jueves, 13 de julio de 2017

MÍRAME A LOS OJOS...

Mírame a los ojos…

Siempre hemos manifestado nuestra disconformidad cuando ante una conversación, nuestro interlocutor, no nos miraba fijamente a los ojos y también hemos de decir que si lo hacemos por nuestra parte estamos demostrando nuestra seguridad y cercanía.  
Eso no quiere decir que no haya personas que les cuesta mirar a los ojos  y solamente se consigue un contacto visual en el diálogo o conversación muy de vez en cuando. No es de extrañar que si como dicen los expertos el 75% de lo que mostramos es a través de la llamada “comunicación no verbal”, la mirada a los ojos sea un importantísimo semáforo de la seguridad, de la legitimidad y de la credibilidad de lo que decimos. Necesitamos saber con la mirada, las sensaciones que transmiten en una conversación y más si cabe como ocurre en la mediación, en una negociación asistida.
Cuando hablamos del tono de voz, otros de los síntomas a tener en cuenta, es verdad que quizás cueste comprender lo que se dice o las sensaciones; si gesticulamos, también es verdad que depende mucho del contenido de la propia conversación, pero a través de los ojos y la mirada podemos ver “el alma de esa conversación” y transmitiremos una seguridad y cercanía que el resto de personas agradecerán. Con ello a buen seguro, nos permitirá conseguir eso que es tan importante, como es que crean en nosotros y que los mediados crean en lo que dicen. La credibilidad en nuestra profesión de mediador es importantisima para el “viaje que realizan las personas por el proceso”
De igual forma, en el reverso de la moneda, cuando alguien nos habla sin mirarnos a los ojos o en su caso distrae la mirada en una conversación hacia otro lugar u objeto, ante la falta de atención, la posibilidad de interpretar se minusvalora y sobre todo… la confianza decae. Con independencia de lo que muchas veces nos dicen los expertos a la hora de hablar de que supone una huida del tema o quizás la falta de sinceridad en las próximas frases, nosotros percibimos la deslegitimación a lo que hacemos.
Miremos a los ojos, y dejemos traspasar la frontera de lo que piensa nuestra mente. Loa atención y sobre todo “Los pensamientos de una persona pueden determinarse mirando sus ojos“-England, Regiment of Life, 1545.
No seamos intimidantes ni agresivos, seamos nosotros mismos, si estamos agradecidos, digamoslo con los ojos, si estamos indignados digamoslo con los ojos. Desde que se empezó a conocer y trabajar hace ya tiempo la Programación Neuro Lingüística, se analizó la dirección de la mirada, el parpadeo, la dirección de la mirada, la dominancia, la seducción
El llamado “contacto con los ojos” es una de las formas más fáciles de utilizar lenguaje corporal, pero también es una técnica complicada de dominar, e interpretar; nos obstante quizás lo más importante sea… la confianza en ti mismo y la complicidad en lo que haces y dices. Por eso queridos amigos… mírame a los ojos

