martes, 29 de abril de 2025

Conflictos familiares ponen en riesgo a la empresa del "cocodrilo" más famoso del mundo, Lacoste

 

Familia Lacoste

 

Tiene 79 años de vida y su existencia pende de un hilo. El cocodrilo más famoso del mundo, Lacoste, corre peligro y todo por una guerra familiar que no entiende de sangres ni parentescos.

La famosa marca de polos fundada por el as del tenis francés René Lacoste en 1933 vive uno de sus peores momentos y parece que tan solo podrá ser salvada por el grupo Maus Freres, distribuidor de ropa deportiva de marcas como Gant y Manor, quien pelea ahora por quedarse con la mayor parte de las acciones de la firma.

El ya expresidente de la firma y, por lo tanto, antiguo dueño del cocodrilo, Michel Lacoste, de 68 años, fue destituido el 24 de septiembre de sus funciones en la empresa y sustituido ‘vilmente’ por su hija, Sophie Lacoste Dournel, de 36 años, a quien hasta ese momento la popular firma le había importando bien poco, pues ella vivía inmersa en su trabajo como actriz en un teatro.

Convencida por la familia suiza Maus, Sophie, así como otros miembros de la familia, puso en venta de las acciones de Michel y continúan negociando por la venta de la mayoría del capital a dicha firma suiza.

“Maus ha convencido a la mitad de la familia para aliarse con él y así tomar el control. El lobo está en el rebaño. Me entristece la debilidad e incompetencia de los accionistas familiares que se dejan seducir por los espejismos” comenta Michel Lacoste al periodismo francés Le Monde. 

Este hecho sumado al pasotismo de su hija han provocado que Michael Lacoste grite a los medios franceses su indignación, ya que no ve capaz a Sophie de manejar un grupo presente en 110 países, que da trabajo a 20.000 personas en el mundo y que el año pasado recaudó 1,2 millones de euros. “Mi hija no ha pasado un solo día en la empresa y no tiene las competencias necesarias para llevarla”, ha afirmado tajantemente Michel.

Los conflictos familiares dentro de la firma no son algo nuevo y yadesde 1998 Maus luchaba por hacer suyo al cocodrilo. Por este motivo y, por otros, Michel, hijo del fundador de la marca, hacía meses que pensaba en su retirada  pero pasa sucederle él tenía en su mente a su sobrina, Marie Béryl Lacoste y no a su hija, a quien veía más vulnerable de cara a las negociaciones con la marca suiza.

De momento y hasta que no haya una propuesta real sobre la mesa por parte de la marca Maus, Lacoste será manejada de pies a cabeza por Sophie, quien a pesar de que su padre dice que no está capacitada, tiene una licenciatura en Finanzas, ha seguido un curso de administración de empresas familiares en la Alta Escuela de Comercio (HEC) y ha sido miembro de los comités de cuentas y retribuciones de Lacoste.

CUESTIONES QUE QUIERO RESOLVAIS/ COMENTEIS:

1.- Analisis de la propuesta: ¿Es mediable? ¿porqué lo piensas?

2.- Personajes en el conflicto ¿los hay principales y secundarios?

3.- Posiciones, intereses y necesidades de las partes en conflicto

4.- PROPUESTA DE TRABAJO… COMO HARIAIS LA MEDIACIÓN

 Elabora un esquema del proceso a seguir



lunes, 28 de abril de 2025

Enfrentemos las palabras, no las personas

 


Esa es la verdadera dimensión de una mediación. Somos expertos en comunicación, ya que el poder de la palabra es nuestra única “arma” para poder gestionar un conflicto y es uno de los factores clave del éxito organizacional y de la confianza para pensar, que una salida se puede producir al conflicto surgido.   

Entender las dinámicas comunicacionales es fundamental para escuchar y comprender las distintas posturas, intereses o necesidades y así construir posibles acuerdos de futuro. Por ello, me atrevo a proponerte querido lector o lectora, las diferencias sutiles entre determinados conceptos como el diálogo, el debate, la discusión o la conversación

Cuando preguntamos en una sesión y las partes comienzan a hablar, muchas veces o casi siempre interrumpiéndose, ¿de que estamos hablando: es diálogo, es una discusión, una conversación o más bien es un debate? Hay grandes diferencias, y cada uno de estos conceptos tiene su propio valor a la hora de negociar.

