lunes, 6 de julio de 2026

Las enseñanzas de las aficiones en un Mundial de Fútbol

 

Cada cuatro años es el momento de vivir un mundial de fútbol. Un deporte que como ya sabemos de forma tan repetitiva, levanta pasiones, pero hoy mi pregunta es ¿y si aprendemos también de este evento mundial para mejorar nuestras relaciones?

Existen celebraciones de todo tipo, cánticos específicos para cada momento y no hablo de los que realizan los jugadores de por si, sino de las aficiones, de nosotros, de los que formamos la comunidad de cada país. Las celebraciones de los aficionados al fútbol varían según la cultura, combinando historia local y folclore. Yo siempre recordaré, sobre todo por la edad que tenía, la famosa “ola” del mundial de México de 1986.

Fue como la representación de que todos a una, sin distinción de raza, religión, sexo o nacionalidad, podíamos ponernos de acuerdo en un momento dado, con tan solo un gesto, una mirada, una actitud. Ahora, en pleno 2026 está de moda el "Remo Vikingo" noruego, que simula navegar en un barco, todos a una, para conseguir un mismo fin.

La verdad es que deberían estudiarse en los centros educativos, para conocer la fuerza de la unidad como el “soy porque somos” de la filosofía africana “Ubuntu”.

La Ola Mexicana

Conocida en el resto del mundo simplemente como "la ola" (o en algunos países anglosajones como Mexican Wave), este fenómeno visual surgió en estadios estadounidenses pero fue el público mexicano quien la perfeccionó y universalizó durante el Mundial de México 1986. Se trata de una coreografía colectiva en la que las distintas secciones de las gradas se levantan y alzan los brazos de forma consecutiva, creando una ilusión de ola marina que recorre todo el recinto de norte a sur, de una hinchada a otra.

El "Ho" de Noruega y su cultura de remo

Este año, como os decía, se puso de moda por la hinchada noruega, pero ya lo hacen las de cualquier país, convirtiéndolas en virales. Originada espontáneamente por los hinchas e impulsada por el aficionado Ole Froystad (conocido como Mr. Row Row), la Remada Vikinga (Viking Row) es la celebración más viral y distintiva de la afición noruega. Consiste en un ejercicio de unión donde miles de aficionados e incluso con los propios jugadores, sentados en las gradas o en el campo, se mueven de atrás hacia adelante al ritmo de los tambores, simulando remar al unísono en un barco vikingo, mientras gritan "¡Ro!" (remo, en noruego). Esta se ha convertido en la seña de identidad nórdica por excelencia, llegando incluso a ser recreada por los parlamentarios en Oslo.

Pero existen otras muchas formas de celebrar como las que a continuación te menciono:

El Viking Clap (Aplauso Vikingo): Popularizado por la selección de Islandia hace años y sus hinchas, consiste en un aplauso lento y rítmico acompañado del potente grito de "¡Huh!", que acelera su ritmo conforme avanza. Otras aficiones, como la noruega o la de algunos equipos españoles en la liga, lo han adoptado en sus rituales.

El "Olé": Cantado originalmente por los aficionados en los toros, se ha trasladado al fútbol como un cántico que el público utiliza tanto para festejar el dominio de su equipo mediante pases sucesivos, como para ironizar sobre el rival o protestar por el mal juego de la selección local. Este en cambio posee en algún momento detonantes negativos si se trata de “burla” del rival y que muchas veces es devuelto de forma irónica cuando es el otro equipo quien es poseedor del balón.

Himnos musicales espontáneos: En las ligas europeas y partidos internacionales, los hinchas a menudo adoptan canciones del pop y rock. Un ejemplo notable es la afición inglesa, conocida por entonar himnos como "Wonderwall" de Oasis al término de encuentros clave.

Desplazamientos hacia un lado u otro de forma consecutiva: algo que se realiza por muchas aficiones durante el partido creando una especie de “serpiente” que visualmente hace que parezca que se mueva la grada.

El cántico del “lo, lo, lo”: Originalmente aficiones turcas se ponen de espaldas al terreno de juego, todos los aficionados abrazados entre si, para tras, decir aproximadamente unas 20 veces la silaba lo, se vuelven automáticamente mirando al campo con la misma sintonía. Ya popularizado en cualquier encuentro, es tan solo una muestra de alegría por ir venciendo.

Recibimientos multitudinarios (Tifos): Especialmente popular en Europa y América Latina, donde las aficiones más radicales y las barras organizadas despliegan enormes mosaicos de cartulinas, banderas y pancartas en los fondos del estadio justo antes de que ruede el balón, acompañados de bengalas y cánticos.

Los cánticos de las selecciones nacionales transforman los estadios en auténticas ollas a presión de folklore e identidad, utilizando melodías populares adaptadas con letras ingeniosas.

Así buscando los cánticos de grada más icónicos, virales y respetados en todo el planeta fútbol podemos mencionar los siguientes:

"Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar" (Argentina): Basado en un tema de la banda La Mosca Tse-Tse, se convirtió en el himno definitivo de la hinchada argentina. Destaca por su complejidad lírica, rindiendo tributo a Diego Maradona, a Lionel Messi y a los caídos en las Islas Malvinas.

"Football's Coming Home / Three Lions" (Inglaterra): Compuesta originalmente por The Lightning Seeds para la Eurocopa de 1996. Los hinchas la entonan para evocar la nostalgia de que el fútbol "regresa a casa" (donde nació el deporte), alternándola en las gradas con el clásico "Sweet Caroline".

"Cielito Lindo" (México): El famoso estribillo "Ay, ay, ay, ay, canta y no llores" rompe con la tensión de los partidos. Miles de aficionados mexicanos unen sus voces para entonar esta joya de su música tradicional, convirtiéndola en un símbolo de aliento pacífico y festivo.

"Freed from Desire" (Gala): Originalmente un tema dance de los años 90. La afición de Irlanda del Norte la inmortalizó en la Eurocopa 2016 adaptándola para su delantero ("Will Grigg's on fire"). Hoy en día la cantan hinchadas de toda Europa, como la de Suiza.

"Seven Nation Army" (The White Stripes): Aunque nació a nivel de clubes (popularizada por el Brujas belga y la Roma italiana), el característico "Po-ro-po-po-po-po-po" fue adoptado por la afición de Italia en el Mundial de 2006 y hoy es el cántico universal de celebración que retumba en los estadios cuando cae un gol.

Para terminar, muchos países basan su empuje en el juego, con cánticos breves, pero de enorme impacto acústico al ser gritados en masa:

Por ejemplo, en Chile, es común gritar, "¡Chi-chi-chi, le-le-le, viva Chile!" de origen político/estudiantil, se convirtió en el motor de la "Marea Roja" en los estadios.

En Francia se canta "Allez les Bleus" un estruendoso "Vamos los Azules" que se oye en cualquier parte de los estadios donde juega la selección

O incluso en los Estados Unidos "I believe that we will win!", "¡Yo creo que ganaremos!". Un cántico importado de los deportes universitarios que contagia optimismo en todos los aficionados.

Y si os hablo de mi país, termino con el cántico “que viva España” del cantante Manolo Escobar.

Lo cierto es que tras este repaso aprovechando ser días de mundial, si fuéramos capaces de transformar estos cánticos que nos unen, en la realidad de que “juntos somos más fuertes” a buen seguro mucho de los conflictos que tuviéramos de cualquier tipo, serían mucho más benévolos a la hora de gestionarse.


No hay comentarios: