lunes, 26 de octubre de 2020

ABANDONA LA MEDIACIÓN

 

Hay momentos tensos, complicados donde se permite muchas veces el debate, la discusión, pero en ningun caso el enfrentamiento agresivo. De ser asi debemos abandonar la mediación, por falta de respeto a nosotros como mediadores y al proceso que requiere respeto, colaboración y buena fe. Nueva pildora de la pelicúla 7 años...

https://youtu.be/nIL3aZ_KXow


83 comentarios:

Carmen Sánchez dijo...

creo

Claudia Medina Trapero dijo...

Abandonar la mediación puede ser un decisión compleja y angustiosa para el mediador, puesto que el compromiso con la situación se vería afectado. En mi opinión y haciendo alusión al clip, hay que tener en cuenta que tipo de situación provoca el abandono por parte del mediador, en este caso, estaría totalmente justificado, puesto que los pacientes se faltan el respeto tanto verbalmente como físicamente.

Marta Alcaide Cabezas dijo...


Fundamentalmente debemos abandonar la mediación cuando hay alguna clase de violencia hacia la otra parte o el mediador. Como se puede apreciar en el clip, es debido a esa violencia verbal y física accidental ante una de las partes por lo que el profesional decide abandonar la mediación. Ante todo debe haber respeto, sin embargo, en casos muy complejos resulta difícil establecer ciertos límites. Ya que a la misma vez, considero necesario que se expresen y suelten sobre la mesa toda clase de pensamientos que pueden estar interfiriendo en la resolución del conflicto. No obstante, en el caso de la película considero que está totalmente justificado la marcha del profesional.

Milagrosa Hidalgo García dijo...

En mi opinión, todas las relaciones personales y profesionales deben basarse en el respeto. En el caso de la mediación, hablamos de un conflicto existente, una disputa en la que también se puede llegar a un punto en común desde el respeto. Considero que las partes pueden explicar sus diferentes puntos de vista pero la falta de respeto no es necesaria ya que puede conllevar serios problemas.

Por ello, en el caso de la película creo que está totalmente justificada la marcha del profesional. Ya que cuando no hay respeto no hay acciones que valgan ni palabras que deban ser escuchadas.

Judit Arias Delgado dijo...

Me imagino estar en la situación del mediador en la película y me sería muy angustioso volver a esa medición tras lo ocurrido. Creo que cuando hablamos los unos con los otros, la característica más importante y que todos debemos tener es el respeto. Un respeto hacia la otra persona y hacia lo que ellos piensen aunque no sea nuestra manera de ver las cosas, por ello creo que me hubiera generado cierto rechazo continuar con esa medición. Por lo que veo normal que el mediador en la película se fuese, ya que una vez rota esa confianza, es difícil volver a establecerla.

Ana Morales Cabanillas dijo...

Bajo mi punto de vista, considero que en una mediación hay que abandonar en aquellas situaciones en las que el mediador no se sienta preparado para abordar el problema en cuestión. Sin embargo, si durante el proceso de mediación, como ocurre en la película el mediador no está preparado o está preparado, pero no es capaz de controlar la situación, la mejor opción es abandonar. Por ejemplo, en la escena en la que se produce el “desmadre” y se agreden entre ellos, yo particularmente si hubiera sido el mediador hubiera abandonado la situación y no hubiera vuelto a llevar tal caso, porque quizás aquella situación se podría volver a repetir en otra ocasión. Así pues, en este caso el abandono además de estar justificado sería principal.

Teresa Gallego Gancedo dijo...

Desde mi punto de vista es básico que los clientes estén interesados en que funcione la mediación y se comporten acorde a ello. El enfermo no puede ser curado si no quiere serlo.
Quiero decir que son ellos los que deben hacer el esfuerzo y poner de su parte porque la parte del mediador es facilitar la comunicación no dedicarse a decirles que no se peguen ni mucho menos. Es una falta de respeto hacia su trabajo el hecho de no tener en cuenta que hay una persona que está trabajando e invirtiendo su tiempo en ello.

Roxana Ramos dijo...

La mediación debe ser abandonada cuando se incumple algunas de las normas establecidas tanto por los miembros de la mediación como el mediador, al principio de la mediación. Las cuales pueden ser: la falta del respeto continuo, la violencia o agresividad hacia uno de los miembros, el abandono por uno de los mismos, o incluso (pensándolo desde mi punto de vista) el propio chantaje ya sea emocional o material de un miembro a otro.
En la película se puede observar como cuando uno de los miembros agrede de manera directa e indirecta a dos de los miembros, el mediador se levanta y decide no seguir con la mediación, al haberse infringido una de las normas establecidas por él para realizar la mediación.

Emilio Pericet Caro dijo...

En los casos en los que no se respeten las reglas establecidas previamente por el propio mediador. Cada mediador puede tener las suyas propias, pero todos deben tener una base en la que se promocione el respeto hacia la otra parte a la hora de expresarse, no usar gestos despectivos, no subir el tono de voz, respetar los turnos de palabra, no agredir verbal ni físicamente, no emplear comportamientos o verbalizaciones que supongan una amenaza a la otra parte como, por ejemplo, golpes en la mesa o frases amenazantes…etc.

Al no cumplir con ninguno de lo establecido al inicio de la mediación el mediador debería de abandonar la mediación porque, en caso contrario, esto daría el derecho a los mediados de poder saltarse más normas de las establecidas provocando un posible caos en la mediación que la tornase irresoluble.

Pilar Raposo Núñez dijo...

En mi opinión, no se debe tolerar ninguna falta de respeto y agresión en el proceso de la mediación, entre otras razones, porque así es muy complejo que se pueda llegar a un acuerdo entre las distintas partes. Además, es una falta de consideración hacia el profesional y creo que esto se puede extrapolar a todos los trabajadores y a la vida cotidiana. La agresión nunca debe de ser una opción, nos debemos comportar por lo que somos, es decir, seres racionales.

Azahara Agreda Martínez dijo...

Pienso que en una mediación no debería de existir ninguna falta de respeto verbal y mucho menos física porque con eso lo que se consigue es aumentar el conflicto y no llegar al acuerdo previsto. A parte de faltarse el respeto entre los socios, también veo que la figura del mediador en este caso no les importa para nada por lo que el mediador decide abandonar la mediación y esto, en mi opinión no es nada profesional porque no debes abandonar tu trabajo aunque la gente se falte al respeto ya que tienes que permanecer ahí hasta que finalice la sesión.

Carmen Rodríguez dijo...

