viernes, 28 de octubre de 2022

El Mapa Mental del Mediador


     Tenemos que ser conscientes, no solo de las técnicas y habilidades que debemos conocer para saber mediar. Ni tan si quiera, las estrategias que hemos de seguir para lograr que las partes enfrentadas en un conflicto acerquen posturas. 

    Hoy os quiero llevar al "Mapa mental" de todo mediador o mediadora. ¿Qué se "cuece" en la mente de un mediador cuando le encargan un caso?. Pues esta es mi propuesta. Esta podría ser la imagen de mi cerebro cuando pienso en el encargo de un caso al mediar:

1. Piensa en lo negativo de lo ocurrido: te hará ver la realidad y por tanto, analiza los datos objetivamente y analiza como restarle importancia para conseguir un buen proceso.

2.- Comprueba las emociones que tienen y cómo lo sienten: te permitirá ver si tienen capacidad de decisión en cada momento y si no habrá que esperar el momento oportuno o en su caso derivar si necesita ayuda externa.

3.- Comprueba lo positivo del caso: somos expertos en ver una oportunidad donde ellos ven un problema, por lo que debes conseguir y pensar como pueden ser capaces de reconocerse aunque no compartan posturas

4.- Bucea en tu mente creativa las posibles salidas: son ellos los dueños de la decisión que deben tomar, pero tu, como conductor del proceso debes analizar las opciones de futuro y sobre todo la durabilidad de lo que pudiera ser la salida al problema.

    Queridos amigos y amigas, nuestro cerebro siempre a disposición de ver oportunidades

lunes, 24 de octubre de 2022

El "otro cuento del Lobo Feroz"

 

Una muy recurrente historia del “Otro cuento del Lobo Feroz” para ser conscientes que en una mediación cada uno tiene su versión, que tienen que respetar, aunque no compartan.

    Una vez me contaron el cuento de Caperucita de la siguiente forma: 

    “El bosque era mi hogar. Yo vivía allí y me gustaba mucho. Siempre trataba de mantenerlo limpio y ordenado. Cuando... Un día soleado, mientras estaba recogiendo la basura dejada por unos excursionistas, sentí pasos. 

    Me escondí detrás de un árbol y vi venir a una niña vestida en forma muy divertida, toda de rojo y con su cabeza cubierta, como si no quisiera que la vieran. Naturalmente, me puse a investigar. Le pregunté quién era, adónde iba, de dónde venía, etc. Ella me dijo, cantando y bailando, que iba a la casa de su abuelita, con una canasta para el almuerzo. Me pareció una persona honesta, pero estaba en mi bosque y ciertamente parecía sospechosa con esa ropa tan extraña, así que decidí darle una lección y enseñarle lo serio que es meterse en el bosque sin anunciarse antes y vestida en forma tan extraña. Le dejé seguir su camino, pero corrí a la casa de su abuelita. 

    Cuando llegué vi a una simpática viejita, le expliqué el problema y ella estuvo de acuerdo en que su nieta merecía una lección. La viejita estuvo de acuerdo en permanecer oculta hasta que yo la llamara, y se escondió debajo de la cama. 

    Cuando llegó la niña, la invité a entrar al dormitorio donde estaba acostado, vestido con la ropa de la abuelita. La niña llegó sonrojada y me dijo algo desagradable acerca de mis grandes orejas. 

    He sido insultado antes, así que traté de ser amable y le dije que mis grandes orejas eran para oírla mejor. Me gustaba la niña y trataba de prestarle atención, pero ella hizo otra observación insultante acerca de mis ojos salidos. Ustedes comprenderán que empecé a sentirme mal; la niña tenía una bonita apariencia, pero era muy antipática. Sin embargo, seguí la política de poner la otra mejilla, y le dije que mis ojos me ayudaban a verla mejor. 

    Su siguiente insulto sí que me encolerizó: siempre he tenido problemas con mis dientes tan grandes, pero esa niña hizo un comentario muy desagradable. Sé que debía haberme controlado, pero salté de la cama, le gruñí enseñándole mis dientes y le dije que eran grandes para comerla mejor. 

    Ahora, seamos serios; ningún lobo puede comerse a una niña. Todo el mundo lo sabe, pero esa niña loca empezó a correr alrededor de la habitación gritando, y yo también corría detrás de ella tratando de calmarla. 

