lunes, 19 de octubre de 2026

Saber diferenciar entre influenciar o manipular en una negociación

 


Considero que son dos conceptos muy importantes que debemos tener en cuenta en una negociación, pero también en cualquier ámbito de la vida. Vivimos en comunidad y cada vez que hay una conversación en una reunión, un debate, un mitin antes de unas elecciones y sobre todo en un proceso de búsqueda de solución de un conflicto.

Manipular una conversación supone utilizar estrategias ocultas, engañosas o de control para alterar la percepción, las emociones o la conducta de la otra persona con el fin de obtener un beneficio particular. Quizás sea la parte negativa de las consecuencias de esas manifestaciones: doblego al otro en su voluntad.

Mientras que influenciar una conversación significa lograr que la otra persona modifique lo que piensa, siente o hace, sin necesidad de obligarla o imponerse. No se trata de controlar o manipular, sino de guiar el intercambio a través de la conexión y el entendimiento. La persona que la ejerce busca el interés común de las partes implicadas, hay transparencia de objetivos, y no se esconde información importante.

En definitiva, se puede ser empático pero también asertivo para manifestar lo que piensas y sientes influenciando y no manipulando.

El problema radica como mediadores, que en demasiadas ocasiones se utiliza el concepto de «bien común», es decir, por ejemplo, «es por el bien de la empresa o de la familia», dando a entender que como la otra parte está dentro de la empresa o la familia, también es por su bien y por tanto debe aceptar o ceder aunque no esté de acuerdo. Pero realmente esto no justifica que no hayan intereses ocultos que debas desmontar

No estaríamos hablando de aquellas situaciones en las que una persona utiliza su posición de poder para imponerte de forma directa algo que no quieres…, caso en el que estaríamos hablando de imposición. Situación que no analizamos en este post, pero que también sería importante analizar porque sin equilibrio de poder, no hay mediación.

Detectar una manipulación es fundamental porque:

-       distorsiona la realidad,

-       hace desviar el tema de la conversación,

-       se apoya o se evoca el miedo,

-       se invierte el sentimiento de culpa

Hay muchísimas tácticas de manipulación en las conversaciones que seguramente habréis vivido, pero podemos perfectamente poner algunos ejemplos para poder detectarlos:

-       Hacerse la víctima.

-       Intentar convencerte más que comprenderte

-       Elevar la voz y gesticular exageradamente

-       Oculta información que no quiere desvelar

-       Se enfada e intenta presionar

-       Realiza acusaciones sin fundamento

Y según los expertos, algo que nos importa y mucho en una negociación: ¿Cuál es la consecuencia de todo esto?:

Pues está claro que nos encontramos ante negociaciones viciadas. Eso significa, desequilibrio en la mediación y falta de equidad en la misma.

Por eso es tan importante que aprendas a detectar tácticas de manipulación en las conversaciones, porque les ayudarás a:

♦ Elegir más libremente los puntos de acuerdo.

♦ Conseguirás que no sean víctima de los intereses, deseos y/o creencias de otra de las partes.

♦ Aumentarás la capacidad para influir y convencer de sus ideas.

Con todo ello si lo detectas y ayudas a que no exista manipulación, habrás conseguido conversaciones que acaben con acuerdos mucho más sólidos.

viernes, 9 de octubre de 2026

¿Y si ellos mismos promueven el discurso del odio?

 

Me pregunto en esta época de crispación que vivimos, ¿es posible hacer algo? Yo escuché a lo largo de mi vida profesional muchos discursos de odio, de ira, donde se adolece de la más mínima educación y empatía. Lo estamos viviendo hoy en día en España con muchos casos, mensajes en redes, valoraciones desacertadas de la justicia, etc

El discurso de odio es cualquier tipo de comunicación (oral, escrita, visual o a través de conductas) que ataca, humilla, estigmatiza o utiliza un lenguaje peyorativo o discriminatorio hacia una persona o grupo basándose en características de su identidad, tales como:

• Raza, color, etnia o ascendencia

• Religión o creencias

• Nacionalidad u origen nacional

• Género, sexo u orientación sexual

• Edad, discapacidad o lengua

Pero también permitirme hablar de CREENCIAS POLÍTICAS, ser de derechas o izquierdas supone la creación de un discurso del odio hacia el otro que no comulga con mi ideología.

