución. Creo que en el momento en el que el mediador da su opinión o comenta lo que haría en un problema determinado está condicionando al cliente y no tome por él mismo las soluciones para abordar el problema.

Yolanda Caballero Vidiella dijo...

En mi opinión, el mediador no debe posicionarse a ninguno de los miembros, en este caso no debería de haber respondido a la pregunta, porque esto hizo que Luis eligiese ir a la cárcel no por decisión propia. No llegó a evaluar la situación, si no que se condicionó, y esto es lo que no puede permitir el mediador, ya que son estos los que tienen que buscar las soluciones mediante el acercamiento del profesional, quién les ayuda a enfrentar la búsqueda.

Además, la solución del conflicto debe de ser duradera, y si el mediador se la resuelve, le estaría resolviendo lo que está pasando en ese instante, pero tiempo más tarde el conflicto
volvería aparecer y ellos no serían capaces de resolverlo ya que no han sabido buscar
un acuerdo, si no que se los han dado desde un lugar ajeno.

Pablo Alcántara Laguna dijo...

Creo que el mediador puede posicionarse en cuanto a aspectos formales como puede ser la metodología utilizada (sorteo, votación, etc.) o exponer ejemplos de experiencias suyas pasadas en otras mediaciones. Sin embargo, no creo que deba tomar partido por una parte u otra ni tampoco dar su opinión en cuanto a lo que a título personal haría si se viese en esa situación, ya que esto puede influenciar a que las partes se muevan en uno u otro sentido

María Isabel Gómez Sánchez dijo...

Bajo mi punto de vista, creo que un mediador no debería posicionarse, ya que podría influir en las partes.
Debe tener claro su posición de neutralidad, debe ayudar a todas las partes por igual, equitativamente, sin opinar, solo intentando llegar a un acuerdo entre las partes, pues ese sería su objetivo y no posicionarse de una parte u otra de las partes.
Hay que tener en cuenta, que cada mediador seguramente de forma personal tenga un posicionamiento de pensamiento, pero nunca debe exteriorizarlo, y como he dicho anteriormente, siempre neutralidad ante las partes.

Marta Pérez Páez dijo...

Bajo mi punto de vista, considero que el mediador debería mantener su imparcialidad, ya que si no lo hace podría provocar más conflicto del que existe entre las partes porque las dejaría en una posición de desigualdad, algo que el profesional no debe hacer bajo ningún concepto ya que su función es ayudar, acercar a los implicados hacia una solución y tratarlos de manera equitativa.

Paula del Río Cano dijo...

Bajo mi punto de vista, un mediador no debería de dar nunca su opinión acerca del tema por el que se encuentran las partes. En todo momento, como profesional de la Mediación debería de mantenerse en un punto neutro e imparcial, de modo que no pueda condicionar para bien o para mal a ninguna de las partes a la hora de tomar cualquier decisión. Considero que en algunas ocasiones es algo difícil de “controlar” ya que ante todo somos personas, pero no podemos olvidar cual es nuestro papel como mediador en un proceso de mediación, tenemos que tener presente que somo una figura imparcial para ayudar a las partes a resolver un conflicto, y que nuestra opinión realmente no va ayudar, sino a influenciar.

Esther Almagro Huertas dijo...


A lo largo de la asignatura, voy asentando las bases de las características de un mediador, y como hemos hablado en clase, y yo he misma he comentado en otras preguntas del foro; a mi parecer, es esencial la neutralidad en la figura de este.

Las personas que acuden a mediación , normalmente nunca como primera opción ante un problema, ya han escuchado opiniones de la gente de su entorno, que ya sea a favor o en contra, acaban posicionándose.
Ser justos e imparciales debe ser,por tanto, una característica esencial.

Cabe matizar que hay momentos, como los que se reflejan en la película, de violencia explícita hacia uno de los mediados, en los que el mediador puede afirmarse en que esa actitud no es justa y posicionarse a su favor en ese preciso momento.

Beatriz Sevillano Sobrino dijo...

Bajo mi punto de vista y como aclara Alés en el post, dar nuestra opinión y, por ende, posicionarnos, es un grave error.

En este punto de la película, todos los socios estaban posicionados contra Luis. Él, desesperado, pregunta a todos los presentes si ellos pasarían 7 años de su vida en la cárcel a cambio de 30 millones. Está bien que los diferentes implicados den su opinión y negocien al respecto (al fin y al cabo, están ahí para eso), sin embargo, hay uno que jamás debería posicionarse: el mediador. Inicialmente el profesional actúa a la perfección, manteniendo la imparcialidad, pero finalmente cede y manifiesta lo que él mismo haría. Ahí se posiciona, ejerciendo presión sobre Luis y perdiendo su rol profesional. Nuestro trabajo es ayudar a los presentes a llegar a un acuerdo justo, equitativo y voluntario además de ayudarlos a entenderse y a reestablecer la comunicación. En ningún caso nuestro trabajo se basa en dar nuestra valoración personal.