    Como tenía puesta la ropa de la abuelita, me la saqué pero fue peor, de repente la puerta se abrió y apareció un leñador con un hacha enorme. Yo lo miré y comprendí que corría peligro, así que salté por la ventana y escapé. 

    Me gustaría decirles que éste es el final de la historia pero desgraciadamente no es así, pues la abuelita jamás contó mi parte de la historia, y no pasó mucho tiempo sin que se corriera la voz de que yo era un lobo malo. Y todo el mundo empezó a evitarme. 

    No sé qué le pasaría a esa niña antipática y vestida en forma tan rara, pero yo nunca más pude ser feliz... “ 

    Es ahora, querido amigo o amiga cuando debes ver otro punto de vista e intentar contestarte a las siguientes preguntas: 

-¿Cuáles eran tus pensamientos hacia el lobo en la Caperucita Roja, antes de haber oído este cuento? 

- Ahora que escuchaste la historia del lobo, ¿cómo te sientes respecto a él? 

- ¿Cuáles eran tus sentimientos respecto a Caperucita Roja antes de oír este cuento? 

- ¿Qué piensas ahora de Caperucita Roja? 

- ¿Ha existido en tu vida una situación en que has pensado de una manera y has cambiado de opinión al escuchar el punto de vista de la otra persona? 

- ¿Qué has aprendido de esta historia y de su discusión? (Kaufman, 2008, p. 321).

Diferencias de tratar una crisis familiar en Mediación

 

Cuando hablamos de la necesidad e idoneidad de trabajar determinados temas en mediación, tenemos que ser conscientes de los muchos temas que podemos hablar en una mesa de mediación, con nuestra asistencia, a diferencia de hacerlo en un tribunal bajo la tutela de un Juez.

¿Profundizamos más?, no se. Lo que si se es que le dedicamos tiempo a aquello que no parece importante y lo es para ellos. Esta infografía a modo de ejemplo, nos ayuda a comprender cosas que siempre tratamos en una mesa de mediación, cuando se trata por ejemplo de una crisis matrimonial donde existen hijos en común de la pareja.

lunes, 17 de octubre de 2022

La importancia de la “Estrategia” en una mediación.

 

Dicen que la palabra “estrategia” proviene del griego y significa “dirección, don de mando”. Es por ello que como buen mediador, las estrategias deben marcar el camino a seguir ante las derivadas de un conflicto. 

Una estrategia supone en nuestro caso, la manera de describir el cómo va a hacer las cosas el mediador y que pautas han de tenerse en cuenta si se quiere de forma voluntaria acceder a un proceso que conduzca a la posibilidad de un encuentro en el mejor de los sentidos. No es una planificación simplemente, sino el “itinerario a seguir” si queremos ir de cómo están a cómo quieren estar en un futuro.

Una buena estrategia debe tener claro unos objetivos tanto generales como específicos y adaptar las habilidades y técnicas a utilizar según la estrategia a seguir en el caso de que se trate. Evidentemente nada tiene que ver la estrategia a seguir si se trata de un problema intercultural, a si lo es familiar, empresarial o comunitario, ya que cada caso requerirá de estrategias distintas para intentar llegar a un acuerdo. Es por eso que las estrategias sugieren una trayectoria a seguir y cómo preparar las reuniones, en el camino al acuerdo. Es lo que luego llevaremos a la acción. Así igual que preparamos que preguntas debemos hacer, debemos tener marcada una estrategia desde el principio, a seguir, una vez hayamos radiografiado como se encuentra el conflicto, el problema que nos traen.

¿Cuándo podemos hablar de una buena estrategia? Podemos decir que hemos elegido la ideal, cuando se aumentan las posibilidades de acuerdo, porque las partes se han comprendido aunque no hayan compartido sus puntos de vista. Eso es lo que llamamos “reconstrucción de las relaciones”.

Una buena estrategia se beneficia de la actitud y de la voluntad de los contendientes y aprovecha nuevas oportunidades de diálogo, una vez que se descubre lo que les une y no lo0 que les separa. Eso nos permitirá entrar en “otro terreno de juego”. 

Las estrategias que utilicemos en un proceso de mediación, nos llevará a aportar educación en los mediados y entrenamiento en habilidades.

¿POR QUÉ DESARROLLAR ESTRATEGIAS?