Por eso no es fácil solucionar y prevenir los conflictos de odio, ya que requiere un enfoque integral que combine la educación, la acción comunitaria, el marco legal y la empatía. Al tratarse de un problema estructural, la respuesta debe darse en diferentes niveles de la sociedad.

Si en nuestro mundo profesional hablamos de convertir la “cultura del conflicto” en “la cultura del acuerdo ¿qué podemos hacer desde la mediación?

De momento creo que en cada caso, en cada proceso, en cada mediación, aportemos nuestro granito de arena desde la educación y la concientización. Hacerles ver la importancia del respeto y la escucha activa, permitiría con la escucha activa, conseguir que las partes se respeten aunque no compartan los distintos puntos de vista.

No permitir discursos manipuladores que intenten mediatizar la voluntad de otras personas

Necesitamos para ello trabajar en estos espacios educativos de resolución de conflictos que son los MASC, la empatía y sobre todo la inteligencia emocional. No vale decir lo que se quiera, sino lo que se piensa una vez analizado las consecuencias de ello. El respeto de los derechos humanos va a incidir en cada una de las posturas de los mediados.

Ni que decir tiene que desde nosotros y todas las instituciones debemos visibilizar la diversidad: Promover el conocimiento y la convivencia con diferentes culturas, religiones e identidades para desmitificar los estereotipos del "otro". Para ello nada mejor que la filosofía africana del “Ubuntu” soy, porque somos.

También hay que decir que si la mediación es comunicación, donde se rompió ese puente entre las partes, nada mejor que el espacio que te ofrece una mediación, facilitando diálogos guiados por profesionales donde las partes en conflicto puedan escucharse mutuamente en un entorno seguro.

A buen seguro con acciones simples, se conseguirían muchos avances, pero no olvidemos que son las instituciones las que deben garantizar la protección de los derechos ciudadanos y desincentivar las conductas de odio. Nosotros mediadores, desde la acción individual no debemos ser espectadores pasivos e intervenir siempre de forma asegura en los conflictos, siendo conscientes que debemos también cuestionar los propios prejuicios: Reflexionar sobre las ideas preconcebidas que se tienen hacia ciertos colectivos y determinadas situaciones, cuidando principalmente el lenguaje en los procesos.


martes, 6 de octubre de 2026

¿Afectan las estaciones del año a las negociaciones?

 


Esta es una pregunta que me repito cada vez que pasamos de una estación a otra, porque los medios informativos nos recuerdan que viene el frio, el calor o las depresiones por la vuelta al trabajo, alergias, etc. entre otras cosas

La respuesta como mediador es si. Sí, porque lo he podido comprobar en mis clientes durante todos estos años. las estaciones del año afectan de manera indirecta pero real a las negociaciones y al entorno de las relaciones personales ante conflictos y procesos de búsquedas de solución, debido a los cambios en las posiciones o intereses, la disponibilidad de las personas y los ciclos económicos incluso que pueden estar viviendo.

Pero ¿cuáles serían los distintos factores claves según la estación de que se trate?

La primavera es un periodo de planificación y renovación. Muchas empresas cierran presupuestos o inician nuevos proyectos tras el primer trimestre, lo que facilita negociaciones activas y la búsqueda de acuerdos a mediano plazo. En este sentido las personas se encuentran abiertas al diálogo, viendo la posibilidad de “florecer” cuando todo era gris y pensando que quizás se puedan arreglar las cosas. Hay por tanto un cambio de actitud positivo. El buen humor y energía y las horas de luz y las temperaturas influyen en el dinamismo de los procesos de negociación y en la paciencia o urgencia de la contraparte para cerrar un trato.

Por el contrario el verano, coincide con los periodos vacacionales en gran parte, de las personas y de todo el mundo corporativo. La toma de decisiones suele volverse más lenta porque los directivos clave están ausentes y el ritmo de trabajo decae, aunque es útil para negociaciones preparatorias o de bajo perfil. Se está cansado del año, se piensa en el descanso y lo que no se pudo arreglar ya, es mejor dejarlo para más adelante. Por el contrario, es un periodo de desintoxicación laboral, que permite pensar en los verdaderos intereses que deseas de futuro.