Rosalía Pérez García dijo...

En mi opinión, considero que un buen mediador no debe posicionarse nunca y debe dejarlo claro en las normas que se prescriban antes del proceso de mediación. Además, el objeto de intervención de un mediador se basa en encontrar una solución conjunta para que ambas partes salgan beneficiadas. Si éste se posiciona, generaría efectos negativos en el proceso, pudiendo actuar en perjuicio de una de las partes y a su vez, influir en la decisión de las otras partes. En el caso de la película, la opinión del mediador hace que una de las partes se vea influenciada y acepte ser él el que vaya a la cárcel. En definitiva, un mediador debe ser imparcial en el proceso y debe guardar respeto a los puntos de vista de las diferentes partes.

Javier Alonso Vera dijo...

Antes que nada, y dejando a un lado por un momento la profesión de mediador, empezar diciendo que como personas lo normal es comparar las opiniones y compartir para tomar decisiones. A partir de aquí, y volviendo a la profesión de mediador, no es complicado caer en responder a la pregunta de "¿Y tú qué harías?", es lo natural como personas. Por lo tanto, como mediadores debemos estar atentos a ese tipo de cuestiones y aprender las herramientas necesarias para evitar ese tipo de preguntas.

Antonio Manuel Ortiz Teba dijo...

En mi opinión, nunca se debe posicionar el mediador en el caso, porque cuando
se posiciona en el caso de la película diciendo si a él ese dinero le es suficiente,
puede provocar que el resultado o pacto al que se llegue no se haya ejercido de
forma completamente libre. Las personas en el proceso de mediación observan la
figura del mediador como el profesional en la materia por lo que, un
posicionamiento sería muy determinante para alcanzar un acuerdo y
personalmente, prefiero un desacuerdo o la falta de un pacto libre a que ocurra
mediante el posicionamiento del mediador. Además de esto, al posicionarte en un
punto que no sea el neutro se está generando el posicionamiento hacia alguna de
las partes implicadas por pequeño que sea.

Nerea Ternero Terrón dijo...

Debemos recordar que, como mediadores, no somos responsables ni de los conflictos ni de las decisiones. Sí es cierto que debemos tener en cuenta si la decisión final es la mejor para ambas partes y si estamos de acuerdo o satisfechos con nuestro trabajo. En este caso, le piden al mediador su intervención "como persona", fuera de su ámbito laboral. Es ahí cuando estamos influyendo en las personas, cuando aportamos un lado subjetivo al asunto, cuando no les estamos proporcionando las herramientas para que sean ellos los que decidan.

María Hernández Acosta dijo...

Ya atendiendo al título del post entendemos que el mediador nunca debe dar su opinión, pero, ¿por qué no?. La función del mediador en un conflicto consiste en ayudar a que los mediados logren soluciones por su propia voluntad, interviniendo para alcanzar una buena comunicación y colaboración entre ellos. La solución debe ser fruto de la real voluntad de los mediados y de sus posibilidades para cumplirlo, debe salir de ellos y no verse influenciada por un asesoramiento u opinión del propio mediador ya que esta solución entonces podría no ser una solución en sí misma, pues podría no llevarse a cabo. Que el mediador emita su opinión daña la propia función de la mediación. Debe ayudar a los mediados de forma imparcial a alcanzar una solución, la cual es fruto de la voluntad de los mediados, no del mediador. No da la solución sino que ayuda a que los mediados la alcancen. En el fragmento de la película, que el mediador de su opinión hace que se posicione junto a una de las partes e influye en la respuesta que el mediado puede dar.

Matías Álvarez Barrera dijo...

Este tipo de situaciones puede ser muy común en el ámbito de la mediación, es de vital importancia conocerlas bien y tratar de mantener una posición neutra, evitar entrar en opiniones personales que puedan sesgar la propia decisión del demandante. Si el cliente no sabe que hacer, sería importante trabajar en la toma decisiones y posibles alternativas. Lo que tú harías no tiene por qué ser lo bueno o lo mejor para el prójimo.

Matías Álvarez Barrera

Sergio Rejano dijo...

Cuando se habla de “Mediación”, queda implícito que se trata de gestionar un conflicto, por parte de un profesional, y de manera equitativa e imparcial. Por lo tanto, las decisiones que se toman dentro de la misma siempre provienen de las partes implicadas, nunca del mediador. En relación a esto, se establece que el mediador no debe posicionarse bajo ninguna circunstancia a ningún punto de vista, ni dar la opinión personal en el tema a tratar.

La Mediación busca una posible solución a un problema, de cualquier índole, desde una perspectiva neutral. Es por ello que, los únicos que pueden y deben tener opinión, son los implicados en el conflicto, de manera que busquen entre ellos una solución igualitaria para todas las partes, con ayuda y asesoramiento proveniente por parte del profesional.

Eva María Vargas Escribano dijo...