Una mediación considero que hay que abandonarla cuando ya nuestros clientes no necesitan más de nosotros, por lo tanto se podría decir que hemos realizado una mediación con éxito. Pero por otro lado, en varias ocasiones pueden surgir situaciones un tanto grotescas y por lo que nos debemos ver obligados a abandonar la mediación, bien sea porque los clientes se falten el respeto, porque nos lo estén faltando a nosotros o porque se den situaciones de riesgo y violentas. En dichas situaciones, primero deberemos llamar la atención cuando observemos leves faltas de respeto y si no se produce ningún cambio de actitud, tendremos que decirle a nuestros mediados que viendo que no están aprovechando la sesión y que no están manteniendo unos principios de educación básicos, nos vemos en la obligación de abandonar la sesión.

Una vez más la película “7 años” muestra con gran claridad cómo se debería de hacer, únicamente centrándose en la seguridad de los clientes y nunca en el interés propio.

Luis Felipe Ruiz de Castañeda Herreros dijo...

El mediador tiene el control del proceso y es el que guía a los participantes en este por lo que, si los participantes pierden el control y comienzan a faltarse al respeto como vemos en la película, el mediador puede intentar tranquilizarlos y rebajar la situación o bien quedarse en silencio para generar esa incomodidad. Si esta no cesara podría salir de la sala, incluso si se diese en repetidas ocasiones y en varias sesiones el mediador es libre de abandonar el proceso en cualquier momento.

María dijo...

La mediación se debe de abandonar de una manera cálida de cara a los clientes, intentando siempre que se haya llegado a un acuerdo, aunque éste no sea el objetivo que en principio se buscaba, buscando al menos un acercamiento entre las dos parte.

Por otro lado, debe de abandonarse la mediación siempre con educación y respeto hacia la profesión y los mediados, además debe de cumplirse con el Código Deontologico tanto por parte del mediador como de los mediados, que en el caso de que éstos lo incumplan deben de ser avisados, y por tanto, finalizar el proceso.

Otro punto importante a tener en cuenta respecto a la mediación, es que los mediados deben de estar ambos voluntariamente inmersos en el proceso, para que la situación fluya de manera adecuada, además esto es un punto importante a comentarles la primera vez.

M. Rodríguez Vázquez

Antonio Gallardo Pereira dijo...

El mediador debe abandonar la mediación cuando los mediados no sean capaces de comportarse de manera adecuada y se excedan de la raya. En la película se puede observar como el mediador hace el amago de irse cuando Carlos agrede a Luis.

Es muy importante que las reglas se queden claras desde el principio y que los mediados se conciencien que la agresión y el insulto no forma parte de este bonito proceso, que mediante el respeto y el saber escuchar, se arreglan conflictos de distinta índole.

Lucía Baena Mínguez dijo...

En mi opinión debemos abandonar una sesión de mediación cuando las partes discutan perdiendo las formas. Es lógico que haya conflictos entre los mediados, pero nunca se debe permitir como mediador los ataques entre ellos ni mucho menos que lleguen a las manos. En la película se ve como el mediador es poco directivo en este aspecto y por ello terminaron agrediéndose. Yo en mi caso hubiera advertido anteriormente que si seguían faltándose el respeto abandonaría la sesión y en el momento que llegaron a agredirse abandonaría la mediación de forma definitiva.

Como mediadores esta postura no puede ser llevaba al extrmeo, ya que tampoco podemos evitar el conflicto. Es normal que las partes encuentren posiciones en desacuerdo, es la raiz de la medicación dicho desacuerdo, pero no se puede permitir la falta de respeto. Una vez que los mediados entren en el proceso de mediación, ergo en la sala con el mediador, no podemos perimtir discusiones fuera de tono, pero si debemos permitir discrepancias entre ellos.

Conchi Castro Cabezas dijo...

Considero que se debe abandonar una mediación cuando haya faltas reiteradas de respeto entre los miembros mediados, amenazas, agresiones físicas, cuando observe que hay algún tipo de coacción que no se pueda resolver y por lo tanto, los miembros no estén actuando con completa libertad. En mi opinión, esta información se debe dar desde el primer momento que trabajamos con los usuarios, y recordar una vez, cuando veamos que los comportamientos están llevando levemente a lo antes mencionado. Finalmente, si estuviera pasando algo de lo expuesto antes, la resolución sería tan simple como levantarse -si lo estás haciendo en un lugar externo a tu puesto de trabajo- y decir que no puedes continuar con la mediación o bien si estas en tu lugar de trabajo, comunicarles que ya no se va a seguir con la mediación, diciendo las razones por la que esta ya no va a proceder y solicitando que se vayan a sus casas.

Paula Sánchez Almoguera dijo...

Antes de comenzar una mediación se deben establecer unas condiciones a cumplir, y entre ellas esta el respeto entre todas las personas que están involucradas en ella, es decir las partes que van a ser mediadas y el propio mediador. En este fragmento de la película "7 años" puedo observar como dos miembros de la mediación se agreden y por tanto faltan el respeto a el resto de personas presentes. Considero que es una razón mas que suficiente y justificada para que el mediador decida abandonar su labor y ponerle fin a la mediación. Es fundamental escuchar a todas las partes mostrando respeto hacia sus opiniones para así finalmente y con la ayuda del mediador poder llegar a un acuerdo y encontrar la solución.

Rafael Garrido Luque dijo...

En mi opinión el mediador debe de marcar un punto de autoridad desde el principio sí ve a los clientes más proclives a este tipo de comportamiento. Sin embargo, sí el mediador ve que esto no es posible y la situación o el mismo caso le puede, considero que estaría bien hecho que abandonara la mediación y derivaba el caso, ya que sí no estarías alargando una mediación en la que no quieres estar y podría poner en riesgo tu salud mental.

María Caballero Delgado dijo...

Considero que al igual que el fragmento del posicionamiento del mediador, este es otro aspecto que debe dejarse claro en la primera sesión de mediación, dejando claro que no se tolerará ningún tipo de agresión ni verbal ni física.

Con respecto a este fragmento de la película, en mi opinión creo que el mediador debería haber intervenido antes y haber mostrado que ese tipo de comportamientos sobrepasan el limite, teniendo como consecuencia que el caso sea abandonado por ese mediador, y derivado.

En el caso que ocurre que luego les pregunta si no volverá a ocurrir y les da otra oportunidad pues ambos se disculpan, creo que podría ser adecuado según cómo se han ido comportando en las demás sesiones. Si ese comportamiento alterado es algo que ocurre a menudo, creo que no debe volver pues los clientes entonces se acostumbraran que aunque se comporten así, si luego se disculpan no pasará nada.

María Caballero Delgado

Iñaki Durán Escribano dijo...

Quizás para evitar este tipo de situación se debería poner en aviso antes de cada mediación sobre este tipo de sucesos y que si sucede el mediador podrá poner fin al proceso de mediación en el momento en el que se agreda a uno de los presentes.
Si no se pone en aviso se debe consensuar entre todos los implicados de que no va a volver a ocurrir. Si a mí me sucediese algo similar procuraría que antes de empezar el proceso de mediación las partes implicadas tuviesen claro porque actitudes no pasaría.