El otoño funciona como una etapa de adaptación, de retomar relaciones, expedientes, negociaciones suspendidas. Hay que engrasar la maquinaria y realizar una evaluación de metas anuales. Las negociaciones por ejemplo, se aceleran en el caso de las empresas que buscan cumplir sus objetivos financieros antes de que termine el año. Para los particulares, preparar el terreno para poder terminar el año con un “año nuevo, vida nueva”

Por último, el invierno, Incluye las festividades de fin de año y el cierre de actividades, expedientes, presupuestos etc.. Aunque diciembre suele frenar las negociaciones por las fiestas, enero y febrero marcan el puntapié inicial para nuevos contratos y grandes alianzas estratégicas y porque no: buenos acuerdos en mediación.

Pero... ¿y en el hemisferio sur?, pues aplique la misma regla según la termepartura y estación de que se trate y para ello, véase la imagen de este post.

Y por supuesto, no querría terminar sin indicar que dependerá también del tipo de conflicto y negociación, en el que por solo poner un ejemplo, si es un tema matrimonial o familiar, tras un periodo de convivencia continuada, como las vacaciones, se produce una mayor demanda de mediación familiar. En cambio, si se trata de temas empresariales coincide con los periodos previos a vacaciones donde se intenta cerrar asuntos antes del cierre por vacaciones


viernes, 25 de septiembre de 2026

No me gusta etiquetar un conflicto

 


Hay quien defiende que etiquetar un conflicto, un problema o alguna persona, puede ayudar a saber que hacer y conocer la receta previa para actuar en el caso. Por ejemplo no es lo mismo decir que alguien es “alcohólico” a decir que alguien “bebe mucho”.

Muchas veces los profesionales de cualquier ámbito necesitan, conocer “ la enfermedad que es” para ver su tratamiento.

Pero ¿es igual en un proceso de mediación? Tras muchos años la profesión me enseñó que no es bueno etiquetar, porque ante un proceso como el nuestro, flexible, en el que intentamos siempre ver cada caso como único y distinto a los demás y profundizamos en lo ocurrido para ayudarles a que tomen una decisión sensata y duradera, no me gusta etiquetar,

Etiquetar tus emociones o experiencias internas te ayuda a comprender lo que sientes y saber cómo actuar de forma adecuada.

Etiquetar es un error que bloquea la comunicación y activa la actitud defensiva. Es más, estamos viviendo actualmente que etiquetar una profesión también lo puede ser. Somos muchos los que ya nos gustan que nos llamen “gestores de conflictos” porque etiquetarlo de mediación, conciliación, facilitación, derecho colaborativo etc. nos lleva a establecer límites a nuestra labor.

Y siempre recordaré aquella señora que un buen día me vino a verme a mi estudio, y tras contarme lo que le ocurría me dijo textualmente:

“la verdad es que como usted es, usted es… ¡es que estoy muy nerviosa!. Bueno me da igual como se llame… como usted me va a ayudar”

Habrá una frase más bonita.

Y también hemos de analizar el ¿por qué es un problema etiquetar a las personas?

-       Pienso que fundamentalmente cierra el diálogo: Reduce a una persona o a una situación a una sola palabra impide entender el problema real.

-       También aumenta la tensión: Los ataques personales generan resistencia y provocan que la otra parte en el conflicto responda con reproches o silencio.

-       Evita el esfuerzo de deconstruir el conflicto y reconstruir la relación: Poner etiquetas como "conflictivo" ahorra un trabajo interno o una escucha empática genuina.

Por ello desde la mediación debemos cambiar el enfoque de las etiquetas  si se producen a lo largo de un proceso, a lo que ayuda mucho dominar plenamente la técnica del “parafraseo”.

En vez de juzgar a la persona, describe la conducta: que no digan "eres un grosero y no me dejas hablar", consigue traducirlo en "cuando interrumpe, no será posible terminar de conocer la idea".

En vez de imponer una emoción, propón una percepción: No digas "creo que estás enojado", di "noto que pareces frustrado, ¿es así?".

Separa los sentimientos de los hechos: Concéntrate en la situación específica que causa el problema y no en rasgos negativos del carácter.

Es cierto que quien defiende los beneficios de etiquetar, básicamente lo ven desde la idea  de saber reconocer y aplicar una guía de acción, algo que nos permite una mayor claridad de intervención.