Para empezar cuando se va a realizar una mediación hay que tener en cuenta el carácter ético de esta y si estamos dispuestos a trabajar en beneficio de alguien que incumple la ley y la justicia, yo por mi parte no trabajaría el caso que se da en la película por ir claramente en contra de la ley.

Por otro lado, el mediador no debe posicionarse con ninguno de los participantes implicados en la mediación ya que una de las reglas fundamentales de la mediación es la imparcialidad total por parte del mediador, por lo que el mediador no debe dar su opinión como pasa en la película ya que puede mostrar favoritísimo hacia los intereses de uno de los participantes y por lo tanto la mediación no se produce de manera profesional y no se llegaría a un acuerdo justo, equitativo, estable y duradero, por lo que tendríamos una mediación mal ejecutada y destinada al fracaso.

Anónimo dijo...
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Belén Jiménez Carrasco dijo...

Si bien el mediador puede tener una opinión propia y pueda llegar a plantearse qué haría él en la situación de sus clientes, creo que a la hora de llevar a cabo su trabajo debe lograr ser lo más imparcial posible. Al posicionarte, inconscientemente, estás beneficiando a unas de las partes, aunque sea de una manera sutil ya sea a través del lenguaje no verbal o por algunos comentarios. Así pues, puedes influenciar a la otra persona a hacer o no hacer algo teniendo en cuenta la posición de “poder” del mediador, puesto que es el profesional. Quizá esto se puede ver tenuemente cuando Luis (Paco León) le pregunta al profesional si por cierta cantidad de dinero estaría dispuesto a pasar 7 años en la cárcel y éste le responde “Y por mucho menos”. Aquí se puede ver un claro posicionamiento que de manera indirecta influye en al decisión final que Luis toma.
Distinto sería, en mi opinión, si se está llevando a cabo en la mediación una conductas perjudiciales, como puede ser insultos, faltas de respeto, chantajes o incluso una agresión (como ocurre en la película), donde el mediador tiene que posicionarse claramente para intentar poner fin a dicha situación.

Julia Baro Amieva dijo...

En mi opinión, en ningún caso debemos de inclinarnos por ningún tipo de respuesta personal y subjetiva, ya que esto acabará influyendo en el proceso de mediación y perjudicará a ambas partes, e incluso al mismo profesional.

Por otro lado, creo que una de las características principales de un profesional de la mediación es ser objetivo con ambas partes. Por lo tanto, la inclinación por alguna preferencia personal complicaría el proceso de mediación y dejaría de ser un proceso de mediación justo y eficaz.

Julia Baro Amieva

Ana Roca Aguilar dijo...

Creo que siempre debe haber un límite marcado por la ética y unos valores. En este caso, el mediador acude a dónde es llamado y solicitado, con el fin de ofrecer los servicios que le demandan, pero creo que no debería posicionarse a favor o en contra de ninguna de las partes, ya que como vemos, se trata de un tema legal que implica exculpar a culpables (saltarse la ley)… lo que también me lleva a pensar que el mediador, en este caso, posee algún interés más allá que el de ayudar ofreciendo sus servicios, ya que tal cómo vemos en psicología y otras muchas profesiones, existe en todo momento el secreto profesional y la confidencialidad de las parte implicadas en el conflicto, pero este puede y debe ser vulnerado cuando implique el incumplimiento de la ley o cuando esté en peligro la vida de otra persona o de la misma que acude a consulta (en este caso, se pretende vulnerar la ley).
El mediador no deber posicionarse nunca en un conflicto a favor o en contra entre dos o más partes, ya que su intervención debe ser siempre imparcial, aunque si cabe destacar, que debe tener en cuenta que ambas (o todas) partes consigan lo que pretenden cuando acuden a él, redirigiendo el proceso hacia un desenlace favorable en igual medida para las personas implicadas en el conflicto.

Ana Roca Aguilar.

Paula Coca Bocero dijo...

Desde mi punto de vista, un buen mediador no debe posicionarse, debe ser imparcial, ya que podría incrementar el conflicto si se posiciona alguna de las partes, ya que la función del mediador es únicamente dar herramientas para que las partes lleguen a un acuerdo.

Marta Martín Carrasco dijo...

En mi opinión, un profesional de la mediación no debería posicionarse ni dar su opinión subjetiva a cerca del tema a tratar, ya que podría generar sesgos en dicho proceso, lo que puede causar problemas tanto a corto, como a largo plazo.

Por lo tanto, el mediador debe caracterizarse por ser objetivo y neutral ante el problema que se va a tratar en el proceso, el mediador nunca va a dar la solución al problema, va a guiarte para que la encuentre, las personas implicadas son las que deben tomar la decisión final.

Nuria Rodríguez Marín dijo...

Nuria Rodríguez Marín.

Desde mi punto de vista, pienso que el mediador esta para poner fin a un conflicto y no para posicionarse en uno u otro lado. Si nos posicionamos o damos nuestra opinión, las partes se verán afectadas e influidas por nosotros, como mediadores. Por eso, pienso que deberíamos de ser neutros como mediadores.
En el fragmento de la película, podemos ver la reacción que tiene una de las partes al conocer la opinión del mediador, se puede apreciar por sus gestos la intranquilidad y el nerviosismo de esta persona.