Desarrollar estrategias es realmente un modo de enfocar tus esfuerzos y los de tus clientes y comprender cómo va a conseguir que el acuerdo se haga realidad. Haciéndolo, puede lograr las siguientes ventajas:

-Aprovechar cada uno de ellos aquellas oportunidades que surjan;

-Responder de manera efectiva a la resistencia y barreras que puedan hacer que fracase el proceso

-Y un uso del tiempo y del esfuerzo más eficiente.

No olvidemos nunca que sin una idea clara del cómo llevar a cabo el proceso de mediación, las acciones y las reuniones que realice pueden llevar a perder tiempo y esfuerzo, y fallar en beneficiarse de las oportunidades que van surgiendo

 

¿CÓMO DESARROLLAR ESTRATEGIAS?. Nada mejor que partir tras una primera reunión con las partes, de una lluvia de ideas, donde todos los afectados por el conflicto sientan, que sus ideas son escuchadas y valoradas y donde la crítica constructiva pueda ser expresada abiertamente. Para ayudar a conseguir estas metas, podría colocar algunas “reglas básicas” de manera que la gente se sienta libre de expresarse. Una muestra de reglas básicas podría incluir:

Una persona habla a la vez;

No interrumpir a la otra persona;

Las ideas de todos son respetadas.

No olvidéis nunca que si ellos deben hacerse acreedores del éxito del acuerdo, no hay otra fórmula que TRABAJAR JUNTOS PARA PENSAR EN LAS MEJORES ESTRATEGIAS resolver el problema


Patrones de Conflictos

 

    Tenemos que ser conscientes los mediadores, de los diferentes "patrones" que convergen en los muchos conflictos que atendemos. Principalmente me atrevo a ofreceros esta infografía, precisamente para saber, diferenciar nuestra misión de "gestionar" los problemas, que no resolverlos. Hablar de "resolver, supone una apuesta por la eliminación o reducción del conflicto. Mientras que gestionarlo, supone, diseñar estrategias para minimizar las disfunciones del conflicto y por tanto maximizar sus aspectos positivos.
    Pero analicemos esos patrones:

1. Conflictos de recursos escasos: supone una disputa por algo de lo que no hay suficiente para todos. Ante ello existe competición, escasez, comparación con lo que tiene el otro... por ejemplo peleas por herencias, lindes de terrenos, etc

2.- Conflicto de Poder: Surge cuando la disputa supone que alguno de los implicados quieren mandar, dirigir o controlar más a otro. Existe por tanto juego de poder, necesidad de influencia, por prestigio, o quizás intentar dominar las circunstancias.

3.- Conflictos de protección de la autoestima: Son disputas que surgen porque mi o nuestro orgullo personal se siente herido. Parten de una comparación social por la pertenencia al grupo y por la necesidad de ser aceptados. Es el caso de haber sufrido agresiones verbales o expresiones de desvalor de alguna persona o su trabajo.

4.- Conflictos de valores. Las disputas surgen porque mis valores o creencias están en juego y por eso es importante saber si se aprecia por la conducta o por la invocación de los principios. Podriamos poner el ejemplo del dilema entre abortar o no, ya que desde el punto de vista moral en el seno de la familia puede crear tensión en el grupo y cierta pérdida de las relaciones interpersonales.

5.- Conflicto estructural: Surge cuando disputamos por un problema cuya solución requiere largo tiempo y un esfuerzo importante de muchos o en su caso situaciones que van más allá de nuestras posibilidades personales. Hablamos de problemas étnicos, religiosos o identitarios.

6.- Conflicto de identidad. Disputamos porque vemos amenazada mi manera de ser como persona o como miembro de un colectivo. Estamos en la construcción de una identidad personal, como ocurre por ejemplo con el adolescente que pretende diferenciarse y se opone sistemáticamente a las pautas impuestas.

7.- Conflicto normativo: Entramos en él porque se incumplió una norma legal o social y por tanto, rompemos las reglas de juego. Hablamos de situaciones por ejemplo donde un trabajador no es puntual, cuando no sabemos que norma aplicar por ejemplo de un precio antigua de alquiler de una vivienda o cuando un deportista se salta las normas del juego.

8.- Conflicto de Expectativas: Surge porque no se cumplió o se frustró lo que uno esperaba del otro. Asi existe sentimientos de traición, frustración, deslealtad, perspectivas de fracaso o la necesidad de ajustarse a un rol concreto. Casos de competencia, probabilidad etc.