Pero los mediadores y mediadores sabemos intervenir desde el descubrimiento de que cada caso es único y no hay una misma fórmula para diferentes casos.


viernes, 18 de septiembre de 2026

Que importante es lograr que sonrían

 


Conseguir una sonrisa en una negociación es una técnica de comunicación efectiva que presupone romper tensiones, contagiar optimismo de que un acuerdo es posible y acelera la confianza mutua para la búsqueda del mismo.

Pero sabemos ¿por qué funciona la sonrisa?

Los expertos analizan desde un punto de vista científico 3 razones claras:

-       Genera química positiva: Libera endorfinas y dopamina, reduciendo el estrés tanto en ti como en la otra parte.

-       Aumenta la influencia: Las personas sonrientes se perciben como más accesibles, seguras y carismáticas.

-       Fomenta la colaboración: Cambia la mentalidad de confrontación a una búsqueda conjunta de soluciones.

Pero los mediadores cómo sabremos aplicarla estratégicamente en un proceso concreto, la respuesta es bien sencilla: desde el comienzo con el saludo inicial al recibir a nuestros mediados, con una postura abierta, el contacto visual con ambos y esbozar una sonrisa sincera.

Posteriormente para conseguir rebajar la tensión en la negociación, debemos tener y sobre todo provocar (ahí esta la gran dificultad) debemos tener una sonrisa consciente cuando el ambiente se vuelva rígido o existan desacuerdos difíciles.

Tras lanzar una propuesta de acuerdo o en su caso vías de solución, debemos mantener mucha calma y sobre todo una actitud receptiva en esos momentos de silencio que se producen para ver la reacción de la otra persona antes de responder a la misma.

No debemos nunca de olvidar ya seamos mediadores o mediados que en opinión de algunos especialistas, el 72% de las personas que sonríen son percibidas como más seguras y más exitosas, lo que supone una especial apertura a la negociación y el acuerdo.

“Las personas que sonríen en las negociaciones son menos propensas a caer en un cuadro de ira, ansiedad o estrés”, lo que permite un proceso más fiable.

Según los especialistas, cuando estamos contentos vemos el futuro con mayor optimismo y tenemos la sensación de que todo saldrá bien. De esta forma nos sentimos más motivados para alcanzar nuestros objetivos en la negociación.

Nuestro estado de ánimo puede mejorar prácticamente en cualquier situación si sonreímos o reímos. Por eso una sonrisa aleja los problemas y preocupaciones de la mente y ahí surge el verdadero espacio para cambiar de rumbo un conflicto.

Todos sabemos que negociar con alguien que pensamos es difícil, nos lleva a tener una coraza, para estar pendiente siempre y poner en duda todas sus propuestas, por eso creo que es también labor de los mediadores y mediadoras conseguir que una sonrisa sea la llave para ver vías de solución. ¿imposible? Piensan muchos. ¿Y porqué no? Pienso yo.

No olvides querido lector, que si sonríes, podrás expresar con mayor claridad tus puntos de vista y serás más consciente al tomar decisiones, en lugar de gastar tu energía pensando en salir de la negociación lo antes posible, o en el malestar que te causa la persona que tienes enfrente.


miércoles, 12 de agosto de 2026

¿cuando existe un eclipse en las relaciones que impide avanzar en un proceso de mediación?

 


¿Por qué se producen los eclipses?

A la hora de observar un eclipse de Sol y entender bien qué es lo que estamos viendo, lo primero que cabe preguntarse es: ¿qué es un eclipse? Si acudimos al diccionario etimológico veremos que "eclipse" viene del griego ékleipsis, que significa "desaparición" o "abandono", lo que permite entender de una forma bastante gráfica las sensaciones que las personas que vivieron antes del desarrollo de la astronomía experimentarían al presenciar semejante prodigio. 

Ya en términos modernos, al hablar de un eclipse hablamos de un fenómeno astronómico que ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean, y el cuerpo que está en medio proyecta su sombra sobre el otro. Las órbitas de los tres impiden que el Sol sea el cuerpo que esté en medio, afortunadamente, pues si tal cosa ocurriera, no solo no habría lugar a eclipse alguno, sino que sería catastrófico para nuestro planeta. 