Blanca Mezcua Rodríguez dijo...

Desde mi opinión es un rotundo NO, el mediador deber ser completamente neutral en todo momento que dure el proceso de la mediación, ya que de esta forma podría influir en alguna de las partes produciéndose una diferenciación en esta, cambiando así probablemente el curso de la misma. Cosa que no vemos en la película.

Teresa Brasal Prieto dijo...

Generalmente, el mediador tiene como objetivo ayudar a resolver un conflicto entre dos partes. En el proceso, que no se produzca un deterioro de las relaciones es vital, y por ello, posicionarse en uno o en otro lado, provocaría lo contrario.
Por otro lado, conocer la opinión del mediador puede incitar a alguno de los componentes del conflicto a tomar una decisión equivocada y con la que no está del todo de acuerdo.

Elena Teno Castro dijo...

Un mediador no debe posicionarse en ninguna ocasión durante un caso porque
debemos ser neutrales en todo momento. Un mediador es un mero conductor de la
situación y facilitador del acercamiento entre las partes, si en algún momento nos
posicionamos más hacia una de ellas puede que la otra parte se muestre recelosa o
se sienta excluida o poco comprendida y no quiera continuar con la mediación.

Natalia Medina Abril dijo...

Bajo mi punto de vista, a pesar de las posibles insistencias de una de las partes, el mediador no debe dar su punto de vista debido a que esto influiría en el proceso de mediación. Si el mediador da su punto de vista y se posiciona hacia una de las partes, estaría beneficiando a una parte y perjudicando a otra. De hecho, tal y como se muestra en la película, este comentario personal del mediador, influye notablemente en la aceptación del trato de ir a la cárcel de uno de los socios.
Por lo tanto, creo que es importante que el mediador sea neutral y no se incline personalmente hacia ninguna de las partes para conseguir un proceso de mediación equitativo y eficaz.

Andrea de Lucia dijo...

La película que se utiliza como ejemplo es un fiel reflejo de lo que cómo se debe proceder en la realidad cuando se solicitan los servicios de un mediador. En muchas ocasiones las emociones que encontraremos en nuestro trabajo como mediadores serán fuertes y, además, aquellos que participan en la mediación y han solicitado nuestros servicios nos pedirán, de forma directa o indirecta, que demos nuestra opinión al respecto de un determinado asunto. Sin embargo, y como se muestra a la perfección en la película (7 años), el mediador deberá permanecer imparcial en todo momento, controlando sus emociones. Hemos de entender que, en la mayoría de las ocasiones en que participemos como mediadores en un conflicto, las partes no necesitan nuestra ayuda con relación a nuestra opinión personal, sino que están deseando simplemente ser escuchados, y que exista un tercero (siempre imparcial) dispuesto a evitar el conflicto y atento a recordarnos que estamos aquí para solucionar el conflicto buscando la mejor solución para ambas partes.

Clara Rodríguez Pedregosa dijo...

En mi opinión, considero que el mediador no debe posicionarse, ya que, puede que las partes implicadas puedan sentirse condicionadas. Un claro ejemplo de esto es cuando en la película Luis le pregunta al mediador si él aceptar pasar 7 años en prisión a cambio de 30 millones de euros. El mediador en lugar de abstener su opinión, él responde y dice que no aceptaría pasar 7 años en la cárcel a cambio de eso.

También, he de decir que para mí la mediación es un proceso que tiene como objetivo solucionar conflictos. Por este motivo, es muy importante que el mediador no genere más conflictos entre las partes implicadas. El mediador debe ser totalmente neutral y objetivo, por lo que, no debe dar su opinión en ningún momento.

Ana Monereo Jiménez dijo...


En mi opinión, el mediador no debe posicionarse nunca, ya que, si lo hace está influyendo en la decisión de alguna de las partes o incluso de las dos, lo que hace que tome parte en la decisión, cuando la decisión realmente la toman las partes según sus propias preferencias.

Se puede ver claramente cómo por el posicionamiento del mediador, una de las partes mediadas toma determinada decisión que quizás antes de escuchar la respuesta del mediador no habría tomado, por lo tanto, ya se estaría incumpliendo una de las normas base de la mediación "LAS DECISIONES LAS TOMAN LAS PARTES MEDIADAS Y NO EL MEDIADOR".

En lugar de contestar con su opinión, le podía haber devuelto la respuesta en forma de pregunta de modo que la persona tenga que contestarse a sí misma o al menos reflexionar.

javier López Latorre dijo...

El mediador no debe posicionarse bajo ningún concepto ya que rompería con la neutralidad, imparcialidad y objetividad del proceso. Tampoco debe opinar sobre una hipotética situación, es decir, si alguien le preguntase; ¿Qué haría en mí situación? ya que puede influir en la opinión de la persona. A esto cabe añadir, que cada uno tiene un interés distinto, una oferta puede ser muy buena para alguien y mala para otra.