9.- Conflicto de inadaptación: Son momentos en los que disputamos porque cambiar las cosas de como creemos que debe ser, nos produce tensión. Hay problemas de identidad, socialización y de resistencia. Un cambio de trabajo o terminar una relación de pareja son ejemplos palpables de ello.

10.- Conflicto de información: disputamos por algo que se dijo o que no se dijo o en su caso, que se entendió de forma distinta. Secretos, mentiras, persuasiones, rumores, son ejemplos de ello. Gestos, posturas...

11.- Conflicto de intereses: El conflicto surge porque mis deseos o intereses son abiertamente contrapuestos a los tuyos. Existe muchas veces el dilema del regateo o de la elección oportuna. Necesitamos, ya que este es el más común, terminar con el problema para evitar costes o demostrar incluso que uno tenía razón ante los demás, salvando las apariencias.

12.- Conflicto atributivo: disputamos porque el otro no asume su responsabilidad o culpa en la situación plateada. Necesitamos buscar el porqué, buscar las intenciones y encontrar las causas. Por ejemplo cuando pensamos que el vecino ha roto la valla del jardín cuando no estábamos en la casa.

13.- Conflicto de incompatibilidad personal persistente: Disputamos porque habitualmente no nos entendemos con determinadas personas y existe cierto choque de personalidades. Existe una falta de empatía, desconfianza y fracaso de las expectativas, como por ejemplo el conflicto entre líderes de comités de empresa y dirección de la misma.

14.- Conflicto de inhibición: La disputa surge porque claramente le corresponde a otro la solución del problema. Existe miedo a un posible daño o percepción de un  peligro, como ocurre cuando a la abuela nadie quiere tenerla en casa bajo su cuidado o una mala noticia que no quiere darse.

15.- Conflicto de legitimación: Disputamos porque el otro no está legitimado para actuar como lo hace, lo ha hecho o pretende hacerlo. Un ejemplo sencillo sería, ¿puede la esposa de uno de los herederos intervenir en el reparto de una herencia frente a los hermanos de aquél?

16.- Conflicto de inequidad: La disputa surge porque sentimos la acción o conducta del otro o de los otros totalmente injusta. Existe dolor, indignación, insatisfacción y la necesidad de compartir una idea común de los justo y lo injusto. Un ejemplo común es el reparto de las tareas domésticas.

    Querido lector, espero que este glosario te ayude a entender las distintas vicisitudes que nos encontraremos en la gestión de los conflictos. Javier Alés










lunes, 10 de octubre de 2022

Compara las distintas "Alternative Dispute Resolution"

 

Una de las cosas muchas veces, que pasamos por alto, es la simple comparación de métodos alternativos a la solución de disputas. Tanto, que cuando nos preguntan por las diferencias entre unos y otros, olvidamos la virtudes no solo de la mediación, sino de otros métodos más o menos tradicionales, que al fin y al cabo, persiguen lo mismo: intervenir ante una disputa para evitar que continúe en el tiempo. Aquí os ofrezco en esta simple infografía, las más destacables, espero os guste. Seguimos con la idea de que "una imagen vale más que mil palabras" una semana más. Las distintas diferencias son:

Por la finalidad que persigue el método (centrado en pasado o futuro y quien gana)

Negociación: Futuro/pasado. Los dos ganan y se hacen concesiones

Conciliación: Pasado. Los dos ganan. Buscan reconciliación

Arbitraje: Pasado. Uno gana y otro pierde

Juicio: Pasado. Uno gana y otro pierde

Mediación: Futuro. Los dos ganan. Buscan el reconocimiento mutuo

Por la intervención de terceros

Negociación: No hay, ya que se reunen libremente para tomar decisiones

Conciliación: Existe. Reúne a las partes para que hablen entre ellas en presencia del conciliador

Arbitraje: Existe. Dicta un laudo obligatorio

Juicio: Existe. Dicta una sentencia

Mediación: Existe. Controla el proceso y ayuda a buscar solución, respetando el empoderamiento

Por la participación de las partes en el método

Negociación: Voluntaria

Conciliación: Voluntaria

Arbitraje: Voluntaria/requerida, depende del proceso y pacto anteriores

Juicio: Requerida

Mediación: Voluntaria

Por la comunicación y proceso estructurado

Negociación: La más informal de todas, están porque quieren y pactan ellos las formas

Conciliación: Informal. No hay pasos a seguir. Solo si es posible la voluntad

Arbitraje: Formal. Hay reglas pactadas entre las partes

Juicio: Formal, hay un proceso y unos plazos que cumplir por ley

Mediación: Informal. Estructurado, flexible

¿Quién resuelve?