martes, 20 de junio de 2017

LA INTELIGENCIA JURÍDICA EN MEDIACIÓN

La INTELIGENCIA JURIDICA EN MEDIACIÓN.
Javier Alés Director FIMEP
“LA DUDA ES EL COMIENZO DE LA SABIDURIA” de ahí que me atreva a hablar como jurista y mediador de la INTELIGENCIA JURIDICA, porque no. Fue Howard Gardner y los miembros de la prestigiosa Universidad de Harvard, casualmente también la del origen de la mediación, quien ideo la Teoría de la Inteligencia múltiples, en las personas. Gardner propuso que la vida humana requiere del desarrollo de varios tipos de inteligencia. Así pues, Gardner no entra en contradicción con la definición científica de la inteligencia, como la “capacidad de solucionar problemas o elaborar bienes valiosos”, más bien la complementa.
Junto a la inteligencia, los mediadores analizamos y trabajamos las emociones, aquellas que básicamente influencian en nuestra biología y por tanto influyen en nuestro estado de ánimo, más cuando estamos ante un conflicto. De ahí que nosotros a nuestros mediados animemos a gestionar sus pensamientos de tal manera que ante un conflicto (y la mayoría de ellos de carácter jurídico, lo que hace inevitable muchas veces el juicio), vean el lado positivo, desechando el influjo negativo; lo que llamamos la “oportunidad” ante lo adverso.
Todo ello, pensamiento e inteligencia, asi como emociones, es promovido por nuestra conciencia, que elabora respuestas ante la crisis que pudiéramos vivir.
Pues bien, aquí es donde apuesto por la que denominaríamos INTELIGENCIA JURIDICA, aquella que nos hace analizar el derecho como objeto de la inteligencia, y como herramienta, para que la JUSTICIA guie nuestras decisiones y acciones, siendo conscientes de que uniendo sentimientos y derecho podemos hallar lo justo y equilibrado. La principal conclusión es el valor estratégico que puede tener el derecho, cuando analizamos un conflicto en mediación, conforme mejor sea dominado, se producen ventajas en la negociación. De esta forma, si nuestra misión en una mediación es mantener el equilibrio, y en cualquier caso conseguir el “win to win”, analizando básicamente las necesidades, por encima de las posiciones, no puedo más que implorar en el mediador el dominio de la llamada INTELIGENCIA JURIDICA
Siempre hemos oído, desde pequeños que cuando alguien es justo en una negociación, o manifiesta inquietud si ve una injusticia,  lo etiquetamos como “persona de buen corazón”
Pues bien, dicen expertos que se puede demostrar que alguien que opera con esos sentimientos, es más una respuesta racional del cerebro, independiente de las emociones vertidas.  
“El estudio, publicado en The Journal os Neuroscience y liderado por el profesor de Psicología y Psiquiatría de la Universidad de Chicago Jean Decety, consistió en registrar mediante resonancia magnética funcional la actividad de varios sujetos mientras les ponían vídeos de situaciones en las que se cometía una injusticia manifiesta. En una de las situaciones, por ejemplo, alguien echaba dinero en el vaso de un mendigo y en la siguiente alguien daba una patada y le tiraba todas las monedas. Los participantes debían valorar en una escala la actitud del protagonista del vídeo, de modo que los científicos podían tener un retrato bastante aproximado de su capacidad de empatía.
Pues bien, los voluntarios que eran más sensibles en las injusticias presentaron una actividad notablemente mayor que la media en las regiones del cerebro asociadas con decisiones racionales y conscientes, mientras que las áreas relacionadas con las emociones permanecían inalteradas. "Los individuos que son sensibles a la injusticia no parecen estar conducidos por las emociones", concluye Decety, "sino que se conducen por la parte cognitiva".
Por eso me gustaría concluir que el dicho “Pleitos tengas y los ganes”, que nos lleva al consabido “más vale un mal acuerdo que un buen juicio”, hemos de desmontarlo los mediadores, ya que se trata de decir “ más vale un buen acuerdo que un mal juicio”  pero para ello apostemos por la INTELIGENCIA JURIDICA una más a la primitiva propuesta de Gardner
En los años que llevo ya como mediador, he visto personas en conflicto que entraron con el cuchillo entre los dientes y que tras nuestra intervención, en la que básicamente introdujimos el “factor humano” del conflicto, pero sobre todo rebajamos las pretensiones de los mediados buscando y aplicando la INTELIGENCIA JURIDICA que nos posiciona ante los justo, para conseguir lo estable y duradero. 
Puedo decir que últimamente las emociones lo están invadiendo todo. Y que asi sea, por eso cuenta más la solución amistosa que la solución justa.   Queridos amigos, consigamos ver el conflicto con las lentes de la razón y la lógica, pero sobre todo con la llamada “inteligencia jurídica” , asi acertaremos en la estrategia a seguir en el proceso de mediación.


Javier Alés. Junio 2017. 

lunes, 19 de junio de 2017

AMAR O QUERER LA MEDIACIÓN

AMAR O QUERER LA MEDIACIÓN
Cuando hablamos de amar o querer, confundimos los términos para hacer ver que nos gusta aquello a lo que nos referimos. Pues bien yo os puedo decir que “amo la mediación”; y  con ambas palabras nos involucramos en cuestiones sentimentales, por eso amamos o queremos nuestra profesión, a nuestra familia, a nuestra pareja. Si bien empleamos ambos términos no debemos confundirlos ya que según la Real Academia Española de la Lengua, estos términos poseen significados distintos.
Amar, es un verbo, que proviene de la palabra "amor", que significa: acción de expresar un sentimiento intenso, que por su iniciativa busca encontrarse y unirse con otro ser, es decir que tiene una innata atracción, inclinación y entrega de una persona hacia otra, y cuyo objetivo es procurar la reciprocidad en el anhelo de la unión de dos seres; y ello implica comunicación, convivencia, complemento y una relación afectiva, basada en la decisión y consentimiento de sus propias voluntades.
Querer, es también un verbo que significa que una persona pretende cumplir su deseo, es decir busca poseer o apetecer algo o a alguien, para su propia satisfacción personal, es decir, hay una inclinación, un interés, teniendo una connotación egoísta y posesivo.
 Por eso os puedo hablar en primera persona que amo la mediación. La amo porque en mi existe un sentimiento altruista y desinteresado de servir a esta maravillosa profesión. Ello conlleva humildad, saber hacer cosas sin que exista nada a cambio. Así se constituyó el Foro Internacional de Mediadores Profesionales de Loyola, para quienes amamos la mediación
Querer es un deseo que implica buscar una satisfacción y os puedo asegurar que a lo largo de mi vida profesional he visto a muchísimos mediadores y mediadoras que quieren la mediación.

Sobre todo lo notamos cuando tratamos de exagerar nuestro gusto por algo. Decimos "amo la playa" o  "amo el baile", cuando bastaría expresar que solo te gusta, y por tanto lo quieres para ti. Casi sin dar nada a cambio. La mediación requiere de amantes, no de personas que le quieran. La mediación necesita que “le demos nuestras experiencias”, que nos entreguemos a ella, que sepamos sembrar, para conseguir esa ansiada “cultura del acuerdo”. Toda la vida le estaré agradecido por haberme cambiado. Querer es poder, amar es dar.

¡cuantos mediadores se han acercado a la mediación porque la quieren… pero no la aman!

miércoles, 31 de mayo de 2017

NECESITAMOS ACTITUD



ACTITUD PARA AYUDAR A LOS DEMAS
Cuando ayudas a los demás, podemos decir que te estás ayudando a ti mismo. Cada vez que lo haces, te viene ese sentimiento por duplicado como un efecto boomerang. Cuando nos formamos, se habla de ponerse en el lugar del otro, ser asertivos, empáticos, pero creo que nos olvidamos de lo más esencial: tener actitud para ayudar sin pedir nada a cambio. El sentimiento de utilidad, la satisfacción por lo que consigas se multiplica y nosotros, mediadores, creemos que puedes y debes hacerlo. Desde la perspectiva de la ayuda, se devuelve el interés del otro por su solución. 