Ana Belen Sugrañes dijo...

El mediador no debe posicionarse en ningún momento debido a que condicionaría el curso de la mediación, este debe ofrecer objetividad y neutralidad ante el problema a tratar. Por otra parte, tampoco debería decir su opinión o lo que el/ella haría ya que, al igual que antes, también podría condicionar la mediación.

Rocio Navarro Marcos dijo...

Para lograr la resolución de un conflicto de la mejor manera, es necesario que el mediador no se recline por ninguna de las partes, aunque estos lo intenten para salir ganando en el acuerdo. Esto sería un error por parte del mediador, ya que se interpretaría que en vez de mediar es una batalla donde gana una de las partes, cuando en la naturaleza de la mediación va implícita que ambas partes están de acuerdo, que debe ser el interés principal que debe tener el mediador del conflicto. En este caso, en la película el mediador al principio, deja muy claro que las decisiones las toman las partes mediadas y no el mediador, clarificando de esta manera que el mediador es simplemente una vía de comunicación y no una parte de la misma.

Dana Mayor Jibaja dijo...

El mediador no debe posicionarse. Este debe ser siempre imparcial y objetivo, como él mismo dice en la película 7 años 'ni juzga ni es parte', por lo tanto no debería de dar ninguna opinión personal ni subjetiva sobre el caso tratado. Sin embargo; es un caso muy delicado y en un momento se siente presionado por una de las partes que le pregunta si él se iría a la cárcel por 30 millones de euros, a lo cual el contesta 'y por mucho menos', está contestación es personal y hace que la parte implicada reconsidere la oferta, ya que el mediador es una figura prefesional y por ello confían en su criterio.

Personalmente, creo que aún en los casos más complicados un buen mediador debe de ser totalmente neutral y si le es imposible entonces debería abandonar el caso. Todo lo que dice el mediador es muy importante y puede repercutir en las respuestas y decisiones de sus clientes. El objetivo de la mediación es que sean las propias partes las que pueda resolver su conflicto con ayuda del mediador. El mediador solo es un puente para la comunicación entre estos, sirve de guía y les ayuda. Pero nunca les debe decir qué tienen que hacer, ya que eso lo deciden los mismos clientes.

Además, también cabe destacar que si el mediador se posiciona de alguna manera las otras partes lo notarían y podrian decidir no continuar con la mediación puesto que la resolución de ese caso no sería favorable para la otra parte.

Noelia Díaz Rodríguez dijo...

Considero que el mediador nunca debe posicionarse con ninguna parte, ya que su papel debe ser objetivo y neutral con el fin de ayudar a tomar una decisión sin influir de ninguna manera sobre las personas. Como podemos apreciar en la película, uno de los personajes toma la decisión de ir a la cárcel solo por el hecho de preguntar la opinión del mediador. Es importante mantener la objetividad porque es muy fácil influir en las personas, sobre todo en situación de vulnerabilidad.

Por otro lado, el hecho del posicionamiento del mediador por una de las partes puede generar desconfianza en los demás y eso a su vez ocasione el fin de la mediación.
Por último, creo que esa influencia de la que hemos hablando antes puede ser perjudicial ya que una solución para una persona puede tener efectos totalmente distintos en otra.

Joel Perales González dijo...

En mi opinión, un mediador, así como un psicólogo, no debe posicionarse con su opinión. Debe estar informado, y para ello debe dedicarle a cada parte de la mediación su tiempo correspondiente, sin embargo, debe favorecer un ambiente adecuado para todos los implicados, sin favorecer a uno más que a otro. Siempre y cuando, este posicionamiento no afecte directamente a la salud y bienestar de cualquier parte.

Marta Gómez Rubio dijo...

No creo que el mediador deba posicionarse en el caso ya que su función es facilitar la conversación para que los mediados lleguen a un acuerdo, no influir en ellos de ninguna manera. Por tanto posicionarse durante el proceso es una falta de ética profesional y algo que se debe evitar.

María Rodríguez Pérez dijo...

En mediación se trabaja en conjunto todas las partes que conforman el caso. El video muestra como el mediador dando su opinión, parece que adopta una posición respecto a una de las partes, y además influye en uno de los clientes y en el proceso de solución del problema, en vez de dejar su opinión de lado y que las partes den su punto de vista de forma que tomen una decisión en conjunto sin la influencia del mediador, como debería ser.

Inmaculada Samaniego dijo...

Desde mi punto de vista creo, como bien se ve en el vídeo que no es positivo el hecho de que el mediador se posicione con ninguna de las partes, ya que esto no favorece el propio hecho de mediar y podría también mermar la confianza que la otra parte deposita en el mediador. Pero sí que creo que que en determinadas circunstancias y casos pueda como profesional dar una opinión objetiva y fundamentada del tema en cuestión. Una cosa no quita la otra, eso sí, sin llegar nunca a extremos que puedan llegar a ser perjudiciales para el caso.