Negociación: Las partes

Conciliación: Las partes. El conciliador solo preside

Arbitraje: El árbitro

Juicio: El juez

Mediación: Las partes. Con la implicación del mediador

Fuerza de la resolución o acuerdo

Negociación: Según las partes. El contrato vincula o acuerdo verbal

Conciliación: Vinculante

Arbitraje: Según acuerden. Vinculante

Juicio: Vinculante

Mediación: Según acuerden las partes, en algunos casos necesidad de elevar a público

martes, 4 de octubre de 2022

Los "MOMENTOS" en una mediación

 


    Dicen muchos que una imagen vale más que mil palabras y es cierto. En mi búsqueda cada día de mejorar como profesional, hoy me acerco a lo que llamamos con una palabra muy española... "MOMENTOS". En este gráfico quiero representar los distintos "momentos" por los que pasamos los mediadores y mediadoras a la hora de afrontar un caso de mediación. Muchos los pueden llamar etapas, otros fases, pero yo reivindico con este gráfico, los momentos que vivimos a lo largo de la atención de un caso en la gestión de un conflicto, sea cual sea el mismo. Espero os guste

1º Momento: Escucha y junto a ello, convence que está en el mejor lugar para gestionar su problema
2º Momento: Valora la idoneidad de ser este el mejor proceso para el conflicto que tienen, si no es asi... deriva
3ºMomento: Consigue que abran la mente y sean capaces de evitar aquello que les impide escucharse
4º Momento: Céntrate en todo aquello que les une y no en lo que les separa según sus versiones
5º Momento: A partir de ahora cuida y mima cada una de las preguntas que vas a realizar, deben estar bien seleccionadas
6º Momento: Cruza información y miradas. Te permitirá que se reconozcan aunque no compartan sus versiones
7º Momento: Con tus técnicas y habilidades, comienza a valorar la posibilidad de una salida al problema
8º Momento: Tendrás la "agenda" cargada de temas. Es el momento de asumir o descartar todas las planteadas
9ºMomento: Se consciente de empoderarles ahora más que nunca, porque ya están en un "escenario" distinto
10º Momento: Valora si finalmente podemos llegar a un acuerdo y sobre todo, si este puede ser total o parcial
11º Momento: Es el momento final de comprobar que el esfuerzo llevó a un acuerdo con 4 pilares: Justo, Equitativo, Estable y Duradero. ¿Es así?
12º Momento: Supervisa al cabo de 1, 2 o 3 meses si el acuerdo se está cumpliendo, les sirve a ellos y a ti para analizar tu trabajo.
@JavierAlés

lunes, 3 de octubre de 2022

Mas allá de la mediación

 

Hace una semana tuve la oportunidad de impartir una conferencia en la ciudad de Jalisco en Guadalajara, México, de forma virtual y a la hora de pensar que podía compartir con compañeros mediadores, pensé en la importancia de acompañar a nuestros clientes en su mirada de futuro. A pesar del conflicto, de su dureza, de su negatividad en la mayoría de los casos, hay que mirar el futuro para poderles ayudar

Por eso siempre decimo que una de nuestras principales misiones es, hacerles ver una oportunidad donde ellos ven un problema.

Y me pregunte en voz alta ¿Por qué hablamos del más allá?

Muchas mitologías de tipo indo-europea comparten la creencia de alguna forma, de la existencia de otro mundo más allá de la muerte y en muchos casos como en las mitologías persas, griegas, germanas, celtas o eslavas, se deben cruzar unas aguas (generalmente un río) para acceder a él, siendo las almas guiadas por un hombre mayor.​ Esto me hace pensar en la aguas que debemos recorrer en el camino del proceso a la hora de mediar, y que no hay otra forma de hacerlo más importante, que de la mano de alguien con experiencia, habilidades y conocimiento, que les permita llegar a ese más allá anhelado por nuestro cliente.

En la mitología griega, las aguas de este río, de este proceso podríamos decir, lavaban los pecados y los recuerdos mientras que en los mitos celtas y germánicos las aguas representan la inmersión en la sabiduría. Es nuestra misión. Mientras que no se respeten aunque no compartan puntos de vista, no se “lavan” las relaciones y no existe el reconocimiento mutuo, que te permita ver más allá.

