sábado, 17 de agosto de 2019

Lección de Botánica para mediadores


¿Y por qué no? Siempre he dicho en mis conferencias que debemos aprender mas allá de lo que nos enseñan y hoy quisiera compartir con vosotros estos pensamientos.
Un árbol contiene las siguientes partes: raíz, tallo, hojas, ramas, flores y frutos. Al igual que un conflicto a mediar.
La raíz es la parte del árbol que queda bajo tierra. Su función principal es la de sujetar el árbol y absorber el agua y los minerales del suelo. La mayoría de los árboles tienen una raíz principal de la que se surgen las raíces secundarias.

Atajar el problema de raíz

Cuando hablamos de atajar el problema de raíz nos referimos a ésto. A que si no somos capaces de “bucear” en el origen, en la raíz, que se encuentra adherida a los sentimientos encontrados, aferrados en el tiempo que se han ido “sujetando” a la tierra sin dejar ver mas allá (ni tan si quiera la luz), difícilmente seremos capaces de poder hacer ver que es posible la solución y el acuerdo.
Dicen los expertos que algunos árboles tienen raíces especiales con una finalidad diferente y que pueden nacer a partir del tronco, las ramas o las hojas. Este es el caso de las raíces aéreas de los ficus que buscan el suelo para fijarse y sujetar bien al árbol.  Me gusta pensar en esta similitud en mediación. Muchas personas tienen raíces ya desde el inicio en alguna situación de desestructura que muchas veces refleja el comportamiento con el paso de los años
Otras veces, las raíces de ciertos árboles construyen una serie de contrafuertes que amplían la base del tronco para ofrecerle un mayor apoyo. Este tipo de raíces es bastante típico en muchos árboles tropicales. Para mi, mediador en ejercicio, es la familia.
Por otro lado, está el tallo es la estructura del árbol que separa las raíces de la copa, donde se sitúan las ramas y las hojas. En el caso del árbol lo llamamos  tronco. La función del tronco es la de separar las hojas de las raíces y trasportar la savia bruta desde el suelo hacia las hojas y la savia elaborada mediante el proceso de la fotosíntesis. Los troncos, a diferencia de los tallos de las hierbas, contienen un tejido llamado vulgarmente madera. El tallo o tronco de los árboles crece todos los años.
Diríamos que es la forma de ser, tus valores y tus principios.  A los que  nunca te pediremos que renuncies cuando acudas a mediación, pero que deben ser compartidos para que puedan ser comprendidos y respetados.
El tallo esta formado por dos tipos diferentes de tejidos: el  que forma la corteza y el que forma la madera. Estos dos tipos de tejidos forman una serie de tejidos conductores  encargado de transportar la savia bruta – agua y minerales- hacia las hojas.
Sobre esta “corteza” es sobre la que trabajaremos en una negociación, como artesanos que somos, una madera “única” en cada caso, que hará del mismo siempre algo especial y distinto. No hay una idéntica madera nunca.
¿Y las hojas? Son una de las partes más importantes de los árboles puesto que están encargadas de realizar la fotosíntesis así como la respiración la vegetal. Algunos árboles mantienen las hojas sobre el árbol durante todo el año. Estas se van renovando poco a poco ( árboles de hoja perenne). Otros árboles dejan caer todas las hojas durante una época del año y la copa permanece desnuda ( árboles de hoja caduca).

Alcanzar el acuerdo en mediación

Intereses, necesidades, posiciones… Unas perennes, otras caducas, pero siempre intentando dejar ver lo que las partes muestran en un conflicto. Las “hojas” de nuestra vida son las que deseamos mantener o intercambiar, dar o recibir.
También tendríamos las ramas. Son los tallos secundarios que se originan a partir de las yemas. El desarrollo de las yemas produce brotes con hojas cuyo crecimiento total dará lugar a una rama. Según como se produce el crecimiento de las ramas hablamos de ramificación. A mayor “madurez”, más ramas. Todo pueden ser oportunidades. No debemos desechar ninguna, porque a cualquier rama nos podremos agarrar” para acercar posturas y nunca sabremos de dónde puede brotar.
Y, por último, las flores que biológicamente son los órganos sexuales de los árboles. No todo árbol da flores o frutos. No toda negociación en mediación llega a un acuerdo, pero bien es cierto que como todo árbol, aún sin flores, su belleza esta en su simple existencia. Los mediadores somos gestores y, como tal aún sin acuerdo, la “belleza” de la gestión está en haber recorrido el camino del diálogo aún cuando no exista al final del mismo “la flor”.
Excepto en algunos casos muy particulares, para que un árbol produzca frutos, las flores de este árbol necesitan ser polinizadas . Tiene que haber voluntad. Actitud porque sin ella no existe el fruto.
Gracias amigos por haber querido compartir conmigo una pequeña “lección de botánica en mediación”. Un abrazo“botánico” de las relaciones humanas.

martes, 6 de agosto de 2019

¿Por qué buscamos a Superman o Superwoman?