Carmen Rodríguez Galea dijo...

En casos como este, hay que mantenerse en una posición neutra y, en mi opinión, no debería dar su punto de vista o decir lo que él haría, ya que puede dañar la decisión de los clientes que están a su cargo. Sólo debe aportar los recursos necesarios de una mediación para que ellos creen su propia solución del conflicto.
Es una situación con la que nosotros, los psicólogos, nos encontraremos casi a diario, ya que muchos clientes pueden llegar a pensar que nuestra opinión les va a solucionar la vida, y no es así. Nosotros, al igual que el mediador, debemos aportar los recursos necesarios de una terapia para que el propio paciente vaya haciendo su propio andamiaje hacia la solución.

Carmen Rodríguez Galea

Carmen Giraldo dijo...

Desde mi punto de vista, como estudiante de psicología y de la asignatura de mediación, yo ante este caso le haría entender la importancia de que sea él quién toma la decisión. En clase, hemos aprendido que la función del mediador no es dar una solución, sino "hacerle abrir los ojos" mediante todas las alternativas que existen para responder la pregunta. Por tanto, en este caso yo, personalmente, le hubiese contestado "¿qué otras cosas merecen la pena para pasar 7 años en la cárcel?" y "¿qué cosas perderías si estuvieses 7 años en la cárcel?".

Rocío Swiatkowski Sánchez dijo...

Es algo inevitable tener una opinión cada vez que vemos una situación ajena a nosotros, es más quien nunca ha leído un caso en la televisión y ha dicho "pues yo le mandaría más años de cárcel, pues yo en su caso haría esto...".
Es algo casi automático, lo hacemos sin pensar, pero cuando somos profesionales y estamos trabajando con personas que están desesperanzadas, que seguramente tú seas su única salvación, no puedes posicionarte en un bando u otro porque entonces es cuando estás dando por perdida a esa persona, le estas tapando el agujero al que le estaba viendo la luz.

Debemos actuar dde forma neutra ante nuestros clientes, pacientes... Son personas, personas que acuden a ti a solucionar sus problemas, no puedes hacerles ver que tu posición es la contraria porque entonces estas fallando a tu rol profesional y a tu validez como personas empática en tu trabajo

David Pérez Molinero dijo...

En mi opinión y bajo ningún concepto el mediador debe salirse de su rol, ya que ello traería consigo un posicionamiento que no vendría bien para poder buscar una solución al problema. En el caso de la película aunque el mediador al principio no cede, termina haciéndolo y dando una opinión que de alguna no aporta ningún paso hacia el progreso de la mediación.

Rocío Sainz dijo...

A lo largo de la carrera profesional de un mediador, los clientes nos pueden poner en la tesitura de dar nuestra opinión, sin embargo, una cualidad que debe de tener muy en cuenta un mediador en su trabajo es la neutralidad y la imparcialidad. Por lo tanto, en las ocasiones en las que los clientes nos pregunten por nuestra opinión, debemos de ser todo lo neutro e imparcial que podamos, evitando así nuestra opinión, y a su vez, no condicionar las decisiones que los clientes vayan a tomar a lo largo del proceso.

Blanca Díaz Rodríguez dijo...

En el fragmento de la película podemos observar como el mediador comete el error de dar su opinión.
El problema de que un mediador de su opinión reside en que vulnera uno de los principios de esta, la imparcialidad, puesto que supone el posicionamiento hacia una de las partes, además supone la involucración del mediador, cuando este realmente debe actuar como un tercero que ayude de forma neutral a la comunicación entre las partes para que estas alcancen su propia decisión.

María Forja Ballester dijo...

En este clip se observa como el cliente insiste en saber el punto de vista del mediador respecto al caso. Para que un proceso de mediación se dé con eficacia el mediador no debería dar su opinión por más presión que ejerza el cliente. Como característica principal hemos visto que el mediador debe ser un profesional que sea neutral en la intervención, y por tanto esto puede constituir que el proceso se vea afectado de forma negativa.

Marta Sánchez Domínguez dijo...

Primeramente, es necesario comentar cómo los empleados de la empresa son capaces de convencer al mediador para que se involucre en una actividad delictiva. Lo pintan muy atractivo para que éste no se pueda negar. Esto hace que el mediador no sea capaz de evaluar la situación y datar que lo que está haciendo es algo ilegal.

Finalmente, mencionar que a la hora de tomar una decisión le preguntan a opinión al mediador y éste en vez de ser neutro comenta su opinión. En vez de dar su opinión debería dar diferentes alternativas con el objetivo de que finalmente las personas que solicitan sus servicios tome la decisión que crean correcta.




Rosa M.ª Barrios Fuentes dijo...

Desde mi punto de vista, dar nuestra opinión es un proceso de mediación es un error.

Cuando Luis le pregunta, que qué haría él como persona, no como mediadior en su posición, el mediador trata de mantenerse imparcial, pero al final acaba cediendo y dando su opinión sobre lo que él haría. Esto puede generar mucha presión sobre las partes del conflicto, ya que ven al mediacio como una figura de "imparcialidad", y al declarar verbalmente una postura todo el proceso de la mediación se ve afectado.