Pero, ¿es posible ayudar a tu enemigo?, mi respuesta es, ¡¡ porque no!! Una vez entreviste a un médico que salvo la vida de alguien que al huir de la comisión de un delito se cayó al vacio, y sabes que… acababa de disparar con un arma a un amigo del doctor. Me chocó la serenidad con la que me dijo, “el hombre debe tener siempre un margen de ayuda a los demás que consiga humanizar la vida” Ayudar y compartir puede ser una oportunidad para salir adelante. 

Cooperar en la solución, mejora las relaciones de futuro o al menos, esquiva sus efectos negativos en adelante.

Por eso alguien que es generoso en el esfuerzo por comprender a los demás y apostar por no ser egoísta en las soluciones, siempre será alguien positivo que hace cambiar la perspectiva de los problemas.

Cuando uno es voluntario con el fin genuino y sincero de ayudar a los otros por gusto y con la pura intensión de dar sin esperar nada a cambio, surge un sentimiento de satisfacción y hasta de encanto que nutre y enriquece inmediatamente. Las capacidades personales se mejoran y la sensibilidad se afina logrando que finalmente todos salgan beneficiados.

Tenemos que ser creativos en el acto de ceder y conceder ya que supone un acto de sensación de energía positiva que consigue que los demás sean conscientes de esa misma corriente de luz y mejora las relaciones 

¿Cuándo fue la última vez que ayudaste o sorprendiste con un buen detalle a alguien?

martes, 9 de mayo de 2017

El mediador de Loyola o... Cómo ser creativo

En la búsqueda de la excelencia, no olvidamos la importancia de la creatividad. Junto a una buena base científica, el mediador de Loyola se acredita defendiendo un “proyecto real de implantación de servicios de mediación” y para ello el profesorado potencia su creatividad. ¿Cómo definiriamos en unas líneas, el Modelo Creativo de Loyola?.
Pensemos en 4 fases para interiorizar ese proceso:
1. La primera Fase sería de preparación, en la que se recoge la información relacionada con el problema, son las partes quienes aportan al mediador las claves del conflicto que están viviendo y el mediador. En esta fase solo vemos la manera obvia de solucionar un problema, y a ello les acerca el mediador para que vean luz a un callejón sin salida. Tenemos que prepararnos a buscar los justo antes que “lo legal”
2. En una segunda Fase hablamos de incubación. Una vez que el mediador reflexiona  acerca de todas las circunstancias relevantes  del conflicto, podemos dejar que el problema se digiera lentamente. Mientras que la preparación exige un trabajo activo, la incubación es más pasiva, subestimamos el poder del inconsciente, pero éste es mucho más fértil para las iluminaciones creativas que el consciente; aquí es donde más de una vez hemos hablado de la intuición como elemento para buscar ese sexto sentido que debemos tener para ver más allá.
3. En un tercer momento está Fase de inmersión. Durante todas las sesiones que llevemos de mediación,  el diálogo  está dirigido, controlado: ser atrevidos es realmente importante. Cualquier momento en que podamos soñar despiertos y relajados es útil para el proceso creativo y asi permitir, simplemente, que la mente sueñe despierta y podamos mediante la “lluvia de ideas” ser creativos; no se trata de pensamientos aleatorios, sino dirigidos hacia un fin: la búsqueda del “win to win”
4. Por último tendremos la Fase de inspiración o iluminación. Después de la inmersión y el soñar despierto puede llegarse  a la iluminación, cuando de repente se te ocurre la respuesta como salida de la nada en el conflicto que trabajamos (lo que hemos llamado magia de la mediación) esta en ellos con nuestra agenda encontrar esa «iluminación».  Es el momento que la gente anhela y ansía, aquél en que exclamamos: “por fin han encontrado algo de razón en la postura del otro” La etapa final es la traducción de la idea, en acción… la idea se vuelve útil y por tanto se reflejará en el acta final del acuerdo alcanzado.

Por último no te olvides que todos tenemos y nacemos con la posibilidad de ser creativos, lo que ocurre es que muchos crecen sin saberlo.

La intuición en la Escuela de Mediadores

En Loyola… pensamos en escuela de mediadores. Escuela porque siempre aprendemos de los demás y sobre todo debemos aprender y aprehender a ser mediador. Hace algún tiempo os hablaba del “Sexto sentido que debemos tener”, valorando por encima de todo nuestra intuición.
                Muchas personas dicen tener un sexto sentido y en cuantas ocasiones hemos dicho frases como: “Yo sabía que esto iba a pasar”, “algo me decía a mi que me esta mintiendo”, “yo intuía que esa persona no era lo que parecía”, etc. No hicimos caso a nuestro sexto sentido.
                En nuestra formación queremos   no tanto hablar de los conflictos, como de “nuestras sensaciones” ante un conflicto. Lo cierto es que en términos objetivos, todos tenemos un sexto sentido. Es decir, todos contamos con herramientas surgidas de nuestra intuición. Nuestro cuerpo tiene determinados años de edad pero nuestra mente tiene cientos de miles de años de evolución en sus genes. Es muchas la información que tenemos en nuestro ADN, debido a que generación tras generación, se transfieren los aprendizajes y resultados del carácter, formado a través del tiempo.