¿Por qué buscamos a Superman o Superwoman?

Como Profesor de mediadores voy a plantearlo mejor: ¿por qué nos gusta un personaje cuyo rasgo distintivo es la perfección? ¿quizas porque al conocer las características de un mediador se asemejan a la perfección humana? Si lo que queremos es ser mediadores, y cumplir con nuestro cometido de auxiliar y acompañar en un conflicto, porque en la formación buscamos “personajes con los que nos podamos identificar y que presenten defectos propios de cualquier persona”, ¿por qué prestamos tanta atención a un personaje invencible y también de moral intachable?
A mediados de los 90 me acerque por primera vez a la mediación, como ya saben bien quienes me conocen, 25 años ya, y en aquellos momentos quienes me animaban a trabajar en este mundo que entonces se asemejaba a un “auxilio como negociador de un conflicto” y que hoy los gurús y legisladores llaman mediación. Y cuando me propuse prestar atención a aquel movimiento incipiente, me encontré con quienes me decía, que este mundo necesitaba personas que cumplieran los siguientes requisitos:
-        La modestia, la sencillez y la naturalidad
-        Con Dotes de comunicador
-        Convicción en lo que se hace
-        Ser neutral, sereno, observador
-        Tener empatía, inspirar confianza
-        Ser asertivo y muy objetivo
-        Ser confidencial y a la vez creativo
-        Ser muy tolerante
-        Tener mucha discreción
-        Ser prudente y ecuánime
-        La sobriedad y el ejemplo
-        La capacidad de ver más allá lo evidente
-        Con La poderosa arma del sentido del humor
-        Con una especial sensibilidad y humanidad
-        La capacidad de escucha activa, comprensión y paciencia
-        Capaz de ser persuasivo
-        Con disposición a cambiar el rumbo (hay que viajar ligero de equipaje me decían)
-        La ética y la integridad como sello
La verdad que en aquél momento querido amigo y amiga lector pensé que nunca podría llegar a ser un buen mediador. Hasta que comprendí que no es identificación con estos perfiles lo que buscamos en realidad.
Superman o Superwoman, es un personaje muy fácil de describir, pero muy difícil de imitar. La clave aquí es que cuando actúan lo es investido por sus capas, que aun siendo personas normales, cuando se ponen su traje, se convierten en seres extraordinarios, y que actúan cuando existe un “conflicto”, el núcleo de cualquier drama y que supone ens su personaje la lucha entre el bien y el mal.
El caso es que, a veces, no sabemos de qué hablamos cuando hablamos de “conflicto” y como bien sabemos, que éste puede ser más que positivo en muchas ocasiones.
Pues bien amigos, no buscamos en mediación “Supermanes y superwomans”… buscamos en nuestra escuelas, personas que sepamos nuestras virtudes y sobre todo nuestra limitaciones, para poder convertirlas en una virtud cuando estamos en nuestro ejercicio profesional
Nuestros personajes tiene que ser como nosotros, tienen que tener errores, tienen que a veces ser débiles, ser impacientes,  intuitivos, ágiles, simpáticos, con nuestros fallos, es decir, siendo nosotros mismos, eso es lo que hace que nos legitimen, cuando nos ven auténticos. No siempre sonreímos, no siempre estamos de buen humor, nos enfadamos y discutimos.  

El problema de tener esta visión, es que nos hace humanos, por eso son necesarias las “escuela de mediadores” y no tanto los “cursos de mediación”. Y ahora volvemos a la primera pregunta: ¿por qué buscamos supermanes y superwomans? ¿Por qué nos gusta un personaje cuya mera existencia anula, en teoría, cualquier conflicto?

Seamos nosotros mismos y pongámonos a disposición de los demás, somos mediadores.
Javier Alés

martes, 30 de julio de 2019

¿ALGUNA VEZ HAS CERRADO POR VACACIONES?


¿Alguna vez has cerrado por vacaciones?
Queridos amigos, este post nace hoy dia 30 de julio de 2019 en España, a un día de que muchos digan…¡¡ estaremos cerrado por vacaciones!!. Pero ¿es eso cierto?, los profesores, los abogados, los mediadores, de todos estos grupos profesionales me enorgullezco pertenecer, tenemos nuestro “fin de año” coincidiendo con el cambio de curso, con el cese de las actividades en los juzgados, y sobre todo con el espíritu que nos invade de parar, para pensar y después cambiar el rumbo de lo que no deseamos a partir de septiembre.
Pues bien, como si de un deporte se tratara, yo os animaría a que si bien cesara la actividad cotidiana, no dejaramos de entrenar nuestra mente; entrenar como a los deportistas les dan unas pautas para no ganar peso en las vacaciones de verano, entrenar para no necesitar a nuestra vuelta a la actividad, de una pre-temporada; entrenar, porque a nuestra vuelta muchas personas nos van a necesitar, si cuando quieren cambiar su rumbo de vida, en septiembre se dan cuenta que tienen un verdadero problema y necesitan a los mediadores, para ver de su conflicto una oportunidad.
Debemos preparar todo aquello que haga que a partir del uno de septiembre, nuestros alumnos se ilusionen con nuestra docencia, con nuestra creatividad desbordante que haga de la sorpresa una ilusión por aprender; ensayar y entrenar nuestra capacidad de interpretar la comunicación no verbal, allá donde estemos de veraneo, para a nuestra vuelta ser capaces de ver más allá de las palabras; preparar nuestra mochila para una vez más salir de nuestra llamada “zona de confort” y atrevernos a realizar lo que muchos no hacen

