Conseguir
una sonrisa en una negociación es una técnica de comunicación efectiva que presupone
romper tensiones, contagiar optimismo de que un acuerdo es posible y acelera la
confianza mutua para la búsqueda del mismo.
Pero sabemos ¿por qué funciona
la sonrisa?
Los
expertos analizan desde un punto de vista científico 3 razones claras:
-
Genera química positiva: Libera endorfinas y
dopamina, reduciendo el estrés tanto en ti como en la otra parte.
-
Aumenta la influencia: Las personas sonrientes
se perciben como más accesibles, seguras y carismáticas.
-
Fomenta la colaboración: Cambia la mentalidad
de confrontación a una búsqueda conjunta de soluciones.
Pero
los mediadores cómo sabremos aplicarla estratégicamente en un proceso concreto,
la respuesta es bien sencilla: desde el comienzo con el saludo inicial al
recibir a nuestros mediados, con una postura abierta, el contacto visual con
ambos y esbozar una sonrisa sincera.
Posteriormente
para conseguir rebajar la tensión en la negociación, debemos tener y sobre todo
provocar (ahí esta la gran dificultad) debemos tener una sonrisa consciente
cuando el ambiente se vuelva rígido o existan desacuerdos difíciles.
Tras
lanzar una propuesta de acuerdo o en su caso vías de solución, debemos mantener
mucha calma y sobre todo una actitud receptiva en esos momentos de silencio que
se producen para ver la reacción de la otra persona antes de responder a la
misma.
No debemos nunca de olvidar ya seamos mediadores o
mediados que en opinión de algunos especialistas, el 72% de las personas que
sonríen son percibidas como más seguras y más exitosas, lo que supone una
especial apertura a la negociación y el acuerdo.
“Las personas que sonríen en las negociaciones son
menos propensas a caer en un cuadro de ira, ansiedad o estrés”, lo que permite
un proceso más fiable.
Según los especialistas, cuando estamos contentos
vemos el futuro con mayor optimismo y tenemos la sensación de que todo saldrá
bien. De esta forma nos sentimos más motivados para alcanzar nuestros objetivos
en la negociación.
Nuestro estado de ánimo puede mejorar prácticamente en
cualquier situación si sonreímos o reímos. Por eso una sonrisa aleja los
problemas y preocupaciones de la mente y ahí surge el verdadero espacio para
cambiar de rumbo un conflicto.
Todos sabemos que negociar con alguien que pensamos es
difícil, nos lleva a tener una coraza, para estar pendiente siempre y poner en
duda todas sus propuestas, por eso creo que es también labor de los mediadores
y mediadoras conseguir que una sonrisa sea la llave para ver vías de solución.
¿imposible? Piensan muchos. ¿Y porqué no? Pienso yo.
No olvides querido lector, que si sonríes, podrás
expresar con mayor claridad tus puntos de vista y serás más consciente al tomar
decisiones, en lugar de gastar tu energía pensando en salir de la negociación
lo antes posible, o en el malestar que te causa la persona que tienes enfrente.

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