Cuantas veces no me habré
sentido en una mediación, como aquel sastre que más de una vez le han encargado
la creación de un traje a medida y mediante ello hacer verdaderas “costuras del
alma.
Cuando hablamos de Mediación,
la profesión que me cautivó hace muchos años (no olvide el lector/a que mis
inicios fuero en Sevilla en 1992) lo primero que comprendí es que a través de
ella aprendería a como elaborar un “traje a medida” para aquellas personas que
por circunstancias de la vida habían tenido todo tipo de “roturas” y
“descosidos” en sus relaciones humanas
Y mi primera pregunta siempre
fue: ¿porque la mediación más que una técnica es una práctica artesanal?
Tenemos que tener en cuenta
que cuando trabajamos en mediación, diseñamos a medida cualquier “prenda” con
aquellos “tejidos que usted elija”, desde la elección del tejido hasta su
presentación final sobre maniquí, con un corte artesanal, a su gusto, según la
época del año, la altura, el peso, el color de pelo, el tipo…de aquel mediado
que viene a nuestro taller.
Lo importante es que el traje
sea a medida y que le siente bien a quien lo encarga, por eso podemos hablar de
costura en un proceso de mediación, para elaborar medidas, talles, pruebas de
todo tipo. En definitiva, sastrería para toda la familia, elaborada de forma
artesanal considerando y cuidando todos los detalles y siempre desde lo que
cada uno “elige” y “le gusta”. Y además con la humildad de una modista, cuyo
mérito se lo lleva quien le encarga el traje, cuando una vez lucido, dice a sus
amigos y amigas, ¿has visto el traje que me he comprado?
Me siento modisto y mediador,
por eso me pregunto ¿DE VERDAD TODOS TENEMOS LA TALLA S, M, L XL O XXL?
Significaría que solo hay 5 tipos de personas, y nada más lejos de la realidad,
podemos decir que hay tantas tallas como personas en el mundo, tantas
mediaciones como conflictos surjan. Es verdad que ya algunas marcas sacaron la
talla XS e incluso la XXXL, pero da igual 5 que 7
Pero, ¿Cómo HA EVOLUCIONADO LA
SASTRERIA Y LA MEDIACIÓN?
Yo creo que en su evolución ha
ido dotándose de las suficientes habilidades y conocimientos para ampliar las
líneas de negocio: Confección industrial, taller de arreglos de todo tipo de
ropa, modistería, confección, venta y alquiler de trajes de etiqueta y
protocolo y el área de Vestuario profesional. De la mediación natural, que se
ha practicado siempre, hemos pasado a la mediación profesional, por eso en
nuestros inicios, todos hemos (abogados, psicólogos, educadores, trabajadores sociales,
criminólogos…) sabido mediar con minúsculas, pero la sociedad hoy en día
demanda de verdaderos “modistos” con mayúsculas, profesionales mediadores que
sepan trabajar, hacer un patrón, calendarizar y al fin y al cabo convertir lo
flexible (que siempre lo será) en una perfecta estructuración de trabajo.
Pero, se nos antoja
absolutamente indispensable LA CONFIANZA EN TU SASTRE.
También viene a mi mente, como
en el cuento del “nuevo traje del emperador” si las partes no muestran la buena
fe suficiente y colaboración, de nada sirve la mediación ya que el “traje es
invisible” y al ponérselo, en realidad se encuentran “desnudos” ante su
confianza y el acuerdo al que lleguen.
Recordáis: “Había una vez un
Emperador al que tanto importaban sus vestidos, que encargó un traje nuevo a
dos bribones que prometieron hacerle un traje con una tela tan especial que
solo podrían ver quienes no fueran tontos o indignos de su cargo. Pero solo
acumulaban el oro y los ricos materiales que recibían, mientras hacían como que
tejían. Cuando los asesores del Emperador fueron a ver a los sastres tuvieron
miedo de ser tomados por tontos, y regresaron alabando grandemente el traje. Lo
mismo ocurrió con cuantos los visitaron, y con el propio Emperador, quien,
cuando el traje estuvo listo, no dudó en quitarse sus ropas. Y fue al desfile
vestido con sus invisibles telas, que también eran alabadas por todo el pueblo.
Hasta que un niño gritó entre risas "El emperador está desnudo" y
todos, incluido el Emperador, se dieron cuenta del engaño y del ridículo que
habían hecho”.
Por eso cuando os hablo de
sastres, me refiero a la necesaria confianza en la persona mediadora, en lo que
supone la mediación y el proceso que vamos a seguir y eso solo se consigue
trabajando con buenos materiales, con lo que realmente desean nuestros clientes
y sobre todo con la confianza entre ellos y nosotros.
Por eso me pregunto ¿Por qué
RECOMENDAR LA MEDIACIÓN? ¿Por qué recomendar un traje hecho a medida? Porque
necesitamos tiempo, pensar en lo que nos “gusta” y no tanto ir a un traje
prefabricado, en una tienda que haremos que nos sienta bien, según lo que nos
ofrecen ya realizado (símil que me gusta comparar con las sentencias ya
prefabricadas por parte de los juzgadores en un pleito. O si no, ¿Cuántas veces
nos habrán preguntado en nuestro despacho…cuanto es lo normal pasar como
pensión en un divorcio si mi hijo tiene 3 años? ¿Qué es lo que dicen los
jueces?
Un taller de costura necesita
de un aprendizaje especial ya que se nos presenta como un taller en el que se
tratan los temas para una buena formación: Introducción a la conflictología:
naturaleza y estructura del conflicto y las actitudes más frecuentes ante él;
La gestión positiva del conflicto; La puesta en práctica de las herramientas
como parte implicada. Aquí esta nuestra formación como modistos de las
relaciones humanas y que tanto mima a sus alumnos la Escuela Internacional de
Mediación EIM.
Pero no quiero olvidar, que
trabajamos con personas y por tanto también tenemos que entender que, aunque es
un proceso, tenemos que SABER RECICLAR NUESTROS SENTIMIENTOS, lo que a mi me
gusta llamar la COSTURAS DEL ALMA
En la mayoría de los armarios
roperos guardamos ropa que hace mucho dejamos de usar, pero que a su vez no
queremos tirar porque está nueva o, aunque tiene zonas deterioradas, otras
están bien. Por eso en mediación también hablaremos de dar una “segunda oportunidad”
a esta ropa con un poco de imaginación y mucho entusiasmo.
En definitiva, podemos
gestionar un conflicto para resolverlo, pero sobre todo, para transformarlo.
Esto solo se consigue si
sabemos hacer un buen patrón Y por supuesto, para reciclar y ahorrar, hay que
hacer caso del refrán “El que guarda, halla”; así realizaremos una exploración
de las personas enfrentadas, pero siempre con la intención de hallar el punto
de conexión que les puede hacer “reconocerse” mediante el proceso de mediación.
Para terminar este artículo
que sale de lo más profundo de mi trabajo, solo queda animaros…a coser
La paciencia, el esmero, hacer
lo que a uno le gusta y para lo que sirve y en definitiva… que nuestro trabajo
se vea recompensado con la utilidad de nuestro “traje” y con la “vistosidad” de
su uso porque “le sienta bien a los mediados” porque no nos olvidemos nunca de
la satisfacción de la persona mediadora, ese sastre, que también es
fundamental.
Javier Alés, Sastre de
Profesión