Dice un periodista al que leo esta misma mañana al despedirse de su columna habitual que “seguiremos el viejo adagio universitario que reza Prima non datur et ultima dispensatur, o sea, que la primera clase del curso no se da y la última se dispensa”. ¿Seguro?, querido amigo los tiempos han cambiado, eso era cuando tu y yo eramos estudiantes. Ahora necesitamos de un “entrenamiento estival” porque el último día previo a las vacaciones es importantísimo para poder “cerrar por vacaciones” y el primero, ya estamos con las llamadas a nuestro despacho, los correos electrónicos para contestar y las visitas de clientes para mediar, por mor de que para mi como profesor, el primer día hay que dar clase, y el tema ya está asignado en la guía docente de la asignatura que tuve que reflejar en el mes de mayo.
No dejéis de leer, de pensar, eso si, descansar porque al fin y al cabo estamos “cerrado por vacaciones”. Es incongruente pero es asi, cuantos no han hecho nada durante el año y ahora quieren incluso descansar; cuantos no se lo merecerían… si lo pensamos, nadie cerraría. Por eso desde hace muchísimo tiempo abogo por el esfuerzo de cada uno de conseguir en su vida que su profesión se convierta definitivamente en su pasión, porque solo entonces es cuando pierden la noción del tiempo y se podría preguntar el motivo de este post… ¿cerrado por vacaciones?, no, nunca, porque me gusta lo que hago y tan solo cambio la rutina para, volver con aires nuevos, pero sin dejar de entrenar “para no ganar peso” y arrepentirme a mi vuelta.
Así que piensen, disfruten lo que puedan y nos veremos en septiembre. ¡estaremos cerrado por vacaciones!
Javier Alés

miércoles, 24 de julio de 2019

LAS REDES SOCIALES Y LA MEDIACIÓN


Las Redes Sociales y la Mediación.

Hoy en día nada se escapa al uso de internet y la privacidad y por ende, de conflictos que más de una vez debemos atender en nuestros despachos profesionales. Es uno de los temas de debate más populares en los últimos tiempos por el gran impacto que han tenido las redes sociales en nuestra sociedad, en nuestra familia y en nuestra vida personal. “Para muchos es un gran avance tecnológico sin el que ya no podrían vivir; para otros se ha convertido en una forma de esclavitud del ser humano”. Lo cierto es que hemos de convivir con esta realidad social.

Algunas de las opiniones más controvertidas sobre las que se puede debatir son las ventajas o desventajas de las redes sociales y por otro lado el debate interesante sobre el derecho a la privacidad y a la intimidad, que también puede surgir a raíz de la conversación sobre las redes sociales, o como tuve hace unos días… una mediación donde uno de los puntos a debatir fue si querían o podían poner como perfil una foto de familia con los menores, ahora que están en pleno proceso de divorcio (durante años tuvieron una en ambos perfiles sin que hubiera sido motivo de controversia…)

¿Hasta qué punto estamos dispuestos a prescindir de nuestra intimidad? ¿Qué implicaciones tiene publicar nuestra vida en las redes sociales? ¿Qué consecuencias puede tener la exposición de nuestra información privada?. Desde el punto de vista legal, existen respuestas, ¿y desde el punto de vista de la gestión del conflicto?

En la actualidad, las Redes Sociales tienen una gran importancia en el ámbito social, podemos decir que facebook, twitter,  Instagram, Linkedin…reflejan la necesidad del ser humano de expresión y reconocimiento. Hay incluso quien se atreve a señalar las utilidades… ¡¡ mire usted instagram es para fotos, facebook se ha convertido en un latin night, pero linkedin es profesional!!!. Y digo yo… ¿profesional? Cuando en mas de una ocasión refleja el “Ego” de cada uno hasta el punto de pedir que te recomienden?. Las Redes han transformado la sociedad de la comunicación y en ellas muchos se sienten identificados y comparten intereses en común, opiniones y preferencias personales.