También comenté, que el otro mundo, se describe de maneras diferentes según la mitología, hay veces que se describe con alegorías a prados, islas, bosques o edificios, lo cual hace difícil averiguar cómo se imaginaba el otro mundo en la religión original protoindoeuropea. No es fácil adivinar que te vas a encontrar en el futuro, pero si es cierto que se trata de “buscar” un lugar donde “acampar”

Y todo parte, queridos amigos, de ser capaces de ver más allá de lo evidente, de lo ocurrido.

Por eso, es recomendable no conformarnos con lo accesible y comprender el trasfondo de las situaciones

También propuse en mi intervención, que los asistentes me acompañaran en un pequeño juego.

Les dije, “lo único que tenéis que hacer es pensar en vuestro árbol favorito”.

Cerrar los ojos e imaginarlo. Puede que sea un platanero de un parque de tu ciudad, un roble de los paisajes de tu infancia o aquella encina majestuosa que viste en tu última excursión o que había en casa de tus abuelos.

En realidad, no importa qué tipo de árbol es ni dónde está. Lo único que tenéis que hacer es coger papel y lápiz y pintarlo.

Si hacéis lo que os propongo, seguramente, la imagen de tu árbol incluye un tronco, ramas y hojas. Al fin y al cabo, así es como solemos ver y representar los árboles, ¿no?

Pero, espera un momento, ¿no le falta algo a esa imagen?

¡Claro! ¡Le faltan las raíces!, aunque no las veas, están ahí, son necesarias para su existencia.

Sin embargo, cuando miramos un árbol, lo vemos solo a medias: nos quedamos en aquello que captan nuestros ojos y pocas veces somos capaces de mirar o pensar más allá. ¿No te parece que esa es nuestra principal misión como mediadores?

Por eso, evocando a una película que siempre traigo a mis alumnos para que trabajemos en clase, “El Guerrero Pacífico”, me gustaría compartir frases de esa película que trata de poder alcanzar tus metas aunque los demás no crean en ti. Frases como:

“El viaje es lo que nos trae la felicidad, no el destino”. Nosotros podemos garantizar el proceso, que vamos a transitar el rio, para ver que nos encontramos más allá, pero nunca sabemos si habrá acuerdo o no, si lo que piensan les va a satisfacer una vez desarrollemos nuestro trabajo.

“Puedes vivir toda una vida sin estar nunca despierto”. Y es verdad. Los mediados se pierden muchas veces en banalidades, que nos les permite ver más allá, lo que de verdad les merece la pena o pueden aprovechar de las cenizas del conflicto

“La mente es como un fantasma que vive solo en el pasado o solo en el futuro. Su único poder sobre ti es desviar tu atención del presente”. El presente es para nosotros, mediadores, lo más importante, hasta el punto, que pensamos como decíamos antes, en la gran oportunidad que supone, que estemos sentados ahora mismo, mirándonos cara a cara, las personas que pueden buscar la solución a lo ocurrido. No perdamos esa gran oportunidad

“Saca la basura de tu mente”. La basura, simboliza todo aquel pensamiento que te distraiga de lo que realmente importa: estar presente plenamente en este momento, aquí, ahora.

Y queridos amigos y amigas ¿cuál es el TESORO QUE VAMOS A ENCONTRAR SI MEDIAMOS?…

Pues yo lo tengo claro. QUE SE RECONOZCAN Y CONSIGAN UN ACUERDO, JUSTO, EQUITATIVO, PERO SOBRE TODO… ESTABLE y DURADERO

Por eso siempre pienso que, si un acuerdo no se cumple... ¿En que momento fallamos si hemos garantizado el acuerdo? Quizás no hayamos sido capaces de “ver más allá”

Y conseguir viajar al pasado para regresar al mejor futuro posible para ellos, como en la famosa película de ciencia ficción que en 1985 revolucionó las pantallas de todo el mundo: “Regreso al futuro”, que relata las aventuras de Marty McFly, un adolescente rebelde e impulsivo que vive con sus padres y viaja accidentalmente al pasado desde 1985, su época, a 1955 la época en que sus padres se conocieron, gracias a un invento de “Doc” un científico que logra incluir en un coche una máquina del tiempo. Eventualmente, cambia los hechos específicos de la línea original de tiempo en que sus padres se conocieron y enamoraron, al cambiar los hechos mejora su futuro.

Seamos nosotros también capaces.

Gracias siempre por escucharme y acompañarme en cada viaje al futuro