Andrea Guerrero Moreno dijo...

¿Cuándo y como crees que debemos abandonar la mediación?

En mi opinión, antes de iniciar el proceso de mediación uno de lo requisitos que exigiría como profesional sería la firma de ambas partes en un tipo de contrato donde se especificaran los límites que no se rebasarían en el proceso de mediación.
En esta misma línea, si en algún momento del proceso alguna de las partes incumpliera lo acordado, finalizaría dicha mediación sean cuales fueren las circunstancias o faltas de respeto dadas, de modo que quedaría anulado cualquier tipo de acuerdo o servicio previo incluso aunque hubiese sido abonado.
Permitir una escena de agresión sea del tipo que sea, aparte de ser improcedente, podría desembocar en un doble problema aparte del ya existente, hecho que no favorecería en absoluto al mediador, además de faltar a su profesión y al proceso dado.

Yolanda Caballero Vidiella dijo...

La mediación se debe abandonar en el caso de que haya una falta de respeto entre
los mismos miembros que la están realizando, es algo que se debe de dejar claro
desde el primer momento y no se puede tolerar. En el caso de la película, el mediador
lo deja claro, pero después cuando se faltan el respeto hace el intento de abandonar
la mediación y, sin embargo, no lo hace. Esto es perjudicial, ya que nadie le está
garantizando que esto no vuelva a suceder, es más, vuelve a suceder en una de las
escenas finales cuando Vero vuelve a pegarle a Carlos porque se niega a dar su parte
del negocio.

Pablo Alcántara Laguna dijo...

Creo que como mediadores debemos abandonar la sesión cuando no se respetan las normas que hemos impuesto al comienzo de la misma, así como cuando las partes comiencen a pelear y no se centren en buscar una solución con la que todos estén conformes.

María Isabel Gómez Sánchez dijo...

El abandono de la mediación creo que sería la última vía que habría que tomar a menos que, como hemos visto en el caso de la película de 7 años, se pierda el respeto entre las partes o incluso con el mediador. Es necesario la garantía y el compromiso de las partes que quieren este método de resolución de conflictos, ya que a veces es ineficaz porque cuando una de las partes se opone es imposible conseguir el objetivo final por parte del mediador.
El abandono a veces no siempre es malo, ya que como profesional ves que no tienes nada qué hacer con respecto a las partes y están todos perdiendo el tiempo.

Marta Pérez Páez dijo...

El proceso de mediación ante todo es un lugar para respetar y escuchar al otro, por lo tanto considero que la mediación debería cesar en el momento en que las partes no se respeten y no se pueda hablar con ellos. Se les comunicaría de una manera educada y profesional atendiendo al hecho de que no se puede trabajar con personas que no quieren poner una solución y que están continuamente faltándose el respeto.

Paula del Río Cano dijo...

En todo ámbito laboral debe permanecer ante todo el respeto hacia los trabajadores y viceversa. Cómo se puede apreciar en esta escena de la película, dos personas de las partes se enfrentan entre ellas verbalmente, e incluso uno de ellos llega a agredir a otro. La actitud por parte del mediador me parece sin ninguna duda la adecuada y totalmente justificada, ya que se han faltado el respeto entre ellos, y ante él como profesional. Un mediador, al igual que cualquier otro profesional que haga adecuadamente de forma ética y moral su trabajo, no pueden permitir esta serie de situaciones. Me pongo en su lugar, y sería una situación bastante difícil y angustiosa, pero abandonar en ese momento tu lugar sería lo más adecuado.

Esther Almagro Huertas dijo...

Los límites que cada profesional establezca deben estar en la línea en la que se cruce el respeto, tanto hacia el mediador, como entre ellos.

En el caso de 7 años aunque el mediador comienza diciendo que en el momento que el crea que esto ocurra se irá, y en un momento decide retirarse por la violencia que expresan, creo que antes de llegar a ese punto podría haber sido menos permisivo y no dejar que la conversación fluyera durante tanto tiempo en un clima de tanta tensión y hostilidad que posiblemente, como ocurre en la película, desembocara en una pelea.

Independientemente de lo aislado que resulte este caso al tratarse de una película, pienso que la mediación tiene en su mayoría de sus casos el conflicto como base, y la manera en que este se trate, y los límites que se establezcan darán pie a que el proceso pueda abandonarse. Tratándose esta opción de la última opción a llevar a cabo e intentando aplicar todas las herramientas y técnicas posibles para evitarla.

Rosalía Pérez García dijo...

La mediación bajo mi punto de vista, debe ser abandonada cuando se incumplen las normas que se han prescrito anteriormente, es decir, en el momento en el que existen faltas de respeto, agresión verbal o física. En el caso de la película, las partes empiezan a insultarse y faltarse el respeto hasta llegar al punto de que uno le pega un puñetazo al otro. Por tanto, considero que ahí el mediador se tendría que haber ido de una y haber abandonado la mediación. Puesto que, uno de los valores principales de este proceso, consiste en que las partes se comprometan y si están ahí es porque lo hacen de manera voluntaria, por tanto, el mediador no ha de tolerar esos comportamientos.

Javier Alonso Vera dijo...

Hay que dejar claro desde el comienzo de una mediación, que es un proceso en el que ambas partes se respetarán, sea cual sea la decisión final que se tome. Por otro lado, hay que entender las posiciones de cada parte para que durante todo ese proceso no se llegue hasta el punto que vemos en el fragmento de 7 años. Para esto, el mediado ha de saber dirigir correctamente la mediación.

Antonio Manuel Ortiz Teba dijo...

El abandono se debe producir cuando una vez se ha explicado todo el conjunto de reglas, alguna o ambas partes rompen con estas. Creo que un profesional de la mediación mencionaría las reglas que hayan podido vulnerar y les comunicaría que esto es un proceso voluntario donde las personas deben tener un mínimo de respeto para que exista la posibilidad de que sea efectiva.

Nerea Ternero Terrón dijo...

Si los principios de la mediación se ven mermados, como ocurre en este caso, la mediación se debe abandonar. Una situación como la sucedida en la escena implica falta de voluntariedad y compromiso hacia el conflicto. En este caso, el mediador decide darles una segunda oportunidad. En mi opinión, creo que como mediadores, debemos determinar aquellas conductas que no sean colaborativas para tomar una decisión al respecto.

María Hernández Acosta dijo...

Si las partes no colaboran es posible que el conflicto no sea mediable y por ello, el mediador abandone la mediación como podemos apreciar en el fragmento de la película. La mediación se fundamenta en que las partes sean las que de manera colaborativa encuentren la solución del conflicto. Por ello, que éstas no asuman un comportamiento colaborativo supone que la mediación deje de ser efectiva, pues sin una buena comunicación y voluntad no alcanzarían sus propias decisiones.