El uso de las redes sociales se ha convertido en un factor fundamental en el proceso de socialización entre las personas  y, también actualmente entre diferentes empresas, marcas y colectivos. También se han transformado en símbolos de pertenencia tanto es asi que son fuente de conflicto que tenemos que atender... ¿qué haría usted si recibe este mensaje de Whatsapp? ¿Qué piensa usted si me bloqueó hace unas semanas?... Tenemos que estar preparados para todo esto. Gestionando el conflicto desde la mediación, me gusta recordar que con independencia de lo que vean o entiendan han de ser comprensivos con la explicación que reciban de lo que consideran un “ultraje” en redes. Evidentemente no estamos hablando de delitos que seguirán otro curso, sino del día a día de familia, parejas, hijos amigos.

Mas o menos en el 2001surgió el Twenty ¿se acuerdan?  Incluso otro muy popular My Space. Luego apareció  Facebook que actualmente es la red social número uno y que nació como parte de un proyecto para mantener contacto entre universitarios. Más tarde, surge el Twitter con más de 100 millones de usuarios en el mundo, Instagram y los conocidos como “influencers”… 

Hoy en día formar parte de una Red Social se ha convertido en una necesidad, las personas necesitan estar actualizadas y presentes socialmente. Y ello conlleva evidentemente muchas ventajas que no debemos olvidar. Por ejemplo:

•  Reencuentro con amigos, conocidos, compañeros del colegio... 
•  Compartir momentos especiales con las personas cercanas a nuestras vidas. Aunque lejanas en el espacio
•  Atraviesan fronteras geográficas y sirven para conectar gente en el mundo profesional    
•  Nos mantienen actualizados acerca de temas de interés, además permiten asistir a eventos, participar en actos y conferencias. 
•  La comunicación puede ser en tiempo real…  

Pero no debemos de olvidar las enormes desventajas de las que somos conscientes en nuestros procesos de gestión de una crisis:

•  Son peligrosas si no se configura la privacidad correctamente,
•  Pueden darse casos de falsificación de personalidad. 
•  Falta en el control de datos. 
•  Pueden ser adictivas e insumir gran parte de nuestro tiempo, pues son ideales para el ocio. 
etc. 

En resumen, con ventajas o sin ventajas, como todo en la vida, el buen uso se somete a consideración siempre que surge un conflicto mediable y debemos los mediadores ser conscientes de la importancia de estos temas, que muchas veces pasamos por alto y que sobre todo quizás no se le da la importancia que tiene no ya en el conflicto que tratemos… sino sobre todo en la previsión de acuerdos que sean estables y duraderos, un trabajo que es pura mediación, porque al igual que los mensajes que recibimos por redes… los mediadores somos “traductores” del pensamiento de las partes

viernes, 31 de mayo de 2019

¿Por qué negociar en mediación con el malo de la película?


Desde hace ya muchos años, cuando en nuestra formación a los futuros mediadores trabajamos la llamada “negociación asistida”, me gusta recordar un juego de palabras que me enseñó mi buen amigo Josemi Valle para crear conciencia de las enormes dificultades que nos podemos encontrar en nuestras mediaciones.

Para que de “las cenizas del conflicto” surja la posibilidad del entendimiento y la creación de un nuevo espacio, donde la palabra sin matices  sea la protagonista del encuentro con los mediados sin la existencia de amenazas veladas o la mala fe, hace que nos cuestionemos en más de una ocasión, ¿por qué negociar con el enemigo?

Una vez analizamos que la mediación es comunicación, es diálogo, es entendimiento, en traducción de mensajes, es reconocimiento del otro, es vía de solución, en definitiva es respetar aunque no compartas.  Me vienen a la cabeza una serie de frases aprendidas en el día a día de nuestras “casas”: “sé consciente que un minuto hablando puede resolver una vida”; “es necesario contar hasta 10 antes de decidir” o “los trapos sucios hay que lavarlos en casa”. De todas ellas se aprende.
Negociar en mediación con el ‘malo de la película’
Pues bien, analizado lo que puede ser una negociación, me parece muy importante llevar al alumno a las distintas características que pueden surgir y para las que los mediadores tenemos que estar preparados. Les pido que me enumeren un número indeterminado de los que llamamos “malos de película”, aquellos que recuerden actuales o de su infancia que puedan considerar “malos”.

Hay que tener en cuenta que el llamado “malo de película” es aquel que  etiquetamos  a una persona en una situación cotidiana, pero que en este caso me gusta llevar al terreno de la “acción” del cine. En las películas, siempre hay un personaje bueno (el héroe), que suele tener todas la virtudes humanas que uno deseara para si, y el contrario, el personaje malo (el antihéroe), malvado por naturaleza y despreciado por todos que, seguramente, será aquel que al final de la película muera o sea encarcelado por su irascibilidad, obstinación o más allá en su actitud.

Por eso, tenemos que aprender a saber como negociar, cómo mediar con aquel que, cada parte llama, “el malo de la película”, algo así como negociar con el diablo.