                De alguna manera u otra, nosotros contamos con elementos que nos permiten tomar decisiones mucho más trascendental y correcta objetivamente, gracias a nuestra propia naturaleza humana… y si además somos capaces de poner estos elementos a disposición de los demás para ayudarles en sus conflictos, mucho mejor. Nuestra condición humana nos hace creer que no sabemos más allá de lo que hemos aprendido pero las evidencias científicas demuestran que en nuestro interior yace un poder mucho más grande del que realmente creemos. Al igual que todos nacemos con cierto poder hacia la creatividad, pero crecemos sin ser conscientes de ello, nuestro “sexto sentido nos puede llevar a una dimensión desconocida para atrevernos a mirar más allá en las cenizas del conflicto. Confiar en nuestra intuición nos permite acceder al poder ilimitado que como seres humanos tenemos, es una gran ventaja que realmente muy pocas personas conocen y aplican día a día.
                Mientras más domines tu intuición, más fácil te será saber si vas por el camino correcto, sea cual sea tu destino y tu objetivo final; es la intuición quien en un momento determinado en un conflicto, debes ceder, conceder, hacer o no.
                Ahora bien, ¿cómo podríamos hacer uso correcto de nuestra intuición? ¿cómo hacerlo en un conflicto? Y sobre todo ¿cómo buscar nuestro sexto sentido?... ojalá seamos capaces de trasmitíroslo con nuestra formación creativa
                La intuición se puede desarrollar y cultivar cuando negociamos o mediamos a través del tiempo con ciertos pasos que mencionaremos a continuación. Asi me atrevo a brindarte una serie de pautas que te brindan una idea de lo que debes llevar a cabo para desencadenar el potencial que llevas dentro y que quizás no hayas descubierto en este tiempo:
1.- EMPIEZA POCO A POCO: Cuando te encuentres en situaciones profesionalmente en las que no sepas que decidir, cierra tus ojos, intenta sentir desde tu interior cuál es la opción mas adecuada. Trata de dejarte llevar por ,lo que diga no  solo tu cabeza, sino tu corazón, respetando tus conocimientos… es decir atrévete.
2.- CONFIA EN TI MISMO: Hablar de intuición y sexto sentido, es hablar de autoconfianza y seguridad en ti mismo. En situaciones conflictivas, permítete confiar en que haras las cosas bien, deja las dudas de lado y déjate guiar por ti mismo, serás tu mejor orientador y además mejorarán las relaciones con los demás
3.- PRUEBA TU HABILIDAD: En situaciones completamente aisladas e incluso aleatorias, mira que tan hábil eres con tu intuición. Puedes probar conduciendo o andando por alguna parte de tu ciudad desconocida, en la que para salir de sus calles, necesitas de tu intuición, basándote en tus sentidos.
4.- COMBINA TU INTUICIÓN CON TÉCNICA: Cualquier juego como el dominó, el póker o el ajedrez son juegos en los que puedes utilizar tu sexto sentido. Sin embargo combinando buena técnica con la intuición, podrás conseguir resultados que no esperabas, y asi deja también que el razonamiento le de una base sólida a tus decisiones
                Con estas simples pautas podrás encontrar ese “sexto sentido” que te ayudará no solo a gestionar los conflictos personales, sino aquellos que te a cerquen a los demás. Asi debes confiar en lo que piensas y en lo que sientes.
AHORA PONGAMOS A DISPOSICIÓN NUESTRA INTUICION, NUESTRO SEXTO SENTIDO, EN LOS CONFLICTOS, EN LA NEGOCIACIÓN DE UN PROBLEMA Y LA BUSQUEDA DE UNA SALIDA. Para ello nada mejor que comprobar nuestro Rol como mediador.
                Asi, procederemos, uniendo nuestra intuición, a nuestra labor callada de trabajar y conseguir los siguientes objetivos:
-Moderar las exigencias de las partes (ser moderador)
- Comprobar la receptividad a la mediación y analizarla (ser analistas)
- Reducir la hostilidad entre las partes (ser pacificador)
- Ofrecer sumario de opiniones y matizar los avances (ser recopilador)
- Traducir los diferentes enunciados de las partes en la negociación (ser traductor)
- Alentar y ayudar a las partes a llegar a un acuerdo (ser animador)
- Saber conducir correctamente la disputa (ser diplomático)
- Neutralizar los aspectos negativos de la negociación (ser cable de tierra)
- Guiar y mantener el clima emocional (ser monitor)
- Educar a las partes en la negociación (ser instructor)
- Asistir al alumbramiento del acuerdo (ser asistente “al parto”)
- Crear ilusión y creatividad en una mejora de las partes (ser mago)
- Abrir el álbum familiar de lo positivo y negativo (ser fotógrafo de la realidad)

Volvamos por tanto a… la Escuela de Mediadores, porque no es importante aprender mediación, como sentirse mediador.