Matías Álvarez Barrera dijo...

Es importante definir unas normas claras antes del proceso de mediación, si estas se ven traspasadas la mediación ha terminado. Aunque pueda ser difícil a veces el abandono, no siempre se puede conseguir un trabajo adecuado, permanecer por mera compasión (u otro tipo de emoción) no es objetivo ni trabajo del profesional.

Matías Álvarez Barrera.

Sergio Rejano dijo...

Dentro de una Mediación, uno de los puntos principales a destacar del proceso es la libertad de expresión de los afectados; es decir, cada parte implicada en el conflicto tiene el derecho y el privilegio de manifestar su opinión y sentimientos respecto al problema en cuestión. Sin embargo, como todo, esto puede llegar a tener ciertos límites.

En esa “discusión” que se produce entre las partes cuando se intenta buscar una solución a un conflicto, puede llegar a suceder que se produzcan faltas de respeto o incluso violencia entre los afectados. Por ello, es ahí donde, al superar los límites del respeto, se debería terminar la mediación; o, en su defecto, hacer ver a las partes que no se pueden permitir ese tipo de comportamientos, y asegurarse de que no volvería a suceder si las pastes implicadas quisieran continuar con el proceso de Mediación.

Eva María Vargas Escribano dijo...

Se debe abandonar la mediación cuando algunas de la reglas que se han comentado al inicio de la mediación y que se han acordado entre todos los participantes, se incumplen, es decir, debemos abandonar cuando hay una falta de respeto entre los participantes o hacía la persona mediadora, cuando se fuerza a alguien y no es una mediación voluntaria (ya que la última decisión de ceder las acciones de la empresa al socio que iba a entrar en la cárcel, se realizó forzando a uno de los socios) o cuando los participantes simplemente se comprometen a algo al inicio de la sesión que posteriormente no cumplen.

Si yo fuera mediadora no permitiría la falta de respeto que se llevó a cabo en la película por parte de los participantes, en el primer momento que los participantes se insultan, se levantan y se van de donde se realiza la mediación o llegan a agresiones físicas, habría expuesto los motivos por los que la mediación por mi parte como mediadora finaliza, habría recogido mis pertenencias y me habría marchado.

Julia Baro Amieva dijo...

Considero que todo tipo de conductas agresivas, violentas e irrespetuosas son inadmisibles en todo momento, por lo que, no resultan menos inadmisibles en un proceso de mediación. Por lo tanto, en mi opinión creo que es crucial saber establecer los límites en el proceso de mediación y dejar claro qué tipo de conductas son permitidas y cuáles no.

Además, creo que el profesional debe de ser muy rígido con este tipo de conductas, ya que cualquier situación parecida a la del vídeo, deberían de ocasionar un fin en el proceso de mediación.

Julia Baro Amieva

Belén Jiménez Carrasco dijo...

Pienso que como en cualquier profesión hay que “luchar” hasta el final. Quiero decir, quizá se presenten situaciones duras o complicadas, pero al menos hay que intentarlo y, en caso de que no se pueda, quizá no se deba abandonar, sino buscar otras perspectivas o ayudas extra para finalmente poder ayudar a la persona que ha acudido a nosotros si bien esto se puede materializar, por ejemplo, en derivar a otro compañero más capaz. Entonces, ¿cómo respondería a esta pregunta?
La mediación tal y como hemos estado viendo en clase no siempre es un camino de rosas, por lo que el profesional debe marcar unos límites, que debe de dejar bien claro desde el principio. Estos límites y condiciones podría resumirlas en tres: voluntariedad de los participantes, la escucha activa y el respeto por parte de todos, y el no posicionamiento por parte del mediador.
Pienso, entonces, que hay que abandonar la mediación cuando se rompen dichas condiciones, cuando se ve que una persona está coartada y obligada a seguir con la mediación cuando no es lo que desea, cuando se está llevando acciones que hagan peligrar la integridad (ya sea mediante insultos o con una agresión como se ve en la película o de cualquier otra forma posible) o cuando, siendo autocrítico, descubres que estás posicionándote claramente por una de las partes.
Así pues, para responder el cómo, todo depende de la situación, del perfil del mediador y lo que haya fijado con los clientes, ya que es algo que debe de estar hablado desde el principio ya que “abandonar” tiene gran diferencia con “terminar”. La mediación puede terminar a criterio del profesional sin necesidad de que haya un acuerdo (algo contrario a lo que dice el mediador en la película de 7 años), mientras que abandonar lo relacionaría más con el incumplimiento de las condiciones anteriormente mencionadas.

Lorena Riccardi dijo...

Vi la película hace un par de años, única en su género y de gran aprendimiento, sobre el proceso de la mediación en si mismo, la importancia de la voluntad de las partes que es lo que guia el proceso y como puede ir éste cambiando durante el mismo....final creativo, como tiene que ser!!!
Super recomendable!!!

Ana Roca Aguilar dijo...

Debemos tener en cuenta las dos maneras en las que se puede desarrollar la intervención de un mediador.
Por un lado, una mediación se puede dar de manera favorable, es decir, que se lleva a cabo un proceso en el que se firma un acta inicial por todos los miembros implicados, se conoce los intereses de cada uno, se tienen reuniones conjuntas o individuales en función del caso y la relación entre los miembros, y se llega a un entendimiento de las partes implicadas. En este caso, es ahí, cuando se llega al acuerdo entre las partes, cuando acaba nuestra labor como mediadores.
En el lado opuesto, se encuentran diversas razones por las cuáles puede terminar un proceso de mediación incluso antes de empezarlo: en primer lugar, el mediador puede verse envuelto en una situación en la que sus valores o ideales no le permitan mediar de manera imparcial en el conflicto (al igual que puede pasarle a un psicólogo cuando acude a consulta una personas con valores y creencias que choquen con las propias), hay que tener en cuenta que, aunque en todo momento debemos mantenernos neutrales y objetivos, no dejamos de ser personas trabajando con otras personas, por lo que si el mediador detecta su incapacidad de intervenir de forma imparcial en un conflicto, deberá abandonar el caso y ponerlo en manos de otra persona que considere más apta, de manera que no deje desamparadas a las personas que acuden en busca de su ayuda. En segundo lugar, el mediador puede renunciar al ver que el proceso de mediación no está siendo beneficioso ni fructífero para las partes y no se está consiguiendo el objetivo de intervención. También, una mediación puede darse por finalizada cuando no se llega al entendimiento de las partes y estas deciden poner fin de manera voluntaria al proceso.

Beatriz Sevillano Sobrino dijo...