Rápidamente surgen múltiples nombres que los estudiantes, según su edad, recuerdan y que menciono a modo de ejemplo:
  • Cruella DeVille en ‘101 dálmatas’.
  • Darth Vader en ‘La Guerra de las Galaxias’.
  • Catherine Tramell en ‘Instinto Básico’.
  • Hannibal Lecter en ‘El Silencio de los Corderos’.
  • Joker en ‘Batman’.
  • Norman Bates en ‘Psicósis’.
  • La Madrastra de ‘Blancanieves’.
  • El León Scar en ‘El Rey León’.
  • Don Vito Corleone en ‘El Padrino’.
  • Voldemort en ‘Harry Potter y las reliquias de la muerte’.
  •  
Todos son personajes que fueron creados para ser “los malos de las películas”, pero seguidamente les pido que intenten definir con un adjetivo a dichos personajes. Queda algo así como:

1.- Cruella Deville: instinto asesino.
2.- Darth Vader: oscuro, impredecible.
3.- Catherine Tramell: manipuladora.
4.- Hannibal Lecter: muy inteligente.
5.- Joker: Locura, histriónico.
6.- Norman Bates: bipolar.
7.- La madrastra: narcisista.
8.- Scar: celoso.
9.- Don Vito: mafioso.
10.- Voldemort: espíritu maligno.
Y la lista de malos, así como de adjetivos, seguro que se multiplicaría una y otra vez y los adjetivos dependerían de las propias percepciones de cada uno.  Y, ¿por qué hacer este ejercicio?
Negociar en mediación para determinar las estrategias
Me interesa porque en nuestra formación debemos ser conscientes muchas veces del perfil de los negociadores, y “ponerles cara” para determinar nuestras estrategias y ser conscientes muchas veces de sus y nuestra limitaciones. ¿Cuántas veces no nos habremos encontrado con una Cruella Deville en nuestro día a día?, ¿Y un Joker que nos sabemos por dónde nos va a salir? Poner cara al malo, a los malos, nos permite trabajar cuál será nuestra estrategia porque “debemos dejar que se peleen las palabras, no las personas” (Valle).

De igual forma tenemos que preguntarnos, ¿todo es negociable?, ¿En todas las ocasiones?, ¿Con todo tipo de personas? Y  si fuera necesario llegar a un acuerdo con quien representa la maldad más absoluta, ¿estaríamos legitimados para hacerlo? En mediación pienso que no. ¿Y fuera de ella en una mera negociación?
Baste el ejemplo de “El silencio de los Corderos (1991)”. En esta película el FBI busca a un asesino que mata a sus víctimas, todas ellas adolescentes. Para poder atraparlo han contactado con Clarice Starling, una brillante licenciada universitaria, experta en conductas psicópatas que aspira a formar parte del FBI. Siguiendo las instrucciones de su jefe, Clarice visita periódicamente la cárcel donde el gobierno mantiene encerrado a Hanibal Lecter, un psicoanalista dotado de una inteligencia superior a la normal.  «La negociadora verá limitada sus capacidades al detectar el nivel de inteligencia del asesino».

Como muestra bien vale esta mención y termino animando a formadores y estudiantes en mediación a que trabajen la figura del “malo de la película” porque os ayudará a comprender muchas veces el porque del éxito o el fracaso de una mediación.

miércoles, 29 de mayo de 2019

La creatividad en mediación: el modelo de la escuela sevillana


La creatividad en mediación: el modelo de la escuela sevillana.-
Javier Alés

¿Cómo se puede ser creativo cuando quien tienes delante está desesperado?, ¿Cómo podemos ver una oportunidad cuando no la hay?. Estas y otras muchas preguntas nos hemos podido hacer los mediadores cuando trabajamos en la gestión de un conflicto. Hablar de creatividad es hablar de ver mas allá la escena que va a ocurrir; sentir que es posible lo imposible y sobre todo crear ilusión en las personas de que el conflicto puede ser positivo para cambiar el rumbo de la inestabilidad que está viviendo.
           
El espíritu de la creatividad es el deseo y el impulso de explorar, de descubrir, de probar, de experimentar con formas diferentes de manejar y mirar las cosas. Nos va a permitir enfrentar y solucionar problemas en forma innovadora. Según Gardner el individuo creativo es “alguien que regularmente es capaz de resolver un problema o a quien puede ocurrírsele algo original que se convierta en producto valorado en un ámbito dado”.  Una vez leí que “Si alguien cree lo que siempre ha creído, entonces pensara lo que siempre ha pensado y siempre actuara como siempre actuado y siempre obtendrá lo que siempre ha obtenido”. Hemos de entender que personas que hemos podido “aterrizar” en la mediación, sin renunciar a nuestro origen de abogados, psicólogos, etc., siempre hemos buscado ese otro encuentro con las soluciones de los problemas que estaban ocultos a nuestra actividad diaria.
Cuando dos o más personas llegan en mediación es en general porque la relación entre ellos está estancada, cada uno está encerrado en su propia visión sin poder escuchar al otro, las pautas de interacción entre los integrantes se vuelven rígidas. Se establece una relación de franca competencia que empieza a teñir todas las interacciones. Para MARIE-DOMINIQUE   GUIGNARD de la UNIVERSIDAD DE SONORA, “La creatividad en mediación radica en escuchar lo que los mediados realmente dicen y no limitarse a aceptar lo que dicen explícitamente. En este caso no podemos tomar la palabra escuchar en el sentido del diccionario “disponer al oído para oír” o “prestar atención”. En el mismo sentido investigaciones que se hicieron sobre comunicación muestran que el 55% de la comunicación pasa por el lenguaje corporal, alrededor de 36% por el tono de la voz, el ritmo, el énfasis y solo un 9% a través de las palabras. Ni que decir tiene que saber interpretar los gestos, las posturas, el lenguaje no verbal, nos ayuda a ver más allá y por tanto buscar esa creatividad.