viernes, 3 de marzo de 2017

SER O SENTIRSE MEDIADOR

SER MEDIADOR. Investigación del equipo de la Escuela Sevillana de Mediación desde 2010
Desde hace 7 años la Escuela Sevillana de Mediación está desarrollando una investigación sobre lo que supone ser y sentirse mediador, sobre cómo vivimos los mediadores nuestros miedos, habilidades...sobre cómo podemos fomentar nuestra creatividad...
Y ya podemos sacar adelante los primeros resultados gracias al Foro Internacional de Mediadores Profesionales. Mediadores de todo el mundo han participado en él y para abrir boca una de las cuestiones que todos los mediadores nos hemos preguntado alguna vez:
¿Qué aporta la mediación a su vida cotidiana? Fuera del ámbito profesional.
Estas han sido las colaboraciones de magníficos compañeros de profesión: 

AMAYA SANZ (Navarra, España). “Ser capaz de identificar las fases en las que a nivel personal te encuentras con respecto a las situaciones cotidianas, para conseguir pasar de la emoción a la razón”.
AMPARO MUÑIZ (Cádiz, España). “Autoconocimiento, crecimiento personal, mejora de las relaciones con los demás”.
CARLA VANIA DURAN (Chihuahua, México) , “Me ha aportado, a utilizar siempre la herramienta de escucha activa, ser más empática y asertiva, en mi ámbito familiar y social”.
MAITE RUIZ (Navarra, España) ,” La formación y la práctica de la mediación facilitan la comunicación con relaciones personales y profesionales”.
ANTONIO PEREZ (Guadalajara, México), “Ser mejor persona, aún con las dificultades de consolidarse como profesionista en mediación”.
JUAN DIEGO MATA (Sevilla, España) “Ha sido capaz de modular mi modo de entender mi día a día; es recomendable que nuestra actividad mediadora pueda mezclarse con la vida personal de cada uno. Con orgullo confirmo que tod@s deberían conocer este modo de pensar pero sobre todo,  es una medida de interés vital porque el tiempo si cuenta y pensar en mediación, permite rentar cada minuto que se consume ante un conflicto”.
LILIAN SUAREZ (Asturias, España), “Un enfoque diferente y positivo del conflicto y herramientas para poder gestionarlo mejor”
ESTHER COSTAMAGNA (Buenos Aires, Argentina), “ La mediación ha aportado a mi vida cotidiana la enseñanza de varias herramientas que he puesto en práctica”.
INGRID MICHEL NIEHUS (Guanajuato, México), “Me ha aportado infinidad de herramientas. Principalmente ahora lo veo como mamá. Me ha dado esa visión de –dos partes- de que los que tienen un problema aunque sean mis hijos, he podido hacer mediaciones muy hermosas con ellos en los que es increíble y maravilloso ver como unas personas tan pequeñas son capaces de llegar ellos solos a acuerdos.
Me ha dado la mediación una forma de vida, una mejor manera de observar como me comporto yo y como es el comportamiento de los demás”.
MONICA CASAVIEJA (Montevideo, Uruguay), “Realmente lo he tomado como un estilo de vida. Creo que la mediación vino a mí para poder encontrar más paz a nivel personal, profesional y poder llevar la violencia con la que nos encontramos en el día a día. Así que me aporta mucho, día a día. Creo que nuestro profesionalismo como Mediadores tiene que estar basado en practicar y hacer carne las herramientas que tomamos como estandarte de la Mediación”.
NARDA BEATRIZ (Tabasco, México), “Habilidades para la interacción y la solución de conflictos”.
NOILY HERRERA (Costa Rica), “La mediación, es una forma de vida, una vez que te adentras en ella de manera natural, la aplicas en tu vida cotidiana, por lo que mejora considerablemente tus relaciones, con las personas de tu entorno y por supuesto estarás mejor contigo mismo”.
PATRICIA GUTIERREZ SERVIN (Ciudad de México),” me ha servido mucho, en cuestión personal, a ser mejor persona y a tomar conciencia de mi manejo de emociones”
CECILIA PRADO (Valparaiso, Chile): “Aprendiendo a escuchar las voces de las demás personas, tratar de ponerme en el lugar del otro………ponerme en los zapatos del otro….es difícil….pero podemos dejar de pensar solo en nuestro dolor y sentir el dolor de los demás, no solo el dolor también las alegrías; pensar que para un problema hay más de una salida, generar múltiples opciones para un problema”.
CELINA ANA PERROT (Buenos Aires, Argentina): “En lo personal la mediación me dio mi lugar en el mundo hoy no solo es una manera de ganarse la vida sino de pensar y actuar la vida, pero compartiré el prefacio de mi primer libro sobre la primer mediación que hice en los Estados Unidos que la utilizo como disparador para hablar de la especificidad de acto meditorio familiar Cuando los sueños se separan de ti, nosotros no podemos separar la salud individual, de la familia y de la comunidad y de su mundo Nosotros no deseamos ser un parche, sino queremos cambiar el sistema Por favor únete a trabajar con nosotros en la justicia, paz para el cuidado de toda la gente del planeta. Solo dejen mostrar mis cartas. Cada persona no es un dolor o una enfermedad, es un individuo único con dolores, sueños, angustias y esperanzas. Hunter Patch Adams”.
ELENA BAIXAULI (Valencia, España): “La mediación es más que una herramienta de trabajo es una filosofía de vida”.
FREDDY ORTIZ NISHIHARA (Lima, Peru): “Me posibilita sentirme tranquilo conmigo mismo y me da la satisfacción de sentirme más útil como ser humano que ayuda a otros seres humanos”.
LIA MASTROPAOLO (Génova Italia): “Invierto la pregunta: mi personal tendencia a elaborar los conflictos y a manejarlos encontró en la mediación una consecuencia natural”.
JAVIER WILHELM WAINSZTEIN (Barcelona, España):” Me da herramientas de negociación, por otra parte escuchar los conflictos de otros me da perspectiva para pensar en los míos”.
JUAN CARLOS HIERRO (Sevilla, España): “Mucho. La formación como mediador, no sólo me hecho crecer profesionalmente, sino personalmente. Las herramientas que adquirido son importantes, pero sobre todo el cambio de actitud frente a los conflictos y a las personas que los tienen. He aprendido a escuchar más y a juzgar menos”.
JAVIER ALÉS SIOLI (Sevilla, España): “La utilizo día a día, en mi casa, en mi barrio, en mi trabajo frente a cualquier adversidad que me va surgiendo. Puedo decir que la tengo totalmente “interiorizada”. Sentirse mediador me hace valorar las cosas de la vida, en las que podemos crecer siempre donde los demás ven un problema. Ser feliz depende solo de ti”.
SOLEDAD POLONIO CASADO (Córdoba, España): “Sin duda, y esto es algo que lo he reflexionado con anterioridad, he notado ciertos beneficios a la hora de manejar la comunicación y el lenguaje, en sus vertientes: “cómo formular un mensaje”, y “conocer los sentimientos que se esconde debajo de determinadas frases”. Ambas cosas facilitan la interacción con los demás y resuelven e incluso evitan algunos conflictos que pueden surgirte en la vida diaria. Otro aspecto importante es la creatividad para resolver situaciones. Creo que el ejercicio de la mediación, te potencia esta habilidad y te agiliza la búsqueda de opciones para determinadas situaciones”.
FERMÍN ROMERO NAVARRO (Las Palmas de Gran Canaria, España): “Me aporta una visión más humana de la conflictividad cotidiana, un esfuerzo más consciente para posicionarme en la “honda del acuerdo” y no en la “honda del conflicto”; a la vez, me hace ser más comprensible con el mundo emocional que se experimenta en situaciones conflictivas y entender las reacciones psicológicas que son propias en las mismas”.
SANTIAGO MADRID LIRAS (Madrid, España): “Una oportunidad de cuestionarme, en ocasiones, si merece la pena enfadarse o no, y una herramienta para conflictos que me rodeaban en el que yo no estaba implicado”.
JOSEP REDORTA (Barcelona, España): “Mucho más conocimiento de las personas. Crecimiento personal”.
FAUSTO AMARO (Lisboa, Portugal): “En mi opinión todas las profesiones y actividades influencian en el comportamiento de quien las practica. A veces esto da origen a “defectos profesionales”. En el caso de la mediación el mediador no puede abandonar el espíritu de mediación. En cierto modo, forma parte de su personalidad. Por otro lado, la elección de la actividad de mediador puede ser también influencia por el deseo de abolir los conflictos de los otros y a veces también sus propios conflictos”.
RUBEN CALCATERRA (Buenos Aires, Argentina): “Herramientas para convivir mejor con la consiguiente tranquilidad espiritual que eso aporta”.
JOSE BENITO PEREZ SAUCEDA (Monterrey, México): “Competencias para resolver los conflictos cotidianos, inteligencia emocional, una mayor claridad para considerar las situaciones desde diferentes posiciones”.
FRANCISCO LUIS HIDALGO (Castellón, España): “La certidumbre de que me puedo rescatar, y debo hacerlo, como persona, en el mundo de las relaciones con los otros. Otro aspecto, si cabe mas significativo, es que considero que esto constituye un espacio vertebrador de las relaciones sociales que nos legitima”.
MELVINA MENDEZ (Tijuana, México) “Satisfacción personal, ver las caras de las personas como se van cuando están resueltos los conflictos, aportando un arreglo en el cual ambos salen contentos, otra aportación es definitivamente en mi vida personal como madre, hija, hermana, amiga y poder tener más herramientas de cómo aportarle a mis seres queridos ayuda cuando se les presenta un conflicto”.