El diálogo, busca encontrar una conexión compartida. Quizás este sea nuestros principal objetivo como mediadores, hasta el punto que las partes no se preocupan por ganar o perder en sus intervenciones, sino más bien, aspira a escuchar  y comprender lo que cada parte aporta a la mesa de diálogo.

Si hablamos de debate, nos referimos a un ámbito combativo y las partes buscan salir victoriosas ante sus argumentaciones.

Y la discusión, una palabra a la que los mediadores tienen mucho respeto, pero que aseguro que muchas veces es necesario, podemos describirla como un debate que intenta ser amable, pero que muchas veces termina en un enfrentamiento. Se defienden puntos de vista sobre el problema y se desafía el criterio o la palabra de los demás.

Siempre se dijo que “cuando la diversidad de personalidades y opiniones crean momentos de conflicto y tensión, el diálogo interviene y media la conversación, dirigiéndose de nuevo al sentido de conexión”.

Debemos promover el diálogo que es lo que impulsa el crecimiento y la búsqueda creativa de una solución pactada. En otras palabras, el diálogo y la diversidad, la equidad y la inclusión toman protagonismo y eso nos permiote llegar a la palabra mágica: la conversación.

El diálogo y la conversación nos permite centrarnos en varias claves de nuestro trabajo:

-          Realizar una escucha activa

-          Dejar a un lado el juicio y la búsqueda de culpables

-          Saber preguntar de forma eficiente y eficaz

-          Y poder explorar las distintas vías de salida libremente elegidas, del conflicto

Podemos decir, que cuando las partes se deciden no juzgar, se aparta de la mente pensamientos negativos y surge la capacidad de participar como oyentes. Una mayor indagación en los puntos de vista de los demás nos ayuda a comprender aunque no compartamos, los puntos de vista de los demás.

La conversación y el diálogo es nuestro desafío y permite observar la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, entre la palabra y la acción.

Por supuesto esta cultura del diálogo nos pide que consideremos que lo que opinamos no siempre es lo correcto y que hay otros medios para buscar soluciones.

¿Cómo saber si estás creando una cultura de diálogo con la conversación de los mediados?

La conversación es un acto comunicativo para que ellos intercambien conceptos, ideas, pensamientos, opiniones y sentimientos. En este sentido, la rapidez y fluidez de la misma, es nuestra ansiada meta cuando nos sentamos con ellos.  

Por tanto concluyo: dialoguemos, conversemos, permitamos el debate y la discusión positiva, todo ayuda en la búsqueda del acuerdo mediado


martes, 22 de abril de 2025

La imagen de un mediador: el Papa Francisco

 

Muchas veces cuando hablamos de mediación, buscamos referentes para conocer como es la figura de un mediador, las habilidades que ha de tener, incluso la actitud para llegar a ser la persona en la que las partes en conflicto puedan legitimar para dejar en sus manos la gestión de su conflicto.

Por eso hoy mi post quiero que sea en homenaje hacia alguien que con independencia de las creencias o no, de las ideologías o no bien puede ser un referente para futuros mediadores y quienes llevamos por bandera nuestra apasionante profesión: el Papa Francisco, recientemente fallecido en el día de ayer.

El papa Francisco tomó el rol de mediador en numerosas ocasiones, desde el entendimiento entre las distintas religiones, pasando por su búsqueda de la paz en distintos conflictos armados. Tanto en conflictos internos como internacionales, abrió puentes de comunicación entre las partes enfrentadas, unas veces con mayor éxito que en otras, pero como decimos en mediación, son las partes las acreedoras del éxito si se alcanzase la paz, nuestra misión nos es otra que la de intentar transformar las relaciones, algo que hizo el Papa con sobrado éxito.

Hablamos tanto de la actual guerra en Ucrania, como por ejemplo de la crisis venezolana , la colombiana o las relaciones internacionales de Estados Unidos con distintos países.

Durante su pontificado, el papa Francisco trabajó la diplomacia activa y personal al servicio de la paz mundial.