Ser creativos en el proceso de mediación: Para los mediadores profesionales, la creatividad debe ser la capacidad para generar soluciones originales y novedosas en las partes enfrentadas y asi conseguir “ver lo que todos ven”, saber pensar “lo que nadie más ha pensado” y hacer lo que “nadie se ha atrevido a hacer”. Para ello  tenemos que abordar desde el conocimiento que nos ha dado nuestra formación en resolución de conflictos, la libertad de pensamiento que nos puede dar el punto de partida de la búsqueda de la gestión del conflicto que trabajemos, a través de la “imaginación” y el desarrollo de nuevas ideas.

Un mediador creativo, siente curiosidad por toda la información que le dan las partes, es inquieto y reacciona con equilibrio para conseguir empatizar con sus clientes. No obstante no debemos de olvidar que la búsqueda en la gestión del conflicto de que se trate, tiene unos condicionantes muy importantes que marcarán la creatividad del mediador. Así un desacuerdo entre el pensamiento y los hechos que han ocurrido, va a ser algo que se interponga en el camino entre la realidad que nos muestra en las primeras sesiones de mediación y el destino que desea encontrar a su conflicto y por lo tanto estaremos en un nuevo “escenario” que las partes tienen dificultad en verlo, pero que los mediadores tenemos que proponer. Por todo ello pasaremos por un proceso psicológico que hemos tenido que aprender para poder enfrentarnos y enfrentarles en definitiva, al miedo, la audacia, la espera pasiva, los deseos muchas veces incontrolables, la experiencia o las eternas deliberaciones a que nos enfrentamos.

Cuantas veces hemos detectado posturas cerradas, posiciones inquebrantables y en definitiva… un “muro” insalvable a la creatividad de la búsqueda de soluciones. Todas ellas han sido trabas mentales que nos han impedido ser creativos: ¿Eso es legal? O Eso no es lógico luego debemos seguir” las instrucciones al pie de la letra” para no apartarnos de lo que normalmente se hace. Evitando  la ambigüedad o el miedo Equivocarse por lo que podemos pasar vergüenza  o incluso hacer el ridículo… son algunas de las frases que oímos en mediación y nada más importante para la creatividad que ser atrevidos, probar, intentar o reconducir.

 El reto que tenemos ante la creatividad supone la necesidad de liberarnos de prejuicios para llegar a soluciones o vías alternativas. Asi el interés por lo extraordinario, por lo distinto, favorece el descubrimiento de soluciones que no habíamos pensado antes y ante ello, el trabajo en co-mediación o la supervisión de un grupo multidisciplinar suele ser la mejor via operativa de investigación en la búsqueda de la gestión del conflicto mediado. Aunque se piense que la creatividad es difícil de encontrar la realidad es que:

       Toda persona dispone de una cuota de creatividad potencial (genética) al nacer, que se puede desarrollar a partir del entorno cultural
       Cualquier persona y más si se encuentra en situación de conflicto, puede aprender a innovar por desarrollo sistemático de su creatividad potencial
      Es necesario cultivar la creatividad, capacitándose adecuadamente para aquellos que vamos a ejercer la mediación

La creatividad es una forma de inteligencia que se puede nutrir de la experiencia que tengamos. Parte de nuestra creatividad reside en nuestra capacidad de ver, la habilidad de separar la información importante de la irrelevante. La mayor parte de la información que reúne la gente acerca de un problema es de poca o ninguna utilidad para trabajar en mediación, mientras que otra es absolutamente importante para la búsqueda de alternativas y sin embargo no se nos ofrece. La clave del pensamiento creativo radica en ser capaz de detectar la señal relevante entre el ruido irrelevante. La habilidad de separar la información importante de la irrelevante es lo que Robert Sternberg, psicólogo de Yale denomina “codificación selectiva”. Otro camino hacia la iluminación creativa es lo que el mismo Sternberg llama “combinación selectiva”, es decir ver una forma de combinar la información relevante una vez que ha sido detectada. En efecto, es posible reunir todas las piezas correctas pero el paso necesario es unirlas de una forma nueva. Cuando uno busca una solución creativa ayuda mucho darle vuelta al problema y mirarlo desde otro ángulo o desde el otro lado. Entonces tal vez podamos descubrir las conexiones que han permanecido ocultas.                            .


