martes, 25 de septiembre de 2018

MEDIACION Y LA COMUNICACION NO VERBAL

Cuando comencé mi formación para dar un giro a mi vida profesional y convertirme en mediador, aunque nunca dejaremos de aprender, tuve que “aprehender” algo que hasta entonces no había llamado mi atención.
La llamada “comunicación no verbal”, lo que no se dice, lo que vemos a través de gestos tras las palabras. Evidentemente la comunicación es mucho más que palabras y dicen los expertos que el 7% en un mensaje son las palabras… lo que decimos; un 38% el tono que utilizamos al decirlo y el 55% el lenguaje corporal, los gestos.
Quizás en su día en nuestra formación de origen, no se le prestó atención a algo tan importante, porque como abogado que soy, me formaron en analizar papeles, en documentarme, en canalizar en mis reclamaciones “las reglas del juego”.
Hoy, sólo quiero compartir algunas ideas sobre lo que aprendo cada día de la “comunicación no verbal”.
INTERPRETAR LA COMUNICACIÓN NO VERBAL
Pongamos algunos ejemplos, para esta breve guía que no tiene otro interés que acercarnos a tan importante información en nuestro trabajo del día a día como medidores.
La Miradacuando es directa, horizontal y relajada indica atención. Hay que tener cuidado con las miradas intensas, fijas y penetrantes dado que pueden ser interpretada como intimidatorias y agresivas.
La expresión facial : debe ser coherente con lo que se dice. Los gestos de la cara expresan nuestro estado emocional y suministra información de si comprendemos o no. Normalmente afirma o contradice el lenguaje verbal y se debemos evitar la inexpresividad o incoherencia si somos nosotros los mediadores los que tengamos en cuenta nuestra intervención en una mesa de negociación.
La Sonrisacuando es franca, abierta, sincera y coherente invita a la comunicación y también podemos decir que “comunica una actitud amigable”.
Es importante estar atento o evitar las sonrisas falsas o incoherentes e, incluso, tener cuidado con lo que a su vez se manifiesta como jocoso.
La Postura y Orientación Corporal cuando es firme, relajada y ligeramente inclinada hacia delante en la dirección de nuestro interlocutor indica atención, interés, comprensión. La postura refleja nuestras actitudes y sentimientos
No obstante, damos una impresión negativa si nuestra postura es excesivamente firme o relajada.
Los gestos y movimientos de cabeza: deber ser coherentes con nuestro estado de ánimo y estar sincronizados con lo que se dice porque clarifican, apoyan y refuerzan lo que se dice.
En el mediador o mediado se debe evitarse especialmente los movimientos estereotipados.
La distancia: mantener una distancia prudente con nuestro interlocutorsupone que la relación es profesional y la distancia indica la naturaleza de la comunicación si es confidencial, abierta, en reunión, participativa, etc.
Todos tenemos una “zona de seguridad” que sólo dejamos pasar a quien interesa, a quien de verdad consideramos “íntimo”. Cuando los mediados llegan al proceso de mediación, la distancia nos indica mucho el nivel de interacción que nos vamos a encontrary por eso les invitamos normalmente a que tomen asiento según quieran para ver su proximidad o no.
La apariencia personaldetermina la impresión que provocaremos en el interlocutor y la imagen que queremos dar. Si se descuida puede ser indicativo de desánimo o problemas personales.
El cómo se diceanalizaremos si es el mensaje lanzado de forma audible, fluida y clara, con un adecuado volumen de voz.
A través del “cómo”, clarificamos, apoyamos y reforzamos lo que decimos siempre con la idea de “pensar lo que se va a decir”, ya que no es bueno titubear al hablar al igual que no se  debe titubear.
¿Cuál es el verdadero secreto de una buena mediación? Pues en buena medida amigos puede ser el saber mucho y más sobre “Comunicación no verbal”.
Uno de los maestros de este Arte es el Abogado Jose Luis Martin Ovejero... os animo a que interpreteis estas fotos:





lunes, 10 de septiembre de 2018

MEDIACION... Y EL PALABRERO WAYUU

A la hora de investigar sobre costumbres que tienen que ver con LA MEDIACIÓN...Si nos fuéramos a Latinoamérica, la cantidad de ejemplos serian importantes. Así nos encontramos con el ejemplo de El palabrero wayuu o pütchipü'ü que es una manifestación del patrimonio Cultural Inmaterial en tanto es parte de las tradiciones y manifestaciones culturales orales del Pueblo Indígena Wayuu asentado históricamente en las repúblicas de Colombia y Venezuela. 
Actúan como intermediarios y mediadores en la solución de disputas, con un poder de ejercicio de influencia. El palabrero wayuu es un mediador entre los conflictos que se presentan en su comunidad y goza de respeto y admiración por parte de los demás integrantes de su raza.  Su palabra se considera sagrada, pues la tradición —desde los lejanos tiempos en que era leyenda— demostró la efectividad y los buenos resultados de la intermediación. 
Además, se desenvuelven en todo el territorio guajiro en busca del arreglo de conflictos que van desde accidentes hasta litigios por tierras. Se acostumbra como elemento indispensable de la cultura, que el palabrero no actúe por sí solo antes de dirigirse a las partes en conflicto. Primero debe escuchar a cada una y luego inicia la conciliación. 
Tiene que ser un sabio que sepa dialogar y que convenza a la parte culpable de que debe ceder y pagar Unir las partes, saber resolver, negociar, dialogar. Hay que ceder de parte y parte. Si alguna de las partes no acepta, el palabrero avisa que se debe buscar una estrategia diferente que no permita que las partes se radicalicen.  Por otro lado, referirnos a Los mapuches (mapudungun: mapuche, 'gente de la tierra’) Son un pueblo indígena de la zona centro-sur de Chile y del sudoeste de Argentina. Se les conoce también como araucanos, denominación que ha caído en desuso en la actualidad y genera rechazo por parte de los mismos mapuches y que predomina en la historiografía, para el período que abarca desde los primeros contactos con los españoles hasta el siglo XIX aproximadamente. 
 Los grupos ubicados entre los ríos Bio bío y el Toltén lograron resistir con éxito a los conquistadores españoles en la llamada Guerra de Arauco, una serie de batallas que duró unos 300 años, con largos periodos de tregua. 

Según la investigadora Paola Paredes Para el mapuche “hombre – tierra – naturaleza”, constituye un solo ser, por tanto el hombre no es el dueño de la tierra, sino por el contrario la tierra es dueña de los hombres; porque los hombres son los brotes, hijos de la tierra, de allí deviene el término Ñuke Mapu, madre tierra. 

Por esto, la palabra mapuche, tiene un significado mucho más profundo que el de gente de la Tierra, es más un bien un brote de la tierra, nacidos de ella, gente que nace, vive, transita, protege y al morir vuelve a la tierra. A través de la palabra y el diálogo, el Mapuche logra resolver conflictos ya que estos son propio de la naturaleza y no pertenecen al hombre, por lo cual ellos tan solo son el vehículo hasta el punto de estar obligados a resolver las controversias,