Iniciamos el verano en España
y hace tiempo que hicimos el último cambio de armario, pero nuevamente a la
vuelta de las vacaciones, volveremos a pensar en ello, porque cambiamos de
temporada. Más de una vez hemos oído en nuestras casas, este fin de semana
sacamos la ropa de invierno…
Pero ¿Qué supone que hagamos
un cambio de armario? Desde nuestra profesión, no es la primera vez que pedimos
que cambien de actitud, que cambien de pensamientos, que “saquen la basura que
les impide ver más allá el cambio que se va a producir”.
Creo que esta muy bien pensar también
con nuestros clientes, que la mediación va a ser un punto y aparte, y que
vendrán otras épocas del año, otras formas, para las que debemos adaptarnos y
sacar “la ropa del momento”. Pero ¿Qué hacer con la ropa más vieja? ¿le damos
una segunda oportunidad?, ¿la guardamos en lo más profundo del armario y quizás
no volvamos nunca a ponérnosla?
No es muy lejano esto que os
comento con lo que supone la mediación. De hecho, al igual que ocurre con las
diferentes “estaciones del año” vuelven inexorablemente a nuestras vidas, lo
mismo ocurre con nuestros clientes si han utilizado “esta medicina”, porque es
la mejor para paliar las cuestiones de futuro si las partes continuarán
relacionándose en el tiempo. Una pareja si tienes hijos, tendrá que estar en
contacto de por vida; un trabajador mientras esté en ese lugar de empleo,
estará en contacto con quien tuvo sus diferencias mientras esté en la empresa;
un vecino se volverá a cruzar día tras día con aquella persona que tuvo sus
diferencias, salvo que venda su inmueble y ya no resida allí
De ahí que hoy en este post me
gustaría reflexionar sobre “los cambios de armario”, cambios de ropa que se
producen según la estación del año, según la situación que viven, según el
espacio que tienen…
Si cada vez que tienes que
hacer el cambio de armario, se les viene el mundo encima, nada como acudir a “los
profesionales del orden” que somos los mediadores.
Empecemos con ¿CUÁNDO HACER EL
CAMBIO DE ARMARIO?
Si has intentado en todo
momento atender el problema que os separa, si en todo caso el diálogo no fue
posible, con la mediación es el momento para tener tu ropa de temporada, tus
sentimientos tu futuro a mano y saber qué es lo que tienes o deseas “guardar”.
Es bueno revisar lo acordado, ya que tal vez tengas que acomodar la “ropa de tu
armario” más veces al año, cuando surjan reuniones familiares, eventos no previstos
cuando mediamos…
POR QUÉ HACER EL CAMBIO DE
ARMARIO
Cuando cambia el tiempo,
cuando ya queremos solucionar nuestro problema, es el momento de adaptarnos a
lo que vendrá en el futuro. Hacer el cambio de armario, te facilitará tener un
acuerdo estable, justo y equitativo. Además, es un buen momento también para
revisar qué tienes, que quieres, cómo te sientes, que esperas…
No es fácil, pero hay que
atreverse y empezar por reservar tiempo para hablar, necesitarás ayuda, nadar y
guardar la ropa, conseguir y ceder ante otras pretensiones y SABER QUÉ RETIRAR
o que guardar para “otras temporadas”
Dicen que “LA ROPA DE LA
TEMPORADA PASADA” lo ideal es lavarla, dejar que se seque bien, planchar lo que
sea necesario y guardarla en bolsas al vacío; por eso permíteme lector, que
todo aquello que has vivido hasta que llegó el conflicto, no lo “tires por la
borda”, es tu vida, fue tu vida y de todo se aprende. Nos sirvió para ser como
somos y eso tiene mucho valor, pero bien es cierto que lo negativo quedará
guardado una vez seco y limpio.
Por eso nos recomiendan un
slogan muy útil: “APROVECHA Y REDISTRIBUYE” cuando hagas el cambio de armario
Una vez sabes lo que tienes
que guardar, de tu relación aun cuando hoy estéis en conflicto, mira con ojos
críticos “tu armario” para ver si los espacios se ajustan a lo que necesitas y
vas a conseguir con la mediación.
¿Y LOS ZAPATOS?
Es la pregunta del millón. Te ¿acuerdas?...
hay que ponerse en “los zapatos del otro”, sin ello no hay reconocimiento,
aunque no compartas.
Y por último querido lector,
te hablo de la “ropa de entretiempo”, esa que no sabemos si sirve para una
temporada u otra…esa que nos lleva a pensar que debemos tenerla al alcance haya
lo que haya ocurrido. Pues también hay que darle su sitio, porque no todo el
mundo se adapta a una nueva “estación” dejando atrás lo ocurrido. Creo con
estos pequeños consejos, sabremos hacer un cambio en nuestra vida, gracias a la
mediación, porque a veces resulta complicado encontrar el momento ideal para
hacer el cambio de armario.
Gracias querido Maestro.!!!!
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