JOSÉ ANTONIO VEIGA (Valladolid, España), “A mi vida cotidiana aporta una nueva filosofía de vida. Ha conseguido que vea los conflictos de manera menos tensa y con posible búsqueda de soluciones a todos ellos gestionando emociones.
También es verdad que desde el campo menos positivo me ha hecho una persona más fría en relación a los demás. Me creo menos ya esas lagrimas de la gente y estoy como más a la expectativa en emociones ajenas y expresiones de las mismas.
Pero todo compensa a pesar de ello”.

CARLO PILIA (Cagliari, Italia) “La mediaciòn ofrece una manera positiva de relacionarse con lo demàs. La mediaciòn es una cara sonriente para mirar a los alrededores.
La mediacìon te impone reconocer que no eres ùnico al mundo. La mediaciòn te facilita soña”r.

ELISABETH LEITE RIBEIRO “a mediação mudou muita coisa em minha vida cotidiana. eu não ouvia as pessoas, não me importava com o outro estava sempre firmada em posições. vi que para ser uma boa mediadora precisava mudar. então mergulhei dentro de mim e desde 2001 estou nesse processo de mudança e tudo começou com estudo de mediação. mudei com meu filho, meu esposo, minha mae, mudei com todos, uma mudança de forma de ver a vida e os relacionamentos. hoje sempre me coloco no lugar do outro e procuro ver como o outro veria. a mediação tem o poder de despertar as pessoas. ninguém sai de uma mediação como entrou, mesmo sem um acordo, quando pensamos que nada aconteceu, aconteceu algo dentro de cada um”.

