viernes, 29 de octubre de 2021

La Validación de la Razón del otro.

 


Cuando nos encontramos en una situación conflictiva, siempre acudimos como mediadores a utilizar técnicas que les permitan la escucha activa, el empowerment, la legitimación, respetando también su derecho a la asertividad. Pero también es cierto que cuando cruzamos información que recibimos, para conocer la opinión del otro, se hace difícil que reconozcan la parte de razón que tiene, porque no la compartimos.

Por eso decimos que las personas pueden tener respuestas emocionales fuertes y sienten emociones que manifiestan en sus intervenciones, que los demás o la otra parte, no comprenden, de tal manera que piensan que lo que dicen o lo que sienten no es válido. Se hablan, pero no se escuchan, se explican, pero no son comprendidos. Por eso es necesario que consigamos esa frase tan famosa de… “entiendo perfectamente tu postura… pero no la comparto”.

Me lo habéis visto muchas veces decir, pero es que en mediación es absolutamente necesario, para que las personas se sientan en un espacio distinto, de comprensión y reconocimiento, que te permite explorar, situaciones nuevas ya que se produce lo que denominamos como reconstrucción de las relaciones.   

También dicen los expertos, que es necesaria una validación emocional, para aprender, comprender y expresar la aceptación de la experiencia emocional de cada uno persona. Se trata de que ambas partes ante sus emociones en el conflicto, que afloran muchas veces sin control, no sean rechazadas, ignoradas o juzgadas. Hay que permitir que se expresen y se respeten

Ello no significa que se “esté de acuerdo con la otra persona, o que piense que su respuesta emocional está justificada”, sino como dije antes, que lo entiendes con independencia de como lo estes viviendo tu.

Pero… ¿Cómo conseguir ese objetivo tan importante en la mediación?

Cuando recibes el mensaje de una de las partes, debes conseguir que la otra parte, cruzando la información (preguntando por ejemplo… ¿Qué piensas de lo que está comentando?) reconozca la parte de razón que pueda tener y lo que está sintiendo por ello.  

También pienso que es muy importante identificar que es lo que desencadenó el problema, para conocer porqué esta o aquella reacción, o en su caso lo que desencadenó la postura que tomó ante el conflicto. Es muy difícil conseguir un reconocimiento del otro, sin tener una idea clara de la situación

La idea es bien sencilla de explicar y muy difícil de aplicar cuando se trata de nuestro trabajo, se trata de “validar” la visión del otro. Validar su visión del problema y sus emociones, reduce la tensión en el conflicto, si bien en ningún caso supone que renuncies a tu posición o tus intereses, ni tan si quiera que desaparezca el problema, pero si consigues que las partes se sientan comprendidas y respetadas, habrás logrado encauzar el problema hacia las vías de solución.

No olvidemos que cuando hablamos de buscar la razón del otro y respetarla, os encontraréis con clientes, personas, que siempre quieren llevar la razón y que adoptan un lenguaje impositivo, pero que en la mayoría de las ocasiones no supone otra cosa, más que mostrar ante ti, cierta inseguridad o prepotencia, que debes controlar. Piensan que la única solución al problema es la que ellos manifiestan, estando cerrados a cualquier otra posición.

Por eso querido amigo o amiga lectora, consigue que se reconozcan aunque no compartan

Es más importante tener paz que tener la razón y eso, los mediadores lo sabemos bien.


1 comentario:

Liliana andres marino dijo...

SIEMPRE HAGO LAS MEDIACIONES.SOBRETODO LAS FAMILIARES EN PRINCIPIO EN FORMA INDIVIDUAL.PARA IMPREGNARME DE SUS EMOCIONES Y CONFLITOS Y LOS JUNTO CUANDO YA LES TRATE DE DESPOJAR DE AGRESIVIDAD Y OBTENER ALGUN RECONOCIMIENTO DEL CONFLICTO.