viernes, 20 de abril de 2012

PARA MEDIAR.... NADA MEJOR QUE LA FERIA



Muchos dicen,"La Feria es una fiesta para los sevillanos. Los de fuera no podemos entrar en la mayoría de casetas”. Tienen parte de razón pero… también tiene su razón. El origen de la feria de abril de Sevilla es el 25 de agosto de 1846 cuando Narciso Bonaplata (catalán) y José María de Ybarra (vasco) (como si fuera el inicio de un chiste)redactaron una propuesta que llevaron al Cabildo Municipal pidiendo que le autorizaran durante los días 19, 20 y 21 de Abril para celebrar una feria anual de ganado. En el Prado de San Sebastián de Sevilla se reunian las familias alrededor de la posibilidad en esas fechas de feria de venta del ganado. Era y ha sido costumbre que cada uno se llevaba de su casa comida, muebles y algún que otro enser para poder pasar esos 3 dias alrededor de la actividad (eso significaba que era como una “extensión” de tu propia casa, donde invitabas acomer a quien tu veias oportuno y donde te llevabas “tus cosas personales”. Creo que ese es el origen de esta llamada “privacidad”. Por eso los sevillanos que tienen casetas propias, (no todas las casetas son propiedad de sevillanos, muchas son gestionadas por empresas) hacen de la caseta un trozo más de su propia vivienda donde reciben a los distintos grupos de amigos, familiares, conocidos e invitados, todos tratados con la misma cordialidad en un ambiente amigable y de relajación, donde se les invita a comer, beber y bailar sevillanas.

Pero pasarlo bien en la Feria no es misión imposible sin necesidad de que seas sevillano o tengas caseta en la feria. Por eso sirva este artículo para animaros a disfrutar de nuestra Feria y que evitemos LOS CONFLICTOS, porque si no… bueno no pasa nada, la FERIA ES UNA GRAN EXCUSA PARA PODER MEDIAR.

En primer lugar, hay que seleccionar con cuidado los donde quedar para recorrer y pasear por la feria. Nada de encontrarse con los amigos "debajo de la Portada". Esa indefinición conduce a tener que esperar más de la cuenta porque es fácil perderse en una explanada tan amplia. Es mejor quedar fuera de la feria para luego entrar todos juntos.

Una vez en la Feria hay que recordar que “El buen feriante”, ojo, no va alcoholizado sino tan sólo entonado.

A la hora de buscar una caseta donde pasarlo bien, con buena armonía, buena sintonía y sonriendo, saludando a un lado y a otro se puede acceder donde quieras… de verdad . Estar ocho horas seguidas bailando y bebiendo en diez metros cuadrados es la esencia de la Feria.

Para entrar en cualquier caseta, nunca hay que pretenderlo en grupos muy numerosos. Hay que tratar de acceder con seguridad, nada de dudar porque en tal caso queda claro que no somos socios y estaremos vetados. Siempre cabe la opción de decir que se va de parte de algún socio que se llama Paco, Antonio o algún nombre muy común.

Un último detalle importante: hacerse amigo de algún sevillano. El sevillano y la sevillana es MEDIADOR POR NATURALEZA. La gente es muy hospitalaria y es fácil trabar amistad. Con un aliado de dentro todo será más fácil. .

Recordar siempre que en la feria, mi slogan es siempre el mismo, derrocha felicidad, haz feliz a quien tengas al lado y seras mucho más feliz. Bienvenidos a la feria de Sevilla.

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