BRIAN STEELS (Perth, Australia) “Mediation and Restorative Justice are practices that I use each day. Not always successfully though. We have conflicts that require us to find such solutions that First do no more harm”.

JESUS ELIZONDO (Monterrey, México) , “La mediación me aporta en mi vida cotidiana una mejora continua como ser humano. Me he transformado en mi carácter, mejorando mi compasión, tolerancia, observación, paciencia y varios valores más”.


ELISABETE PINTO DA COSTA (Oporto, Portugal), “La mediacion me aporta una forma constructiva de gestionar mis relaciones personales, con empatia y colaboración. Me ha tornado mas sensible o los demas y a mi misma en la sociedad en un espíritu de ciudadana activa”.

Gracias siempre a todos porque no hay profesión más ilusionante que la de ser mediador

viernes, 10 de febrero de 2017

¿QUIERES SER ALQUIMISTA DE LA MEDIACIÓN?


QUIERES SER ALQUIMISTA DE LA MEDIACION

 La Alquimia como la mediación, en la antigüedad era objeto de una ocultación completa por parte de los alquimistas, en especial desde que se estableció la Inquisición en España, debido a la implacable persecución de hecho a que se les sometió. Muchos de los "químicos" terminaron sus días en las hogueras "purificadoras", con la excusa del clero de acusarlos de herejía, satanismo y un sin fin de barbaridades que no tienen nada que ver con las Ciencias Herméticas, y según proponen algunos de los "ocultistas" postmodernos, con el fin de impedirles un nuevo "renacimiento" en esta tierra. 

En mis inicios como mediador todo el mundo me decía… ¡eso no sirve para nada! O ¡yo siempre he sido mediador… esto no es nada nuevo!, ¡esto es cuestión de abogados y de nadie mas…! ¿Os suenan algunas de estas frases?. Haciendo oídos sordos seguí adelante, cuidé la mediación, en mi despacho “a oscuras” probé y probé, formulas para poder ayudar a la gente y estas han sido mis conclusiones: 

A ) Que es prácticamente imposible llevar a buen término el estudio completo de una Obra sin la ayuda de un Maestro. Tiene muchas particularidades y procedimientos que paralizan el progreso para aprender la “alquimia de la mediación”, en cada uno de los determinados puntos en que se aplican, si no se conocen estos procedimientos o maneras de trabajar cada conflicto. Luego… como las viejas escuelas, acercaros a quien ya lleve tiempo en el proceso de mediación… os ayudará en vuestro aprendizaje

 B ) Que para ser alquimista o mediador se requieren unas condiciones especiales en la persona, (igual ocurre para ser músico, químico, matemático etc., para lo que se necesita ser capaz). Dichas condiciones particulares te llevan sin lugar a dudas a SENTIRTE MEDIADOR. 

También es necesaria la voluntad de trabajar en ello, sin la cual nada se hace, recordad siempre…. ACTITUD. 

Pensad siempre que decepcionados por no poder convertir el plomo en oro, muchos avaros y codiciosos se sintieron defraudados de ésta ciencia, desacreditándola e incluso ridiculizando a todo aquel que se atreviera a trabajar con ella 

Hoy en día considerarse alquimista es apartarse de lo establecido, de la mecánica de la vida, y por lo tanto ponerse en contra de las mentes que piensan … que el conflicto no es una oportunidad y nosotros si lo vemos Muchos se han perdido en el laberinto del error, se han dejado llevar por discusiones y charlas intrascendentes, que les han alejado más y más del sendero de la luz, en algunos casos, se conformaron con simples cuentos o relatos, más o menos entretenidos, pero la alquimia, en su práctica, nos entrega experiencias reales y no divagaciones.

Necesitamos tener experiencias en mediación, sean derivaciones judiciales, que las administraciones crean y potencien nuestro trabajo, o incluso que puedan acudir libremente a nuestras "tiendas de alquimistas", pero hagamos este "brebaje" que las personas lo necesitan, compuesto de paciencia, empatía, asertividad, cariño, ilusión, creatividad, amor por lo que haces, respeto, sencillez... porque ¡¡ hay tantas personas que no nos comprenden y tantos avaros de la profesión que no nos respetan!!... pero ahí seguiremos en nuestra "fábricas"

jueves, 12 de enero de 2017

EL MASTERCHEFF DE LA MEDIACIÓN: REGLAS PARA COCINAR CON EXITO



¿Por qué en la mediación necesitamos una “cocina lenta y creativa?
Si la cocina no es un instinto con el que se nace, se puede tener facilidad pero se deben aprender ciertos trucos porque la cocina es como la química y en ciertas circunstancias, el orden de los factores sí puede alterar el producto. Veamos a continuación algunos procedimientos clave que te convertirán en un/a mejor cocinero/a y porque no…. En un mejor mediador o mediadora :

* La sal es un elemento que puede tanto realzar tu comida como arruinarla. Evita utilizar mucha sal al principio de la cocción del guisado porque los alimentos al cocinarse se vuelven ligeramente más salados. La sal deberás agregarla a mediados del cocimiento de tu plato y probando la sazón de vez en vez: Nos animamos a hablar de la Sal porque, es de los aspectos que más trabajo me ha costado controlar en la atención a las personas enfrentadas, aun no lo controlo pero sé que...no debo pasarme con la sal desde el principio porque luego tiene mal remedio.