Quedan, por tanto, dos posibilidades. Si la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra, la sombra de la Luna se proyectará sobre alguna zona de la superficie de la Tierra, y tendremos un eclipse de Sol. Desde esa región estaremos pues a la sombra de la Luna, y veremos el Sol total o parcialmente tapado por esta. Si por el contrario es la Tierra la que se sitúa entre el Sol y la Luna, hablaremos de un eclipse de Luna, porque desde nuestro planeta veremos la Luna oscurecida por estar en la sombra que proyecta la Tierra.

Pues bien, fuera de estas explicaciones bien sabéis que me gusta todo relacionarlo con mi profesión de mediador y por tanto la pregunta es ¿cuando existe un eclipse en las relaciones que impide avanzar en un proceso de mediación?

A esa pregunta, yo lo tendría claro, según distintas situaciones:

-        Se produce un eclipse cuando se interpone el interés particular al interés general, creciendo el ego

 

-        Se produce cuando en distintas sesiones hablas más que escuchas, monopolizando las sesiones

 

-        Se produce cuando no cuentas todo lo que te afecta relacionado con el conflicto y de pronto aparece nublando distintas situaciones lo ocultado

 

-        Se produce cuando la “basura” que tienes en tu mente te impide ver la oportunidad que te ofrece de mirar hacia delante una mediación

Quizás sea uno o dos minutos, como el eclipse de sol que vamos a vivir hoy en España, pero esos minutos pueden cambiar toda una relación.

Feliz Eclipse.


lunes, 6 de julio de 2026

La persona mediadora como sastre de las relaciones humanas

 


Cuantas veces no me habré sentido en una mediación, como aquel sastre que más de una vez le han encargado la creación de un traje a medida y mediante ello hacer verdaderas “costuras del alma.

Cuando hablamos de Mediación, la profesión que me cautivó hace muchos años (no olvide el lector/a que mis inicios fuero en Sevilla en 1992) lo primero que comprendí es que a través de ella aprendería a como elaborar un “traje a medida” para aquellas personas que por circunstancias de la vida habían tenido todo tipo de “roturas” y “descosidos” en sus relaciones humanas

Y mi primera pregunta siempre fue: ¿porque la mediación más que una técnica es una práctica artesanal?

Tenemos que tener en cuenta que cuando trabajamos en mediación, diseñamos a medida cualquier “prenda” con aquellos “tejidos que usted elija”, desde la elección del tejido hasta su presentación final sobre maniquí, con un corte artesanal, a su gusto, según la época del año, la altura, el peso, el color de pelo, el tipo…de aquel mediado que viene a nuestro taller.

Lo importante es que el traje sea a medida y que le siente bien a quien lo encarga, por eso podemos hablar de costura en un proceso de mediación, para elaborar medidas, talles, pruebas de todo tipo. En definitiva, sastrería para toda la familia, elaborada de forma artesanal considerando y cuidando todos los detalles y siempre desde lo que cada uno “elige” y “le gusta”. Y además con la humildad de una modista, cuyo mérito se lo lleva quien le encarga el traje, cuando una vez lucido, dice a sus amigos y amigas, ¿has visto el traje que me he comprado?

Me siento modisto y mediador, por eso me pregunto ¿DE VERDAD TODOS TENEMOS LA TALLA S, M, L XL O XXL? Significaría que solo hay 5 tipos de personas, y nada más lejos de la realidad, podemos decir que hay tantas tallas como personas en el mundo, tantas mediaciones como conflictos surjan. Es verdad que ya algunas marcas sacaron la talla XS e incluso la XXXL, pero da igual 5 que 7

Pero, ¿Cómo HA EVOLUCIONADO LA SASTRERIA Y LA MEDIACIÓN?

Yo creo que en su evolución ha ido dotándose de las suficientes habilidades y conocimientos para ampliar las líneas de negocio: Confección industrial, taller de arreglos de todo tipo de ropa, modistería, confección, venta y alquiler de trajes de etiqueta y protocolo y el área de Vestuario profesional. De la mediación natural, que se ha practicado siempre, hemos pasado a la mediación profesional, por eso en nuestros inicios, todos hemos (abogados, psicólogos, educadores, trabajadores sociales, criminólogos…) sabido mediar con minúsculas, pero la sociedad hoy en día demanda de verdaderos “modistos” con mayúsculas, profesionales mediadores que sepan trabajar, hacer un patrón, calendarizar y al fin y al cabo convertir lo flexible (que siempre lo será) en una perfecta estructuración de trabajo.