El modelo de creatividad y mediación: Es por todo lo anterior por lo que desde la Escuela Sevillana de Mediación y la Universidad Loyola, hemos querido desarrollar un modelo específico de trabajo en mediación.

Imaginemos que nos encontramos en  el año 1400, El mundo era un lugar oscuro, gobernado por la ignorancia y la fuerza bruta, solo unos pocos nos esforzábamos para mantener encendida las brillantes estrellas del aprendizaje, la esperanza y el asombro. Nuestras escuelas de mediación se mantenían oculta por necesidad, ya que en aquellos tiempos había muchas personas intolerantes y temerosas, que “quemaban a los mediadores” y entendía que la mediación no era importante, que siempre había existido… ¡¡que muchos eran mediadores ya!!, luego “quemaban” a cualquiera que fuera diferente.

            Unos pocos, sabíamos que llevábamos en nuestro interior el poder de hacer que sucedan cosas maravillosas y que los mediadores teníamos que ser valientes para unirnos y enfrentarnos a lo desconocido. En definitiva, ser creativos para poder despertar la ilusión en nuestros mediados o espectadores.

            Así transcurrieron años y años y… 600 años después, el tiempo se pasó volando y sentados ya en la Universidad, tienes que saber que a pesar de que los conflictos te agobien, existe una solución y ser capaz de mirar y buscar y entender que, si no reconoces a los demás, difícilmente hallaras una vía de acuerdo.

            Así en la Universidad intentamos formar mediadores, formar personas que van a intentar cambiar un conflicto por un acuerdo, una crisis en una leve sonrisa, "somos  alquimistas, queremos hacer una poción mágica, donde cogiendo una pizca de sentido común, un poco de justicia, de psicología, de humanidad, de ciencias sociales, para, poder hacer que las personas confien en nosotros para ayudarles y resolver sus conflictos más cercanos".

            Los mediadores de la Escuela apostamos por la creatividad y siempre contamos que hacía poco tiempo fueron a vernos a la consulta tres hermanos porque no sabían qué decisión tomar con respecto a su padre de 84 años, enfermo y viviendo en soledad. El tiempo estaba en su contra y el padre no quería ser estorbo para ninguno de ellos, la posibilidad de internarlo en una residencia ya había sido descartada, y la ayuda prestada por una tercera persona ya estaba siendo muy costosa. Pues bien, se les ayudó al acuerdo al que llegaron por si mismos, a vender la casa, adquirir una cercana a uno de los hijos y estos acordaron que mientras que uno podía acompañarlo a visitas médicas y paseos diarios, el otro se lo llevaría de veraneo y el tercero, divorciado, se iría a vivir con el padre en la nueva casa que era mejor y más espaciosa… ¿Es eso lo que muchos llamamos la magia de la mediación?. No sé, pero lo que si creemos es que siempre hay que mirar más allá.

            Los magos tienen "sus técnicas", para que la audiencia vea algo nuevo, algo sorpresivo, diferente y que parecía imposible. Para que la magia aparezca en un conflicto, los mediadores tenemos herramientas en nuestra mesa para poner a disposición en un proceso. ¿Que hacemos exactamente?¿porqué somos magos?. La mediación es un proceso al que se recurre cuando las partes no han podido entenderse y ayudados por una persona neutral, llegan a un acuerdo mediante la autodeterminación. La magia de la mediación consiste en ayudar a la gente a cambiar sus "percepciones" acerca del problema que tienen y modificar la percepción del problema significa poder mirarlo desde otro lugar (Diez y Gachi). Consiste en enseñarles que existe una vía de acuerdo, una posible solución, que está oculto a sus ojos y que si conocen como hacerlo, podrán utilizarlo en el futuro en nuevas confrontaciones. Podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que pocas cosas son tan satisfactorias como aprender un juego de magia y hacerlo ante los tuyos, que se sorprendan.

            Para nosotros los mediadores y mediadoras, lo más importante es la narración, la comunicación, la estrategia a utilizar, la interacción con nuestro  cliente.

            En el espacio de la mediación, el elemento más importante son los significados a los sucesos que en él ocurren. El espacio facilita y genera confianza. La generación de confianza, es fundamental ya que las partes tienen que comenzar a confiar en la persona del mediador; también es importante ir demostrando logros para que confien en el proceso, y sobre todo en que pueda haber una solución. Es importante también legitimar a las partes, saber que estamos con ellos y que se sienten parte del proceso.