En mi opinión, el respeto es algo que no debe perderse nunca. Creo que antes de iniciar un proceso de mediación es algo importante a dejar claro. Entiendo que las partes implicadas se encuentran en una situación tensa, pero deben existir límites. Bajo mi punto de vista, creo que el límite principal es el respeto. Cuando los clientes se faltan el respeto entré sí, también me lo faltan a mí y a mi trabajo. Por tanto, si eso sucediera, habría llegado el momento de abandonar el proceso. Por otro lado, el hecho de irme, creo que en ocasiones podría ayudar a ver el grave error que es insultar, amenazar o incluso pegar al contrario, facilitando un mejor comportamiento en el siguiente proceso de resolución de conflictos al que se enfrenten.

Por otra parte, en cuanto al cómo abandonaría la sesión, creo que me levantaría, argumentaría los motivos por lo que no estoy dispuesta a permitir semejante comportamiento y pediría, por favor, que abandonasen el sitio donde estuviera teniendo lugar la mediación.

María del Mar Muñoz dijo...

Llevar un proceso de mediación es complicado, ya que hay conflictos que pueden ser muy complicados, por lo que establecer unas normas es necesario. Una de las normas principales en el proceso de mediación es el respeto, de lo cual se informa a los clientes que acuden.

Cuando comienza la mediación, se puede permitir la discusión de las partes pero no la agresión, ya que no se está respetando ni el proceso ni al mediador, por lo que en estas ocasiones el mediador podría abandonar el proceso de mediación.

En mi opinión, el mediador también podría abandonar la mediación si no se siente cómodo con las partes o si no se siente preparado para llevar el proceso de mediación.

Paula Coca Bocero dijo...

Considero que lo que se debe de tener en cuenta principalmente es el respeto entre las personas, se debe de abandonar la mediación cuando alguna de las partes no muestra el interés necesario, y cuando empieza a haber faltas de respeto entre los miembros y dejan de escucharse los unos a los otros. El abandono no siempre es malo, ya que en ocasiones puede hacer pensar a los que tienen en problema y dejan de perder todos el tiempo.

Marta Martín Carrasco dijo...

Para poder evitar situaciones como la que se ha presentado en el fragmento de la película, antes de empezar con el proceso de mediación, sería conveniente que las partes implicadas en el problema y el mediador se sentaran y establecieran unas condiciones en las que exista respeto mutuo, tanto del mediador a los clientes, y viceversa. De este modo, podeos evitar esta situación violenta, que hace que el mediador tenga que abandonar por falta de respeto a su trabajo.

María de la Rosa Ahumada dijo...

Una de las normas de la mediación como ya dejó claro el mediador en este caso es el respeto entre miembros de la mediación y no llegar nunca a ningún tipo de agresión física. Cuando esto ocurre el mediador debe de abandonar la mediación, pues con este tipo de actitudes difícilmente se pueda mediar y llegar a una solución del problema. Desde mi punto de vista la reacción de Jose ha sido bastante acertada, ya que su respuesta ante la situación ha sido irse inmediatamente sin dar explicación, puesto que ya todos sabían las normas y las han incumplido, su reacción es tajante. Sólo decide quedarse cuando nota una cierta seriedad y le dan los cuatro la palabra de que no volverá a ocurrir.

Nuria Rodríguez Marín dijo...

Nuria Rodríguez Marín.

Desde mi punto de vista, pienso que cuando se falta el respeto algunas de las partes lo más adecuado es abandonar la mediación y no permitir que esto ocurra. Ya que si permites, como mediador, la falta de respeto en mitad de una mediación o la violencia, lo que fomentas como mediador es el conflicto y no llegar a ninguna solución.

Viendo el fragmento de la película, podemos ver que el mediador no tiene el poder de dirigir esa mediación, ya que las partes se agreden y él no pone fin a esa agresión, sin llevar tampoco acabo su marcha de la mediación, dejando ver su falta de poder.

Blanca Mezcua Rodríguez dijo...

Desde mi punto de vista, creo que deberíamos abandonar una mediación cuando los usuarios de ésta no respeten las “normas” de dicha mediación. Algunos ejemplos de esta podrían ser el faltarse al respeto, romper la confidencialidad, etc.

Además, creo que también se debería de abandonar la mediación cuando las partes se falten al respeto, ya que así se propiciaría un conflicto en vez de una resolución del problema. Así mismo, en la película podemos ver como el mediador no tiene la capacidad de gestionar dicho conflicto entre los usuarios de la mediación, por lo que considero que debería de haber abandonado la mediación.

Elena Teno Castro dijo...

La mediación debería abandonarse siempre en el momento en el que los
participantes incumplan las normas estipuladas al principio de la mediación ya que,
si esto no se hace, los participantes pueden interpretar que pueden quebrantar
estas normas en cualquier momento y podría llegar a perderse el control de la
mediación. Siempre que esto ocurra, debe abandonarse de una manera educada y
explicando los motivos del abandono, pero no dejándote persuadir por las partes,
manteniéndote firme en tu postura.

Teresa Brasal Prieto dijo...

Desde mi punto de vista, es necesario abandonar la reunión cuando ocurren situaciones de este tipo. Si el mediador permitiese que estos actos de violencia y falta de respeto ocurriesen, estaría fomentando estas conductas. Por ello, considero que en este fragmento de la película, el mediador actúa de forma rápida y coherente. Quizás, antes de marcharse podía ser positivo explicarles que no pueden resolver el conflicto de ese modo y que tienen que aprender a controlarse cuando no están de acuerdo.

Natalia Medina Abril dijo...

En mi opinión, un proceso de mediación debe fundamentarse en el respeto entre las partes, así como con el mediador y viceversa. Por lo tanto, una vez que se falte el respeto y se llegue a la agresión, tanto verbal como físicamente, se debe finalizar el proceso de mediación, ya que la situación podría evocar consecuencias fatales. Para un adecuado proceso de mediación, considero de gran importancia que este acuerdo basado en el respeto se comente entre las partes y el mediador antes de comenzar la mediación.
Además, otra situación en la cual considero razonable la finalización del proceso por parte del mediador, se trata de cuando este profesional no se sienta preparado o especializado en la temática de la mediación.

Andrea de Lucia dijo...

La base fundamental de una mediación en la que participaremos como profesionales mediadores radica en la búsqueda de una solución que beneficie a ambas partes. Partiendo de esta premisa, hemos de dejar claro que, aunque pueda existir lugar para el conflicto en una mediación, éste no debe sobrepasar ciertos límites. Cuando los límites moralmente entendibles son sobrepasados por alguna de las partes (o por ambas), el mediador debe abandonar su posición, puesto que su trabajo deja de ser útil cuando entran en juego emociones tan profundas que llegan a causar discusiones o peleas que no permiten mediar, solucionar o resolver los conflictos que hasta aquí nos han llevado.

Clara Rodríguez Pedregosa dijo...