Pero, se nos antoja absolutamente indispensable LA CONFIANZA EN TU SASTRE.

También viene a mi mente, como en el cuento del “nuevo traje del emperador” si las partes no muestran la buena fe suficiente y colaboración, de nada sirve la mediación ya que el “traje es invisible” y al ponérselo, en realidad se encuentran “desnudos” ante su confianza y el acuerdo al que lleguen.

Recordáis: “Había una vez un Emperador al que tanto importaban sus vestidos, que encargó un traje nuevo a dos bribones que prometieron hacerle un traje con una tela tan especial que solo podrían ver quienes no fueran tontos o indignos de su cargo. Pero solo acumulaban el oro y los ricos materiales que recibían, mientras hacían como que tejían. Cuando los asesores del Emperador fueron a ver a los sastres tuvieron miedo de ser tomados por tontos, y regresaron alabando grandemente el traje. Lo mismo ocurrió con cuantos los visitaron, y con el propio Emperador, quien, cuando el traje estuvo listo, no dudó en quitarse sus ropas. Y fue al desfile vestido con sus invisibles telas, que también eran alabadas por todo el pueblo. Hasta que un niño gritó entre risas "El emperador está desnudo" y todos, incluido el Emperador, se dieron cuenta del engaño y del ridículo que habían hecho”.

Por eso cuando os hablo de sastres, me refiero a la necesaria confianza en la persona mediadora, en lo que supone la mediación y el proceso que vamos a seguir y eso solo se consigue trabajando con buenos materiales, con lo que realmente desean nuestros clientes y sobre todo con la confianza entre ellos y nosotros.

Por eso me pregunto ¿Por qué RECOMENDAR LA MEDIACIÓN? ¿Por qué recomendar un traje hecho a medida? Porque necesitamos tiempo, pensar en lo que nos “gusta” y no tanto ir a un traje prefabricado, en una tienda que haremos que nos sienta bien, según lo que nos ofrecen ya realizado (símil que me gusta comparar con las sentencias ya prefabricadas por parte de los juzgadores en un pleito. O si no, ¿Cuántas veces nos habrán preguntado en nuestro despacho…cuanto es lo normal pasar como pensión en un divorcio si mi hijo tiene 3 años? ¿Qué es lo que dicen los jueces?

Un taller de costura necesita de un aprendizaje especial ya que se nos presenta como un taller en el que se tratan los temas para una buena formación: Introducción a la conflictología: naturaleza y estructura del conflicto y las actitudes más frecuentes ante él; La gestión positiva del conflicto; La puesta en práctica de las herramientas como parte implicada. Aquí esta nuestra formación como modistos de las relaciones humanas y que tanto mima a sus alumnos la Escuela Internacional de Mediación EIM.

Pero no quiero olvidar, que trabajamos con personas y por tanto también tenemos que entender que, aunque es un proceso, tenemos que SABER RECICLAR NUESTROS SENTIMIENTOS, lo que a mi me gusta llamar la COSTURAS DEL ALMA

En la mayoría de los armarios roperos guardamos ropa que hace mucho dejamos de usar, pero que a su vez no queremos tirar porque está nueva o, aunque tiene zonas deterioradas, otras están bien. Por eso en mediación también hablaremos de dar una “segunda oportunidad” a esta ropa con un poco de imaginación y mucho entusiasmo.

En definitiva, podemos gestionar un conflicto para resolverlo, pero sobre todo, para transformarlo.

Esto solo se consigue si sabemos hacer un buen patrón Y por supuesto, para reciclar y ahorrar, hay que hacer caso del refrán “El que guarda, halla”; así realizaremos una exploración de las personas enfrentadas, pero siempre con la intención de hallar el punto de conexión que les puede hacer “reconocerse” mediante el proceso de mediación.

Para terminar este artículo que sale de lo más profundo de mi trabajo, solo queda animaros…a coser

La paciencia, el esmero, hacer lo que a uno le gusta y para lo que sirve y en definitiva… que nuestro trabajo se vea recompensado con la utilidad de nuestro “traje” y con la “vistosidad” de su uso porque “le sienta bien a los mediados” porque no nos olvidemos nunca de la satisfacción de la persona mediadora, ese sastre, que también es fundamental.

Javier Alés, Sastre de Profesión