               Valorar la diferencia no es sólo ampliar nuestra propia conciencia sino también reafirmar al otro. Eliminar las fuerzas negativas de resistencia para defender nuestra posición para unir nuestro potencial creativo al de otro ser humano nos abre posibilidades nuevas.
Asi es como presentamos el “modelo creativo” en el que podemos hablar de cuatro fases para ser creativos en el proceso mediador:

1. Fase de preparación, en la que se recoge la información relacionada con el problema. Estamos habituados a nuestra manera general y por conveniencia de pensar soluciones. Los psicólogos denominan “fijación funcional” a la trampa de la rutina; solo vemos la manera obvia de solucionar un problema, la misma manera cómoda en que lo pensamos siempre y cada caso es un mundo. Tenemos que prepararnos a buscar los justo antes que “lo legal”
2. Fase de incubación. Una vez que has reflexionado acerca de todas las circunstancias relevantes  del conflicto, puedes dejar que el problema se digiera lentamente
Mientras que la preparación exige un trabajo activo, la incubación es más pasiva, es un estado en el que gran parte de lo que sucede se desarrolla fuera de la conciencia enfocada, en el inconsciente de tal manera que a menudo subestimamos el poder del inconsciente, pero éste es mucho más fértil para las iluminaciones creativas que el consciente
3. Fase de inmersión . Durante todas las sesiones que llevemos de mediación,  el diálogo  está dirigido, controlado: asi, en la escuela, el parque, el trabajo, viendo  televisión, ocurre lo mismo, pero en el proceso de mediación  escapar del control y ser atrevidos es realmente importante
Cualquier momento en que podamos soñar despiertos y relajados es útil para el proceso creativo y asi permitir, simplemente, que la mente sueñe despierta y podamos mediante la “lluvia de ideas” ser creativos
4. Fase de inspiración o iluminación. Después de la inmersión y el soñar despierto puede llegarse  a la iluminación, cuando de repente se te ocurre la respuesta como salida de la nada en el conflicto que trabajamos (lo que hemos llamado magia). Ésta es la etapa que se lleva toda la gloria y la atención. Es el momento que la gente anhela y ansía, aquél en que exclamamos: “por fin han encontrado algo de razón en la postura del otro”  Este proceso es del mediador y de los mediados

El pensamiento solo, aunque sea todo un hallazgo revelador, todavía no es un acto creativo. La etapa final es la traducción de la idea y en acción. Traducir la iluminación en realidad convierte la gran idea en algo más que un simple pensamiento pasajero; la idea se vuelve útil y por tanto se reflejará en el acta final del acuerdo alcanzado.
Resumiendo las características de este método, hemos de decir que tratamos de comunicar, negociar, pero sobre todo establecer una estrategia en la búsqueda de alternativas. Nuestro método se basará en la anulación del poder y del derecho, para llegar al verdadero interés, utilizando herramientas de la teoría de los juegos. Y nuestro OBJETIVO FINAL será la creación de la ilusión de las partes en la búsqueda de su solución

Propuesta de técnicas para la creatividad: No querríamos terminar este apartado sin mencionar algunas de las técnicas que utilizamos en el trabajo mediador. En este sentido las resumiríamos en las siguientes:

         MAPAS MENTALES; mediante lo que llamamos el mapa del conflicto, las partes han de analizar y poner en la agenda lo positivo y lo negativo de cada decisión que se gestione. Con ello procuramos hacer responsable a las partes de sus decisiones y de igual manera lograr ponerse en el lugar del otro cuando acuerden decisiones
         EL ARTE DE PREGUNTAR: Decididamente, la mediación es comunicación, luego nada más sencillo para la búsqueda creativa que la exploración mediante preguntas abiertas e inclusivas, pero cabe recordar que estemos atentos a los gestos que hay detrás de cada respuesta, que nos darán la interpretación del verdadero mensaje que nos quieren dar los mediados.
         BRAINSTORMING o lluvia de ideas. Pongamos encima de la mesa de negociación, todas las posibles vías alternativas y vayamos descartando una por una aquellas que no consensuemos. Viendo todas las probabilidades nos permite poder elegir en conciencia.
         La técnica que los magos llaman SCAMPER: SUSTITUIR las decisiones, COMBINAR las opciones que barajemos, ADAPTAR las historias alternativas que analicemos, MODIFICAR nuestras percepciones del conflicto como algo positivo, UTILIZAR el proceso para llegar al fin que perseguimos, ELIMINAR O REDUCIR la agresividad o falta de comunicación que nos ha traido y REORDENAR nuestras ideas para encontrar la decisión o acuerdo eficaz
         CREAR EN SUEÑOS. Buscamos en el inconsciente aquello que no creíamos que podíamos proponer pero que ahora se nos muestra como una salida creativa al conflicto que vivimos.

En definitiva, Podríamos decir que   las personas más creativas no lo son en todos los campos, si no que lo son en unos determinados y que la creatividad nuestra se pone a disposición de los mediados. Los límites están en la legalidad y hay que ver más allá de lo que realmente cuestionan del problema. Utiliza la magia de las palabras y la búsqueda de soluciones creativas.