Clave fue su papel en el restablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos en 2014 donde después de más de 50n años de haber roto sus relaciones  se restablecieron gracias al diálogo mantenido con el Papa, hasta el punto de que su figura iba más allá de lo religioso para convertirse en una autoridad pública a tener en cuenta para la búsqueda de la paz mundial

En América Latina, casos como los de Venezuela y Nicaragua, donde el Papa actuó como facilitador del diálogo entre gobiernos y sus antagonistas. Ejerció de observador neutral para incentivar la negociación y evitar males mayores en las guerras internas,

“En escenarios más lejanos, el papa impulsó acciones inéditas, como su visita a la embajada rusa en Roma tras la invasión de Ucrania, su llamado a un alto al fuego y el envío de emisarios al terreno. Igualmente, en Sudán del Sur, protagonizó un histórico gesto de reconciliación al besar los pies de líderes enfrentados, reafirmando su voluntad de tender puentes incluso en los conflictos más complejos del planeta”  (fuente “Emol,social”)

Importante fue su intervención también en Colombia y su relación con la Guerrilla de las FARC en 2016 donde se consiguió un alto al fuego

En la llamada Crisis de Venezuela en 2016 Francisco intervino directamente para mediar entre el gobierno de Nicolás Maduro y lo que se llamaba la “Mesa de Unidad Democrática”  que agrupaba a los principales líderes de la oposición venezolana. Como siempre decimos con mayor o menor éxito, pero siempre con el intento del diálogo bilateral, roto desde hacía tiempo.

Posteriormente continuo su evangelización del “diálogo constructivo” en Nicaragua en 2018, lugar donde la Iglesia católica, a través de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) mediante el representante del Papa, participó en la mediación para la búsqueda de una salida pacífica en la crisis de Nicaragua e hizo que en abril de 2018 se iniciara el diálogo para poner fin a un conflicto sociopolítico que aún perdura.

En Sudán del Sur en 2019, el papa Francisco intervino personalmente en el impulso a las negociaciones de paz en el conflicto étnico, entre comunidades en Sudán del Sur, iniciado en 2013 y en el que han muerto cientos de miles de sudaneses. La declaración de paz se firmó en Roma el 12 de enero de 2020,

Y sin ir más lejos, en la invasión de Ucrania por parte de Rusia y el ejercito de Putin, en 25 de febrero de 2022, un día después de la invasión, el papa Francisco “acudía en persona, en un hecho sin precedentes, a la embajada rusa ante la Santa Sede, a pocos metros de la Plaza de San Pedro, para entrevistarse con el embajador y expresarle su preocupación y disposición a mantener una vía de diálogo frente al ataque ruso”. Francisco siempre ha pedido "verdaderas negociaciones", para alcanzar un "alto el fuego y una solución sostenible", y medió personalmente para facilitar el intercambio de prisioneros entre Rusia y Ucrania,

Ahora tras su fallecimiento recordamos su figura, elogiándola como un referente necesario y un gran líder a nivel mundial tras 12 años al frente de la Iglesia y con diálogos abiertos como hemos mencionado por la paz en Ucrania o el intercambio de rehenes entre Gaza e Israel, con la petición expresa de facilitar la ayuda humanitaria

Ha sido y será una figura clave en la geopolítica mundial sobre todo por su papel de mediador en conflictos y la búsqueda de la justicia social.

Desde el propio vaticano leemos hoy que “El Papa Francisco fue el primero en muchas cosas. El primer Papa jesuita, el primer Papa originario de América Latina, el primero en elegir el nombre de Francisco sin un numeral, el primero en ser elegido con su predecesor aún vivo, el primero en residir fuera del Palacio Apostólico, el primero en visitar tierras nunca antes tocadas por un Pontífice -desde Irak hasta Córcega-, el primero en firmar una Declaración de Fraternidad con una de las principales autoridades islámicas. También fue el primer Papa en dotarse de un Consejo de Cardenales para gobernar la Iglesia, en asignar funciones de responsabilidad a las mujeres y a los laicos en la Curia, en lanzar un Sínodo que implicaba por primera vez al Pueblo de Dios, en abolir el secreto pontificio para los casos de abusos sexuales y en suprimir la pena de muerte del Catecismo. Primero, una vez más, en dirigir la Iglesia mientras en el mundo no hace estragos “una” guerra, sino muchas guerras, pequeñas y grandes, libradas “a pedazos” en los distintos continentes. Una guerra que “siempre es una derrota”, como repitió en los más de 300 llamados, incluso cuando le faltaba la voz, que ocuparon todos los últimos pronunciamientos públicos desde el estallido de la violencia tanto en Ucrania como en Medio Oriente”.

Y porqué no decirlo, también ha sido el primer gran mediador internacional reconocido por distintos países y conflictos que nos ha dejado su legado de como intervenir desde una figura que otorga la responsabilidad y empodera a quienes de verdad tienen que tomar la decisión de gestionar su conflicto.

Gracias por tantas enseñanzas, Francisco