Su rol como profesional se pierde totalmente, ya que nuestro trabajo es tratar de llegar a un acuerdo justo y equitativo en los que todas las partes estén de acuerdo. Nuestro trabajo no es dar una valoración personal de la situación.

Rosa M.ª Barrios Fuentes dijo...

Desde mi punto de vista, dar nuestra opinión en un proceso de mediación es un error.

Cuando Luis le pregunta, que qué haría él como persona en su posición, no como en su posición, el mediador trata de mantenerse imparcial, pero al final acaba cediendo y dando su opinión sobre lo que él haría. Esto puede generar mucha presión sobre las partes del conflicto, ya que ven al mediador como una figura de "imparcialidad", y al declarar verbalmente una postura todo el proceso de la mediación se ve afectado.

Su rol como profesional se pierde totalmente, ya que nuestro trabajo es tratar de llegar a un acuerdo justo y equitativo en los que todas las partes estén de acuerdo. Nuestro trabajo no es dar una valoración personal de la situación.

Tatyana Olesya Barbero Acosta dijo...

Desde mi perspectiva la parcialidad es muy importante dentro de la mediación, ya que no estamos ahí para poner una solución al cliente sino que él mismo la encuentre y la mantenga a lo largo del tiempo. La mediación tiene un resultado efectivo si el cliente es quien busca el camino a la resolución del conflicto aunque este guiado por el mediador y este le proponga varias opciones a elegir.

María del Mar Muñoz dijo...

En mi opinión, si el cliente te pregunte directamente que harías si estuvieras en su posición creo que la mejor opción es no posicionarse, ya que esto podría sesgar las decisiones de los clientes y por tanto no les ayudarías a que tomar sus propias decisiones que es de lo que trata una buena mediación, si no que les estarías dando tu opinión, lo cual puede influir negativamente. Además, al estar en una posición de poder superior ante ellos, donde depositan su confianza en ti como mediador profesional, todo lo que digas fuera de la neutralidad, puede influir en ellos. Creo que los mediadores deben de ser neutros y no dar su opinión ni posicionarse y mucho menos si puede influir en la decisión del cliente.

Anónimo dijo...

El envolvimiento del mediador en el proceso de mediación será un error y ocasionará un vício. En primer lugar, en razón de que, si el mediador se implica en la mediación, se pierde la imparcialidad y él deja de ser un canal al diálogo entre los mediados, convertiendose a parte del proceso. Además, cuando el mediador dá su opinión acerca de un asunto, provocará influência en la opinión de los mediados, que le consideran orientador del conflicto y, por lo tanto, referência para la resolución de ello. Desde mi punto de vista, aparte de entender que nunca podrá manifestarse estrechamente en la mediación, excepto cuando la manifestación és usada como técnica en el proceso, el mediador debe tener herramientas para provocar el mediado comprender porque su opinión es desechable y no tiene importancia. Así que el mediado puede buscar sus próprios entendimientos y hacer su próprio juício de valor en todo el largo del proceso de mediación y, sobre todo, no se fija en entender cómo piensa el mediador, sino en elaborar su própia opinión.

Natália Miler Martins

Amiria Amou Duque dijo...

Haciendo referencia al video anterior, creo conveniente destacar la actuación indebida del mediador al ofrecer su opinión respecto al caso. Está claro que un mediador debe mostrar sinceridad, pero no por ello debe excederse hasta el punto de influenciar a alguna de las partes. Hemos comentado mucho también, la importancia de la neutralidad en la mediación, y en este caso es algo que se pierde, pues el mediador puede facilitar la comunicación entre las partes, pero nunca actuar como se observa en el video, ya que hablamos de una opinión personal que es subjetiva en su plenitud.

Berta dijo...

Bajo mi punto de vista, el mediador en ningún momento debe posicionarse por alguna de las partes ni dar su opinión, ya que su actitud tiene que ser en todo momento neutral, puesto que si el mediador se implica más de la cuenta, el proceso de búsqueda de soluciones para el conflicto puede verse sesgado, y esto no es conveniente para ninguna de las partes.

AnaCB dijo...

En mi opinión, a pesar de que los clientes puedan estar muy interesados en nuestro punto de vista, no es nada beneficioso para la mediación que cedamos a compartirlo. Es inevitable formar nuestra propia opinión, pero compartirla sería un error por múltiples motivos.
-El mediador debe ser una guía para que los propios clientes tomen una decisión, no debemos ofrecerle la solución si no trabajarla con ellos.
-Si al dar nuestra opinión nos posicionamos con una de las partes del conflicto, el resto dejará de vernos como imparciales y por lo tanto la mediación se verá cuestionada.
-En el caso de que el acuerdo en un futuro se perciba como una equivocación, los clientes sentirán que nuestra mediación pudo ser la culpable de llegar a esa decisión. Y en el caso de que el acuerdo acabe siendo acertado o fructífero los clientes se sentirán mucho mejor si se sientes responsables y no si han sido influenciados por nuestro punto de vista.