Una mediación debe basarse en el respeto. Por ello, las personas implicadas deben escuchar de forma activa a las otras partes implicadas y, sobre todo, debe haber una escucha basada en el respeto. En una mediación es obvio que siempre va a haber un conflicto de por medio y las partes van a tener opiniones muy diferentes entre sí. Por ello, las personas deben respetar todas aquellas opiniones que se pongan encima de la mesa.

En la película, Carlos le pega a Luis. En ese caso, el mediador se levanta para irse y abandonar, pero se acaba quedando. En ese momento, yo habría abandonado la mediación. Si en un futuro yo fuese mediadora abandonaría la mediación si existiese una agresión física. Las personas deben ser conscientes en todo momento que se acude a la mediación para arreglar un conflicto desde el respeto no para generar más conflictos.

Ana Monereo Jiménez dijo...

El abandono de la mediación debe hacerse cuando alguno de los acuerdos que están en juego no se respeten, por ejemplo, cuando deje de ser voluntario o cuando falte respeto entre las partes.

En el caso de la película, se ve como el mediador se levanta dispuesto a irse al observar las faltas de respeto entre las partes mediadas, no obstante, éste vuelve porque las partes le prometen que dicho incidente no volverá a ocurrir.

En este tipo de matices ya entrará en juego lo que cada mediador tolere personalmente, ya que, algunos considerarán las faltas de respeto o de compromiso de distinta manera y decidirán volver en estos casos, o irse para no volver, pero es importante que una mediación no se lleve a cabo si no existe un compromiso en el cumplimiento de las bases, puesto que también es importante para que las partes mediadas tomen enserio todo el proceso.

Además, la manera en la que el mediador intenta dejar la mediación durante la película, deja bastante que desear en mi opinión, es decir, ha quedado claro que las partes mediadas han tenido un comportamiento negativo que no tiene justificación, no por ello tú como mediador tienes que irte sin justificar, dado que, aunque tú ya hayas avisado de las condiciones de la mediación, puede que las partes se arrepientan y en ese momento o en otro más adelante vuelvan a llamarte para otro asunto, de este modo, no es positivo acabar de una manera tan brusca en la que sin apenas comunicación se cierra todo un proceso.

Es por ello que yo en su lugar habría explicado con una breve frase que debido a lo que ha pasado debo irme y además, dejarles clara la importancia del cumplimiento de dicha condición, dado que, el respeto entre las partes no se pide "por amor al arte", sino por que aparte de ser personas adultas, la comunicación y ambiente agradable, ayudan a agilizar el proceso y a mejorar la relación entre las partes.

javier López Latorre dijo...

Al inicio del proceso de mediación, el profesional debe dejar claro los límites que no se pueden sobrepasar. Cuando se realiza una mediación hay una gran probabilidad de que se produzcan situaciones incómodas pero en ningún caso puede desembocar en conductas violentas, insultos, amenazas… Para ello, es necesario hacer especial hincapié al principio de la sesión.

Ana Belen Sugrañes dijo...

Antes de empezar la mediación se deberían fijar varias normas, estas deberán ser acordadas y aceptadas tanto por ambas partes como por el mediador/a. En el momento que se incumplan esas normas (faltas de respeto, agresiones, coacción, etc) y dependiendo de la tolerancia del mediador, este abandonará el proceso de mediación en el momentos o dará un aviso de que no se están cumpliendo las normas acordadas anteriormente y que a la próxima incidencia se acabará la mediación.

Rocio Navarro Marcos dijo...

Creo que como en cualquier trabajo tu puedes decidir abandonarlo. Claro está que en el caso de la mediación incluye que dejas un trabajo a medio hacer y también hay que pensar bien los pros y los contras que traerían como consecuencia el abandono del mismo. En el caso de que hubiera faltas de respeto graves, como es este caso, se rompe el contrato de mediación en el que se han establecido, por lo que estaría totalmente justificado el abandono del mediadior en la mediación.

Dana Mayor Jibaja dijo...

Una mediación se puede abandonar por muchos motivos, por ejemplo: si nos enteramos de que alguna de las partes no está acudiendo de forma voluntaria, porque las partes se están faltando el respeto, porque le faltan el respeto al propio mediador, porque el caso va en contra del código deontológico, si alguna de las partes nos está intentado coaccionar de alguna manera, si no se puede ser imparcial en el caso, etc.

La forma en la que debemos abandonar la mediación puede variar también dependiendo del caso que se trate. En ocasiones nos podemos poner más serios e irnos sin dar muchas explicaciones (p.e. si nos faltan el respeto o se lo faltan entre ellos) teniendo en cuenta que ya al principio de las sesiones se avisó de que esto no puede ocurrir. También es posible que si nos enteramos de que alguna de las partes acude de manera obligada, se podría hablar en una de las sesiones y ver si realmente es así o quiere continuar de manera voluntaria. Otra cosa puede ser que no podamos ser imparciales, en ese caso es conveniente que expliquemos el motivo y derivemos el caso a otro mediador.

Noelia Díaz Rodríguez dijo...

Aunque no se sabe cuanto puede durar una mediación, considero que se debe abandonar cuando se pierde el respeto por completo, crees que no hay forma de arreglar esa situación y te sientes incómodo como mediador en tu trabajo. No hay nada peor que trabajar en algo que no te sientas a gusto, aunque lo ideal sería abandonar la mediación cuando se haya llegado a un acuerdo entre todas las partes y se tome una decisión de una manera adecuada y correcta, en la que ambas partes estén satisfechos con la solución, sin perder de vista siempre el respeto entre todos.

Joel Perales González dijo...

La mediación tiene muchas reglas, en su mayoría, flexibles; sin embargo, estas reglas (que muchas veces son reglas basadas en el respeto mutuo y la comprensión del otro) deben ser explicadas antes de comenzar la mediación en sí. Abandonamos la mediación cuando vemos una infracción grave de estas reglas (recordándoles a los participantes éstas mismas).

Marta Gómez Rubio dijo...

Creo que la medicación debe abandonarse en el momento que las reglas acordadas no se estén cumpliendo, es decir, en todo proceso de mediación se establecen unas normas para asegurar el respeto y el buen funcionamiento del proceso, en el momento en que estas no se cumplan se debe abandonar la mediación. Así mismo, si en algún momento alguno de los participantes no quiere continuar es libre de abandonar.

María Rodríguez Pérez dijo...

El proceso de mediación requiere que las partes implicadas se respeten y colaboren tanto mutuamente como con el mediador. Se pueden dar ocasiones en las que las normas establecidas se incumplen y su pueden originar disputas, conflictos, enfrentamientos... como ocurre en el video. Las agresiones verbales o físicas son un motivo lógico para abandonar la mediación ya que están injustificadas y son innecesarias, puesto que se puede llegar a un acuerdo sin tener que faltar el respeto a las demás partes.

Inmaculada Samaniego dijo...