Trabajando con personas, la empatía es la sal de la comida que vamos a empezar a elaborar. He tendido en ocasiones a ponerme tanto en el lugar del otro que he tenido sensaciones de lástima, de creerme salvador de su situación, de convertirme en "padre" y "amigo" pensando que es lo que me gustaría encontrar en un profesional y que es lo que necesitan en el momento. Ese "exceso de sal" ha ido en contra del sistema de ayuda que estábamos estableciendo porque se han llegado a confundir los papeles e incluso en ocasiones no se ha respetado o tomado en serio mi papel como profesional. Pero en ese momento ya te has cargado el guiso, la sal no se puede corregir tienes que empezar con otro guiso. Has perdido tiempo y dinero por querer hacer un guiso perfecto desde el principio y saltarme lo que dicen las normas básicas de cocina                                      .

* Según la cantidad de alimento que vayas a cocinar, elige el tamaño del recipiente. Debes llenar la olla por lo menos hasta la mitad pero sin pasarte más de dos terceras partes de su capacidad o se derramará lo que estés cocinando: Al reflexionar sobre el recipiente y la medida de agua exacta, pienso en las personas que deben estar presentes en el proceso de mediación. Hay conflictos que requieren de recipientes grandes, pues los implicados son muchos, por ejemplo; parte de la familia paterna o materna, algún amigo íntimo,etc. Pero sin excederse con el número de personas que van a participar o el agua rebosaría y el proceso de mediación se perdería en el momento álgido o de ebullición del conflicto  

* Cuando se esté cocinando un plato, evita estar levantando la tapa de la olla para ver cómo va el guisado. Cada vez que levantas la tapa y sale una buena cantidad de vapor, estás incrementando la necesidad de más tiempo de cocimiento a la vez que se altera el proceso y no será fácil calcular el tiempo que necesitas. Si estás usando un recetario, apégate al tiempo que indica o compra ollas con tapa transparente: En supuestos de mediación, este “truco” de cocina es fundamental. Los mediadores siempre intentamos ser perfeccionistas y lo que supone parafrasear o incluso el análisis del camino recorrido, si bien es recomendable, puede en exceso producir continuos retrocesos a cuestiones que debemos dar ya por gestionadas. Las reuniones, las negociaciones, deben fluir, sin necesidad de estar continuamente supervisando las intervenciones de la negociación.  
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* Si estás preparando un plato que utiliza tomate o salsa de tomate, deja que este se sazone primero hasta que se cueza; de lo contrario, podrías terminar con un guisado con sabor a tomate crudo: Analizando este extremo, trataríamos de separar lo que es el tomate (el conflicto) con lo que son las partes implicadas (sentimientos, emociones, “el guiso”). Hay que tener en cuenta que el conflicto puede ser positivo y gracias a él crecer; por lo cual no haber profundizado en el conflicto, no haber conseguido el reconocimiento de las partes con anterioridad a cualquier acuerdo, se antoja de difícil solución.  .
* Nuevamente, te sugerimos que te apegues a las indicaciones de la receta, ya que en algunos casos recomiendan saltear algunos alimentos para precocerlos, antes de incorporarlos al resto del guisado. Si la receta lo requiere, mejor haz caso y sigue el procedimiento: La mediación es flexible, es antiformal, pero nada más lejos de la realidad de la auténtica profesionalización. El proceso de mediación está perfectamente estructurado… se sabe que hacer y como hacerlo en cada momento; lo que ocurre es que debemos adaptarlo a cada caso y a cada gestión del conflicto. Si por cualquier situación existen dificultades de “cocina” aprovecha la co-mediación.  .
* Las recetas también tienen una secuencia para agregar los ingredientes. Cada alimento y especia tiene diferentes características y puede crear un efecto muy diferente si se incorpora en un momento no indicado. Sigue las recomendaciones de la receta: ¿Sesiones individuales o colectivas? ¿una hora u hora y media? ¿el método Harvard o el circular narrativo?, ¿Qué tipo de comunicador debo ser?. Son muchas las cuestiones evidentes que hacen que crezcamos como mediadores, pero tengamos en cuanta que cada situación, cada persona o cada conflicto, tienen situaciones distintas que puede hacer que en cada momento veamos cosas distintas. En eso consiste la creatividad, necesaria para mediar. Si me permitís una recomendación como la de la receta… nunca dejéis de formaros  
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* Al cocinar la pasta, el agua ya deberá estar hirviendo al incorporar la pasta cruda para cocción. Ahora, si utilizarás la pasta inmediatamente, entonces viértela así caliente como está en la salsa o guisado; si no usarás la pasta en ese momento, enjuágala con agua fresca para que se endurezca un poco y la puedas refrigerar: El acuerdo surge y surge porque si hemos sido capaces de crear ese ambiente de diálogo y reconocimiento entre las partes, sea parcial o total, el acuerdo estará cercano. No lo forcemos; no hagamos que acuerden para entender que es un éxito nuestra mediación. Solo con que hayan conseguido respetar las reglas de la mediación y se hayan escuchado la mediación es un éxito. Todo lo demás puede hacer que no sea su acuerdo, sino el nuestro.  

Si es asi y sigues estos pequeños trucos de Masterchef, creo que podras ser un gran mediador.

Javier Alés, cocinero y mediador.