Unknown dijo...
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Ana Alvarez de los Corrales dijo...

Haciendo referencia al pequeño fragmento de la película, pienso que bajo ningun concepto ni en ninguna circunstancia, un mediador profesional no debería de dar su propia opinión, puesto que eso beneficiaria a una de las partes implicadas y el proceso de mediación podría verse manipulado y distorsionado por esa opinión subjetiva.

Lourdes Gajete Castillo dijo...

Este fragmento de la película muestra una situación no óptima y poco profesional en un proceso de mediación: inducir a una de las partes a aceptar un acuerdo carente de ética, "ir a la cárcel por una cantidad de dinero". Además, el mediador da de forma explicíta su veredicto diciendo que él si aceptaría por menos, influeciando así al sujeto. Esto no debería considerarse mediación, sino coacción puesto que persiguiendo los intereses de la otra parte no se potencia el bienestar y la dignidad de esta persona.

El martes pasado, día 3 de octubre de 2020, Javier Alés preguntó en clase si todo es negociable. Este es un claro ejemplo de que "NO TODO EL NEGOCIABLE". No se puede negociar con la libertad y la vida de una persona, y mucho menos, compensarla por dinero.

Álvaro Higuera Alcalá dijo...

Después de ver este fragmento de la película, hay que destacar la mala actuación por parte del mediador ya que posicionarse o dar su opinión es uno de los aspectos más negativos que puede haber y esto se debe a que las personas que acuden a una mediación lo hacen porque quieren a una persona imparcial que simplemente guíe y ayude a resolver los problemas pero si se posiciona del lado de una de las partes, no está ayudando sino empeorando y dificultando la resolución del conflicto.

Gemma León dijo...

En este fragmento de la película, podemos observar como el mediador comete un error. Debido a la situación de presión, a la que le está sometiendo el cliente. Brevemente da su opinión, aunque rápidamente trata de rectificar el claro error que ha cometido diciendo que debe ser lo que el cliente quiera. Ya que debemos recordar que la función principal del mediador es dotar de herramientas a sus clientes para que estos puedan resolver sus conflictos.

Paola Picón Merchán dijo...

En este caso, el mediador no debe dar su opinión, en el caso de que se la pregunten deber decir que el no está ahí para influenciar en las acciones por lo tanto su opinión no es válida. Ellos deben de elegir el camino que quieren seguir porque el que que quieren y no por algo externo que los influencia.

Carmen García Navarro dijo...


Un mediador siempre debe ser imparcial.

A raíz de conocer esta asignatura, he podido caer en la necesidad de esta profesión. He estado pensando en la cantidad de abogados que defienden siempre la preferencia de un acuerdo antes que un juicio. Entonces, ¿por qué debería haber mediadores? Primero, porque no todos los abogados hacen esto. Segundo, porque un abogado siempre va a tomar partido. Nunca va a poder ser imparcial puesto que su cometido es que su cliente salga mejor parado. Esto es obvio, sin embargo, en este caso podemos ver como el mediador sin querer, toma partido. Está claro que en este caso estamos ante una película y que incluso el tema a mediar es complicado (tal vez incluso ilegal), pero lo que sí sabemos es que no debería haber caído en ello. Esto puede perjudicar al proceso de mediación ya que una de las partes puede pensar que están en contra de ella y romper la confianza establecida en el mediador.

Carmen García Navarro

Juan Carlos Moya dijo...

En este fragmento vemos como el mediador, en relación a las preguntas que le hace el mediado insistentemente, decide opinar sobre un tema que, en mi opinión, creo que debería haberse mantenido neutro y no explicar que es lo que él haría, ya que su opinión influenció en el mediado. En general, creo que un mediador no debería dar una opinión personal sobre un tema, ya que puede influir para bien o para mal en la mediación y la figura del mediador debe ser totalmente neutral.

Manuel Morales Barriga dijo...

En este fragmento de la película podemos observar un error muy grave por parte del mediador al dar su opinión a uno de los clientes sobre la decisión a tomar. Un mediador debe ser imparcial y dotar de herramientas a las personas para solucionar sus problemas, en otras palabras, dar opciones y hacer a los clientes reflexionar sobre las diferentes posibilidades que existen para hacer frente a su problema. Y para empeorar la situación, en este caso está sugiriendo a que cometa un delito, empeorando el problema existente. Este no podría considerarse una buena mediación.

Manuel Ríos García dijo...

En relación a lo que observamos en la pelicula opino que el mediador debe mantener durante todo el proceso de la mediación la imparcialidad y ser neutro. Posicionarse en alguna de las dos partes influye negativamente sobre el cliente y es un error grave que no se debe cometer en esta profesión. Los clientes deben alcanzar la solución por si mismos a través de las herramientas que les proporciona el mediador.