Creo que en cualquier circunstancia de la vida diaria el respeto es fundamental, pero más aún cuando hay roce o conflicto de por medio. Por ello considero que debe o podría abandonarse cunado esta regla que es básica y fundamental se incumpla. Las agresiones tanto verbales como físicas son un motivo lógico para abandonar la mediación pues no están justificdas, el acuerdo puede gestionarse sin faltas de respeto. Por otro lado, creo que no todos los casos son mediables o el mediador está hecho para todos los caso, por ello es bueno darse cuenta y ser sincero con ambas partes.

Carmen Giraldo dijo...

Ya que un mediador trabaja con personas que presentan un conflicto, creo que sería conveniente aclarar en la primera entrevista que no se tolerará ninguna falta de respeto verbal o física. De esta manera, podrá comprenderse mejor la actitud del mediador al abandonar la sesión. En su caso, realmente no se si yo hubiera abandonado la sesión completamente, hasta que los usuarios reflexionaran sobre lo ocurrido en un ambiente más tranquilo, o hubiera hecho lo mismo que el mediador de la película. Creo que sería una decisión que dependería de la situación y de cada caso.

Unknown dijo...

El mediador se muestra demasiado pasivo ante esta situación violenta y cuando termina, se levanta y se va, cuando debería haber intervenido antes y haber dicho algo para que todos lo pensaran y recapacitaran acerca de lo ocurrido y diesen cuenta de que sobrepasó el límite.
El mediador en estos casos se supone que debe intervenir antes o al menos intentar tranquilizar el ambiente.
Deberían de haberse dejado claras las normas y si en ese caso, se sobrepasan poner cartas sobre el asunto y después abandonar.

Carmen Rodríguez Galea

David Pérez Molinero dijo...

Sin duda la decisión del mediador de abandonar la sala me parece la forma mas adecuada de responder ante tales situaciones. En ningún caso se debe dejar pasar de largo actos violentos o irrespetuosos, de modo que el confrontarlos no seria una responsabilidad del mediador, si no, de los propios participantes o integrantes de la mediación. Pero si es responsabilidad del mediador dejar claro antes de empezar la mediación lo que puede suponer que este tipo de comportamientos estén presentes en la propia mediación, es decir, dejar por sentado unas normas o reglas con las que todos, incluido el mediador, deben actuar.

Rocío Swiatkowski Sánchez dijo...

El mediador al fin y al cabo está ahí porque ambas partes quieren solucionar un problema, si el propio mediador ve, como en el caso de la película, que pasadas las horas no se llega a nada y encima hay discusión y agresión física, el mediador percibe su tiempo como perdido y no va a querer verse después de 3 horas más en la misma situación que cuando se empezó.
El papel del mediador es muy complicado ya que debe ser una postura neutra y a la vez algo autoritaria, puesto que está ahí para guiar y para que los clientes lo vean un apoyo, pero no para llegar a tierra de nadie pasadas las horas de reunión.

Rocío Sainz dijo...

En mi opinión, es necesario abandonar la sesión de ese día cuando ha ocurrido un altercado como una agresión física, tal y como podemos ver en el vídeo. Este abandono se debe a que no están respetando el trabajo realizado, incluso puedo verme afectada en alguna ocasión. Está claro que las personas que acuden a mediación es debido a que tienen un problema que quieren resolver y esto genera dudas, incertidumbre, tensión, etc, pero por el mismo hecho que quieren llegar a un acuerdo, tienen que saber comportarse en todo momento e intentar dialogar.

Anónimo dijo...

En la Mediación, son las propias partes las que deben colaborar para encontrar la solución del conflicto. Esto quiere decir, que si éstas no colaboran, el mediador puede verse obligado a abandonar la mediación, tal y como podemos observar en el presente fragmento de la película.
Esto se debe a que si las partes presentes en el conflicto no pretenden la búsqueda de la solución, y no se produce una buena comunicación partes-mediador, la mediación deja de ser útil.

Blanca Díaz Rodríguez dijo...

En la Mediación, son las propias partes las que deben colaborar para encontrar la solución del conflicto. Esto quiere decir, que si éstas no colaboran, el mediador puede verse obligado a abandonar la mediación, tal y como podemos observar en el presente fragmento de la película.
Esto se debe a que si las partes presentes en el conflicto no pretenden la búsqueda de la solución, y no se produce una buena comunicación partes-mediador, la mediación deja de ser útil.
Blanca Díaz Rodríguez.

(No se había publicado mi nombre).

María Forja Ballester dijo...

En cualquier ámbito de la vida ya sea de trabajo o personal es necesario como premisa constituir a un ambiente de comprensión y de respeto. Y desde la perspectiva del mediador me parece una falta de respeto hacía él que se den casos de violencia física o verbal en medio de la intervención. Todos han estado de acuerdo con contratar un mediador que ayude a facilitar la situación en la que se encuentran, eso es igual a aceptar que durante todo el proceso se va a intentar llegar a un punto en común. Por esa razón veo totalmente normal la actitud del mediador en este caso, es un insulto hacía él como profesional que se den estos casos, y veo totalmente lícito que piense o quiera abandonar la intervención.

Rosa M.ª Barrios Fuentes dijo...

En mi opinión, cualquier falta de respeto, conducta agresiva o violenta son totalmente inadmisibles. Por tanto, es muy importante que en el inicio de un proceso de mediación se deje claro cuáles son los límites de este tipo de conductas, y qué consecuencias puede tener la acción de estas.


El profesional de la película, en mi opinión, reacciona bien cogiendo el chaquetón dispuesto a marcharse. Decide volver con la única condición de que este tipo de conductas no se vuelvan a repetir o si no decidirá marcharse de verdad.

Tatyana Olesya Barbero Acosta dijo...

Tener límites y valores como mediador es fundamental. Es importante que esos límites no se crucen y que cuando se hagan se debería corta la mediación o llamar la atención en la primera infracción ya que es un claro ejemplo de si no te respeta a ti como mediador y tus normas, no va a mantener el acuerdo o la solución acordada en la mediación a largo plazo.

Amiria Amou Duque dijo...

La mediación debe basarse en el respeto, no solo entre las partes implicadas en el problema, sino también hacia el mediador. En este clip hemos visto que no se ha cumplido ninguna de las dos consignas, ya que las partes llegan a la agresión física, faltándose el respeto entre ellos, además de faltar a la figura del mediador. Además, la mediación es un método extrajudicial en el que se ofrece una ayuda, estableciéndose unos límites que no deben sobrepasarse. Hemos visto que con la agresión física se ha superado ese límite, lo que indica que el proceso de mediación no ha dado resultado. Por ello, pienso que el mediador no actúa correctamente dejándose embaucar finalmente por las partes implicadas, y retomando el proceso, ya que el abandono del proceso de mediación en este caso es necesario.

Anónimo dijo...


La condición fundamental en la mediación és la posibilidad de diálogo entre los mediados. Dado que se pierde el respeto entre las partes y, particularmente, empieza la violencia, el diálogo inmediatamente se interrumpe y, por conseguinte, no es posible la mediación. Esto se justifica en la frase dicha por el mediador de la película en este trozo “vosotros no necesitáis una mediación, vosotros necesitáis otro tipo de trabajo”. Además, me llamó la atención que el mediador pregunta por qué uno de los mediados se desculpa. Esto evidencia que el mediador no manifiesta su posición de álguién que testimonia un enfrentamiento agresivo entre dos personas, lo que constituye falta de respeto, colaboración y buena fé. Simplemente se manifiesta cómo canal, interrumpido por la imposibilidad de la comunicación, aunque, luego después vuelva a pedir a los que mediados garantizar que lo que pasó no vuelva a pasar, así que se pueda respetar el proceso y continuar la mediación.

Natália Miler Martins

Ana Cabrera Bernal dijo...

Abandonar la mediación debe ser una medida que no descartemos tomar en el momento en que las partes del conflicto no se respeten entre ellas, a nosotros mismos, o a la mediación en sí.
Debemos recordar que una mediación no suele ser obligatoria, por lo que si las partes comenzaron la mediación comprometiéndose a poner su mejor voluntad, respetar a todas las partes e intentar llegar a un acuerdo, en el momento en que esto deje de cumplirse, debemos ser consecuentes y dar ésta por terminada. Tanto por el respeto a nuestro trabajo, a nuestros clientes como al conflicto que se trata como porque una mediación en la que no se cumplan estos requisitos no puede llegar a un buen puerto.

Ana Alvarez de los Corrales dijo...

El acto de abandonar un proceso de mediación debe llevarse a cabo cuando uno de los elementos muy importantes, no sólo en la mediación, falla como es el respeto. Por muchos conflictos que existan entre dos partes, nunca debe de faltarse el respeto así, ni entre ellos ni al profesional que está llevando a cabo el proceso, ya sea de manera directa o indirecta (como es este caso). El profesional está intentando ayudar y mediar, propondrá soluciones, pero si las partes no se implican, él no tiene nada que hacer por ellos. En mi caso, yo tambien hubiese abandonado la reunión.

Lourdes Gajete Castillo dijo...

En un proceso de mediación son inadmisibles las agresiones, las faltas de respeto y los insultos. Si se quiere llegar a un acuerdo y poner solución el problema se debe establecer un clima óptimo, donde se potencie la asertividad y la empatía por las partes implicadas y por la figura del mediador.

Estas son las bases de una buena comunicación y negociación. Cualquier circusntancia que enturbie el proceso de comunicación imposibilita el proceso de mediación.

Por otro lado, mirando más allá de la mediación, ninguna relación establecida en un contexto agresivo llega a buen puerto. Las personas deben construir sus relaciones (laborales, personales, etc) desde el respeto y la empatía.

Álvaro Higuera Alcalá dijo...

Abandonar la mediación no es nunca plato de buen gusto ni para el mediador ni para los implicados en esta.

Sin embargo esta tiene que llevarse a cabo cuando no se estén cumpliendo con las bases del respeto y mediante las cuales se puede realizar una buena mediación.

Es decir, tiene que establecerse un respeto verbal y físico por parte de los implicados en la mediación, de ninguna manera se podrá llegar a un acuerdo si una de las dos partes no quiere escuchar o se predispone de manera negativa hacia la resolución del conflicto.

Sobra decir que los implicados deben querer la resolución del conflicto y poner de su parte ya que al igual que en una terapia psicológica, si la persona no se dispone al cambio, no va a lograr cambiar nunca.

Gemma León dijo...

Para que una mediación sea exitosa, debe darse desde un clima de respeto, tranquilidad y serenidad. Estos son unos requisitos indispensables para que se pueda llevar a cabo una conversación respetuosa sin que se llegue a la violencia. Si este clima no se da es recomendable como se ve en el video, que si no estamos en nuestra propia oficina abandonemos el lugar de forma calmada y tranquila, se clarifique que bajo esa situación de violencia no puede llevar a cabo su trabajo y que por favor cuando estén más calmados y el tema más frío se vuelvan a poner en contacto con usted, para poder dar una solución al problema por el cual acudieron en un primer momento.

Paola Picón Merchán dijo...

La decisión de abandonar una mediación puede ser difícil por parte del mediador pero debe hacerlo en el momento que crea que la actuación de las partes no está siendo la adecuada y por tanto no se va a llegar a lo que se quiere, y además, cuando hay conducta agresiva es indispensable que se pare el momento y se abandone la mediación.

Carmen García Navarro dijo...

El respeto entre las partes implicadas en el conflicto es primordial para poder llevar a cabo el proceso de mediación. Entre ellas, no deben salir a la luz temas personales que interfieran en dicho proceso. El único debate debe girar en torno al tema en cuestión y siempre procurando ser claros, concisos y respetuosos. Durante el proceso, también les acompaña el mediador, el cual pone esfuerzo y empeño en que se llegue poco a poco a la solución. Este es su trabajo y para que su trabajo se pueda llevar a cabo correctamente es indispensable no solo las reglas o normas mencionadas al principio de la mediación, sino las reglas implícitas para cualquier debate o conversación mencionadas anteriormente. Si alguna de las partes no respeta estas normas, tampoco estará respetando el trabajo del mediador, por tanto este está en su derecho de finalizar con el proceso.

El mediador podrá finalizar el proceso informando sobre el motivo por el cual ha optado por no seguir llevando a cabo la mediación en cuestión. Se pueden dar toques de atención en el momento en el que veamos que alguna norma se está incumpliendo pero es importante dejar claro que no seremos parte de esta problemática y tenemos derecho a abandonar.

Carmen García Navarro

Juan Carlos Moya dijo...

En este caso es totalmente lógica la actitud del mediador ya que, a mi parecer, en el momento que se faltan al respeto e incluso llegan a las manos no se debe continuar esa mediación, ya que se deben dejar claras unas normas que no pueden saltarse y en el momento que se salten dar por terminada la mediación. Entiendo que abandonar la sesión es una acción muy difícil de hacer para el mediador y es una situación muy compleja pero en algunas ocasiones necesaria.

Manuel Morales Barriga dijo...

El fragmento muestra una situación difícil de manejar y que como mediadores esperamos no encontrarnos nunca cuando ejercemos nuestra labor, ya que es considerable una falta de respeto hacia nuestro trabajo. Aunque parezca difícil, la actitud del mediador es la más oportuna en ese tipo de casos, y como se ve en el video, la consecuencia es conseguir el compromiso de los cuatro miembros por lo que es algo positivo. Y esto es imprescindible porque si las partes no se implican en el proceso es imposible llevar a cabo la mediación.